✨︎ Resumen (TL;DR):
- La NASA pidió a empresas información para elevar la órbita del Hubble, darle mantenimiento o controlar su reentrada.
- El telescopio está a unos 470 kilómetros y podría reingresar entre 2033 y 2034 sin intervención.
- Llevarlo a 600 kilómetros podría mantenerlo en órbita al menos 25 años más, pero no garantiza que sus instrumentos duren ese periodo.
La NASA abrió el 29 de octubre una consulta dirigida a empresas para estudiar cómo elevar la órbita del telescopio espacial Hubble, darle mantenimiento o guiar su reentrada al final de su misión. La agencia busca opciones para un observatorio que todavía hace ciencia, pero pierde altura por el roce atmosférico y no puede corregir su trayectoria por sí solo.
El aviso del Centro de Vuelo Espacial Goddard es una solicitud de información, no una convocatoria de propuestas ni un compromiso de contratación. Al 30 de octubre, la NASA tampoco tenía fondos asignados para adquirir una misión de elevación o mantenimiento.
El Hubble pierde altura sin propulsión propia
Lanzado en 1990, Hubble orbita a unos 470 kilómetros de la Tierra. El roce con las capas superiores de la atmósfera reduce su altura con el tiempo. Como el telescopio no tiene un sistema de propulsión propio, necesita ayuda externa para recuperar altura.
Goddard plantea capturarlo y llevarlo a una órbita de al menos 600 kilómetros. La NASA también solicita información sobre servicios que mejoren su rendimiento o su resistencia al envejecimiento, además de una misión que controle su reentrada cuando termine su vida útil.
Sin intervención, la agencia prevé que Hubble probablemente reingrese entre 2033 y 2034. Un análisis de julio de 2026 calculó una probabilidad del 10 % de que el reingreso ocurra a más tardar en septiembre de 2032, y del 50 % para diciembre de 2033.
Esas cifras son probabilidades, no fechas exactas. La NASA considera que una misión tendría que realizarse hacia 2032.
Qué tendría que ofrecer la misión
La empresa seleccionada tendría que aportar el vehículo de lanzamiento, la nave de servicio y las operaciones. También tendría que proporcionar la tripulación si hiciera falta.
Goddard facilitaría la información técnica y coordinaría las operaciones del telescopio. El aviso exige que una misión de elevación o mantenimiento no dañe a Hubble.
Las empresas deben enviar sus respuestas a más tardar el 30 de noviembre de 2026 a las 15:00, hora del este de Estados Unidos. El horario equivale a:
- 12:00 en Tijuana y la costa oeste de Estados Unidos.
- 14:00 en Ciudad de México.
- 21:00 en la España peninsular.
Goddard pide, entre otros datos, estimaciones de costos, riesgos y la fecha más temprana en que cada empresa podría realizar la misión.
Más años en órbita no garantizan más ciencia
Un cálculo estima que elevar Hubble a 600 kilómetros podría mantenerlo en órbita al menos 25 años más. Esa cifra se refiere a su permanencia en el espacio, no garantiza que sus instrumentos y sistemas sigan funcionando durante todo ese periodo.
Hubble observa principalmente en luz visible y ultravioleta. El telescopio James Webb está optimizado para el infrarrojo, por lo que ambos observatorios producen observaciones complementarias. Las imágenes recientes de la nebulosa Cabeza de Gato muestran una misma columna de polvo observada por los dos telescopios en distintas longitudes de onda.
El antecedente de SpaceX y Swift
Jared Isaacman, actual administrador de la NASA, ya había impulsado con SpaceX una posible misión para elevar Hubble en 2022. Tras revisar las opciones comerciales, la agencia decidió en 2024 no avanzar entonces con un reimpulso.
Ahora Isaacman sostiene que “Hubble aún tiene ciencia importante por delante” y que la NASA debe explorar oportunidades razonables para mantenerlo operativo.
En 2026, el intento de elevar al observatorio Neil Gehrels Swift mostró la dificultad de una intervención de este tipo. La nave comercial LINK, de Katalyst Space, no logró elevarlo: un problema de control de orientación llevó a cancelar la captura y el impulso.
La NASA señaló que esa misión aportó experiencia para futuros trabajos de mantenimiento en el espacio.
Por ahora, Hubble todavía hace ciencia y la NASA solo está recabando información. El aviso no compromete una contratación. La decisión pendiente dependerá de las respuestas sobre costos, riesgos y calendario: elevarlo, mantenerlo sin dañarlo o preparar una reentrada controlada cuando termine su vida útil.
