✨︎ Resumen (TL;DR):
- Astrónomos localizaron una emisión de rayos X que apunta a la explosión reciente de una estrella masiva.
- Los restos estelares tienen al menos 1,700 años de antigüedad y se expanden a dos millones de millas por hora.
- El hallazgo ayuda a comprender cómo estas detonaciones moldean el entorno extremo del centro galáctico.
Astrónomos identificaron un posible nuevo remanente de supernova cerca del agujero negro supermasivo de la Vía Láctea utilizando el Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA y el telescopio XMM-Newton de la ESA.
La evidencia apunta a un punto de emisión ubicado a unos 26,000 años luz de la Tierra, muy cerca de la región de formación estelar Sagitario C. La investigación, publicada en The Astrophysical Journal, describe el hallazgo como un “blob” (mancha) de rayos X originado por una estrella masiva que se autodestruyó.
De confirmarse, el objeto será uno de los restos de supernova más cercanos a Sagitario A. Los cálculos actuales indican que la materia se expande a dos millones de millas por hora y tiene una antigüedad mínima de 1,700 años*.
Este descubrimiento cuenta con un precedente importante. El telescopio retirado SOFIA de la NASA ya había detectado una capa de gas en expansión en esta misma zona, entregando las primeras pistas sobre la explosión.

Laboratorio de astrofísica extrema
Estudiar estas detonaciones permite a los científicos analizar el comportamiento de las ondas de choque al interactuar con el material que orbita el núcleo. El centro de la Vía Láctea agrupa:
- Estrellas masivas.
- Densas nubes de gas.
- Largos hilos de campos magnéticos.
El reporte llega en medio de una racha de hallazgos en la región central de nuestra galaxia. A principios de mes, un equipo independiente confirmó la detección directa de vientos emitidos por Sagitario A, resolviendo un misterio que persistió durante más de 50 años*.
Estas observaciones directas confirman que los núcleos galácticos funcionan como verdaderos laboratorios físicos, donde los campos magnéticos y las supernovas compiten agresivamente por dominar la estructura del espacio.
