✨︎ Resumen (TL;DR):
- El telescopio Hubble analizó de forma individual 200 millones de estrellas de Andrómeda para mapear su historia de desarrollo.
- La formación de nuevas estrellas se desplomó un 80% en los últimos 500 millones de años en nuestra vecina galaxia.
- Los astrónomos señalan a la galaxia satélite M32 como la principal sospechosa detrás de esta repentina desaceleración.
El telescopio espacial Hubble de la NASA capturó una desaceleración drástica en Andrómeda, la galaxia grande más cercana a la Vía Láctea. Un análisis detallado de la Universidad de Washington reveló que el ritmo de nacimiento de estrellas en nuestra vecina cósmica disminuyó un 80% durante los últimos 500 millones de años.
Andrómeda es una galaxia espiral que se ubica a unos 2.5 millones de años luz de la Tierra y comparte características de escala muy similares a nuestra propia galaxia. Al estudiar su comportamiento, los astrónomos obtienen un espejo directo para predecir el destino de la Vía Láctea.
La investigación, publicada en The Astrophysical Journal, demuestra que el ritmo de conversión de gas y polvo cayó de manera severa. Hace 500 millones de años, la galaxia generaba el equivalente a una masa solar anual en nuevas estrellas. Hoy en día, esa tasa se redujo a apenas 0.2 masas solares al año.

Un registro fósil leído a través de colores
Los astrónomos no cuentan los nacimientos uno por uno de forma directa. En su lugar, analizan la luz de poblaciones estelares completas en miles de parcelas del disco de la galaxia.
Las estrellas masivas brillan de un color azul intenso y viven poco tiempo, mientras que las menos masivas tiran a tonos rojos y subsisten por miles de millones de años. El equipo usó los censos del Hubble para dividir las imágenes en sectores de 300 años luz por lado y reconstruir el historial estelar local.
“Necesitamos medir las estrellas individuales porque son el registro fósil de la formación de la galaxia. El Hubble es el único telescopio que puede darte una resolución espacial suficientemente alta sobre un área lo bastante grande como para hacer eso en Andrómeda”, explicó Ben Williams, astrónomo de la Universidad de Washington.
Este mapa estelar evidenció que el freno no ocurre de forma homogénea en toda la galaxia. La actividad más reciente se agrupa en un anillo de formación ubicado a 32,000 años luz del centro galáctico, y es precisamente el debilitamiento de esa zona el que arrastra la caída global.
M32: la vecina bajo sospecha
Los astrónomos descartan que a Andrómeda simplemente se le esté terminando la materia prima de gas y polvo para crear estrellas. El equipo plantea que este letargo es el resultado natural tras un gran brote de nacimientos ocurrido hace 2,000 millones de años por la interacción con otra galaxia.
“Es igual que después de correr un maratón: a veces tienes que tomarte un respiro”, afirmó Tobin Wainer, autor principal de la investigación.
El principal sospechoso de este frenón es M32, una galaxia satélite pequeña situada a unos 16,000 años luz de Andrómeda. Los astrónomos detectaron que la formación estelar es todavía más débil en las zonas más cercanas a esta galaxia satélite, un descenso que inició hace unos 60 millones de años.
Sin embargo, definir la posición exacta en tres dimensiones de M32 sigue siendo un desafío, por lo que el equipo científico mantiene la cautela. “No podemos decir explícitamente que estamos viendo una disminución en la formación estelar por culpa de M32. Pero está justo ahí, y sin duda es el sospechoso más probable”, añadió Wainer.
El futuro de nuestra vecindad galáctica
Estudiar Andrómeda nos permite observar dinámicas a gran escala que resultan imposibles de capturar desde el interior de la Vía Láctea, cuya estructura total no podemos retratar de forma externa.
Este tipo de análisis ayuda a entender mejor los modelos de interacción cósmica. De hecho, estimaciones publicadas en Nature Astronomy calculan que existe aproximadamente un 50% de probabilidad de colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda en los próximos 10,000 millones de años.
Para resolver este y otros misterios, la NASA alista el despegue del telescopio espacial Nancy Grace Roman, programado a partir del 30 de agosto de 2026. Esta nueva herramienta permitirá retratar el disco completo de Andrómeda con un campo de visión en el infrarrojo cercano 100 veces superior al del Hubble, abriendo un nuevo capítulo en la comprensión de nuestra vecina cósmica.
