Cygnus X-3: fotones más energéticos, 30 PeV inferidos

Cygnus X-3: fotones más energéticos, 30 PeV inferidos

LHAASO detectó fotones récord de Cygnus X-3; los 30 PeV son una inferencia del modelo, no una medición.

Por Humberto Toledo el 6 de agosto del 2026 a las 1:06 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • LHAASO detectó cinco fotones de rayos gamma por encima de 1 PeV desde Cygnus X-3, incluidos dos de 3.73 y 3.08 PeV.
  • Los 30 PeV describen la energía estimada de los protones en un modelo hadrónico, no una lectura directa del detector.
  • La modulación orbital de 4.8 horas terminó en 3.2 sigma tras las correcciones, por debajo del umbral de descubrimiento de 5 sigma.

El observatorio chino LHAASO detectó cinco fotones de rayos gamma por encima de 1 PeV procedentes de Cygnus X-3, incluidos dos de 3.73 ± 0.41 PeV y 3.08 ± 0.34 PeV. Son los fotones más energéticos atribuidos con seguridad a una fuente astrofísica. El resultado convierte al sistema binario en el primer super-PeVatron identificado dentro de la Vía Láctea, pero los 30 PeV que circularon en los titulares no salieron del detector: son una inferencia del modelo sobre la energía de los protones que producen la señal.

Tibet ASγ logra primera medición de turbulencia magnética sub-pársec
Te podría interesar:
Tibet ASγ logra primera medición de turbulencia magnética sub-pársec
Impresionante vista de una nebulosa azul y amarilla con estrellas titilantes en el espacio exterior.
Foto: Marek Pavlík / Pexels

El récord que sí aparece en los datos

La colaboración LHAASO publicó el trabajo el 22 de julio de 2026 en National Science Review. El Instituto de Física de Altas Energías de la Academia China de Ciencias lo difundió el 3 de agosto.

El hallazgo requirió cuatro años y medio de exposición. El detector KM2A acumuló datos entre diciembre de 2019 y julio de 2024, en tres configuraciones distintas del arreglo. Encontró una fuente puntual en la posición exacta de Cygnus X-3, con una significancia de 9.6 sigma.

La señal aparece solo por encima de 100 TeV. Su espectro tiene un índice de 2.18 ± 0.14, el más duro que LHAASO ha visto en cualquier fuente de ultraalta energía.

Los dos fotones de mayor energía midieron 3.73 ± 0.41 PeV y 3.08 ± 0.34 PeV. El primero llegó a la Tierra en marzo de 2024, después de un viaje de casi 30,000 años.

Cao Zhen, investigador principal de LHAASO y académico de la Academia China de Ciencias, dijo: “Cygnus X-3 puede acelerar partículas de rayos cósmicos hasta al menos 30 PeV”.

Los 30 PeV son una inferencia del modelo

Un observatorio de rayos gamma no mide protones directamente. Registra la luz que producen cuando chocan con otra cosa y, en esa colisión, el fotón se lleva aproximadamente la décima parte de la energía de la partícula que lo originó. Por eso el análisis salta de un fotón de 3.7 PeV a protones con energías de decenas de PeV.

El artículo propone un mecanismo de producción de fotomesones. Los protones se acelerarían en la parte más interna del chorro relativista y golpearían los fotones ultravioleta de la estrella compañera Wolf-Rayet.

El mismo entorno descarta a los electrones como explicación. En un campo magnético de cientos de gauss, perderían energía por sincrotrón antes de acercarse siquiera al PeV. El razonamiento deja a los protones como las partículas capaces de atravesar esa región.

La cifra exacta depende del modelo elegido. El artículo concluye que el corte de energía de los protones debe superar los 15 PeV y quedar por debajo de unos 100 PeV. Para su ejemplo de ajuste espectral utiliza 50 PeV y fija un techo cercano a 100 PeV, porque por encima de ese valor el propio campo magnético absorbería los fotones.

Los 30 PeV mencionados por Cao caben dentro de ese rango. Lo que no son es una lectura del instrumento: son una estimación de la energía de los protones a partir de los fotones observados.

Las comparaciones con el Gran Colisionador de Hadrones también varían según la cobertura. Algunas versiones hablaron de unas 100 veces la energía máxima del LHC, otras de más de 2,200 veces y otras de cientos de veces. Cada cifra mezcla magnitudes distintas, como la energía del fotón o del protón, y la energía por haz o la de una colisión. El artículo original no menciona al LHC ni una sola vez.

La modulación orbital es la parte débil

El periodo orbital de Cygnus X-3 es de 4.8 horas. Una señal gamma que siguiera ese reloj sería el argumento para ubicar la aceleración dentro del sistema binario y no en un chorro lejano. También sostiene los titulares sobre una región de “tres veces el Sol” y sobre la localización más precisa jamás lograda.

El análisis de verosimilitud frente a la hipótesis de un flujo constante arrojó una diferencia de 28.24 en el estadístico de prueba, equivalente a 3.54 sigma. Una simulación Monte Carlo repetida más de 50 millones de veces confirmó una significancia de 3.55 sigma.

Después de corregir por los tres esquemas de agrupamiento probados, la significancia final quedó en 3.2 sigma. La colaboración lo advierte en el artículo: “todavía no constituye una detección definitiva de la modulación orbital”.

El umbral de descubrimiento en física de partículas es de 5 sigma. Por eso la periodicidad de 4.8 horas todavía no puede presentarse como una detección definitiva.

Tampoco es correcto decir que LHAASO midió una región del tamaño de tres soles. El observatorio solo acotó por vía angular una extensión máxima de 0.085 grados, que a una distancia de 9 kiloparsecs equivale a 44 años luz.

La escala compacta sale del argumento físico, no del mapa. Si la emisión realmente late con la órbita, tendría que producirse en la zona donde el propio sistema binario tiene sus dimensiones. Ese razonamiento, sin embargo, descansa en una señal orbital de 3.2 sigma.

La historia previa de Cygnus X-3

Cygnus X-3 ya había provocado reclamos de señales periódicas de rayos gamma en TeV y PeV durante los años 1980. En 1984, Michael Hillas publicó en Nature un artículo que preguntaba si el objeto era un acelerador monoenergético de 10^17 eV.

Los análisis críticos posteriores y los resultados nulos de instrumentos más sensibles echaron abajo aquel episodio. La historia quedó como una lección sobre el entusiasmo prematuro alrededor de esta fuente.

El artículo de 2026 ofrece una posible explicación para aquella intermitencia: Cygnus X-3 no acelera partículas de forma continua, sino que se enciende y se apaga.

La variabilidad pesa más que el reloj orbital

Durante los estados de alta actividad definidos con datos de Fermi-LAT, la señal de LHAASO alcanza 11.5 sigma. En los estados bajos cae por debajo de 2 sigma y no aparece un solo fotón por encima de 0.4 PeV.

La significancia de la variabilidad entre ambos estados llega a 8.6 sigma. Ese resultado, y no el reloj orbital, es la evidencia más sólida del trabajo de LHAASO. También ofrece una explicación para que los reclamos históricos no hayan aparecido de forma constante.

Qué instrumentos pueden resolverlo

La siguiente comprobación tiene fecha y ubicación. El 15 de octubre de 2026 se inaugurarán los cuatro Large-Sized Telescopes del CTAO-Norte en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma. El Cherenkov Telescope Array Observatory y el Instituto de Astrofísica de Canarias anunciaron la fecha en una rueda de prensa conjunta celebrada en mayo.

El CTAO tendrá una resolución angular superior a la de LHAASO en la banda de ultraalta energía. Esa capacidad permitiría mapear con mayor precisión la estructura de la emisión alrededor de Cygnus X-3.

El arreglo LACT, formado por 32 telescopios, se construye dentro del propio sitio de LHAASO. Su objetivo es resolver el chorro interno y separarlo de la Burbuja del Cisne.

El origen de esa burbuja es otro punto abierto. El artículo plantea que Cygnus X-3, y no el cúmulo estelar Cygnus OB2, podría ser el motor de esa enorme estructura de rayos gamma.

Existe una tercera comprobación: los neutrinos. Si el mecanismo hadrónico es correcto, el sistema debería producirlos con un flujo comparable al de los rayos gamma. La radiación ultravioleta de la estrella compañera no absorbe neutrinos, así que una detección independiente pondría esa explicación del lado de los hechos y no solo de los modelos.

Las preguntas que el hallazgo todavía deja abiertas

¿Qué es un PeVatron?

PeVatron es una fuente astrofísica que puede acelerar partículas de rayos cósmicos hasta 1 PeV. Un petaelectronvoltio equivale a un millón de miles de millones de electronvoltios.

Durante décadas se asumió que los restos de supernova de la Vía Láctea llegaban cerca de ese valor. La energía inferida de 30 PeV colocaría a Cygnus X-3 unas 30 veces por encima, de ahí la etiqueta de super-PeVatron.

¿Cygnus X-3 tiene un agujero negro o una estrella de neutrones?

No se sabe, y la duda lleva más de 50 años. El artículo de LHAASO describe el objeto compacto como un agujero negro o una estrella de neutrones, sin decidirse por una opción.

La diferencia importa porque los mecanismos de aceleración del chorro dependen de cuál de los dos objetos se encuentre en el sistema. Ninguna observación ha resuelto esa pregunta.

¿Por qué LHAASO detecta estos fotones y otros telescopios no?

El detector KM2A distingue las cascadas atmosféricas iniciadas por rayos gamma, pobres en muones, de las que producen los rayos cósmicos ordinarios. Por encima de 0.1 PeV, rechaza el fondo con un factor superior a 10,000 y conserva más de 80% de los eventos gamma sobre una superficie de 1.3 kilómetros cuadrados.

El propio artículo calcula que harían falta entre 20 y 200 objetos como Cygnus X-3 para explicar todo el flujo de rayos cósmicos por encima de 1 PeV que atraviesa la Vía Láctea. Con un solo objeto confirmado, el extremo inferior de ese cálculo implicaría encontrar al menos otros 19.

El récord de fotones ya está en los datos: 3.73 ± 0.41 PeV, una fuente detectada con 9.6 sigma y una variabilidad de 8.6 sigma. Los 30 PeV pertenecen al modelo hadrónico, mientras que la modulación de 4.8 horas quedó en 3.2 sigma. La separación espacial de la emisión, los neutrinos y la búsqueda de más fuentes decidirán cuánto de esa interpretación resiste fuera del cálculo.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

+ Temas Relacionados

Más de Espacio

Feed