✨︎ Resumen (TL;DR):
- Paleontólogos describieron Kayrasaurus changliensis a partir de un esqueleto casi completo con cráneo, hallado en la Formación Yixian, en Liaoning.
- El dinosaurio vivió hace unos 125 millones de años, medía más de 3.6 metros, tenía una masa estimada de entre 117 y 274 kilogramos y superaba en al menos 1.6 veces a Beipiaosaurus inexpectus.
- Su mandíbula inferior tenía más de 45 dientes diminutos; la comparación con otros tres terizinosaurios apunta, de forma provisional, a dos estrategias ecológicas en Jehol.
Un equipo de paleontólogos describió Kayrasaurus changliensis, una nueva especie de terizinosaurio, a partir de un esqueleto casi completo con cráneo hallado en la Formación Yixian, en el oeste de la provincia china de Liaoning. Vivió hace unos 125 millones de años, medía más de 3.6 metros y es el terizinosaurio más grande conocido de la Biota de Jehol. Su mandíbula inferior tenía más de 45 dientes diminutos, la cifra más alta registrada en el grupo.
La Biota de Jehol es un conjunto fósil del Cretácico Inferior, célebre por sus dinosaurios con plumas. Chun-Chi Liao, William Freimuth, Lindsay Zanno y Xing Xu firmaron el estudio, que apareció en el Journal of Systematic Palaeontology.

El récord pertenece a Jehol, no a todo el grupo
La marca necesita una precisión: Kayrasaurus es el terizinosaurio más grande de la Biota de Jehol, no el más grande de todos los terizinosaurios conocidos. Los autores calculan que superaba en al menos 1.6 veces a Beipiaosaurus inexpectus, la especie que ocupaba ese lugar en la región.
El estudio estima una masa de entre 117 y 274 kilogramos. El ejemplar todavía crecía cuando murió. Los patrones de fusión de sus huesos indican que no había llegado a la edad adulta, así que un individuo plenamente desarrollado pudo ser más grande.
El nombre del género viene de la mitología túrquica. Kayra es un dios creador y padre de Erlik, la deidad de la muerte que ya había dado nombre a otro terizinosaurio, Erlikosaurus. El epíteto changliensis alude a Changli, nombre histórico de la zona donde apareció el fósil.
Una mandíbula con más de 45 dientes diminutos
Los terizinosaurios pertenecen a los terópodos, el mismo linaje que incluye a grandes carnívoros como Tyrannosaurus rex, pero sus especies se orientaron hacia dietas herbívoras u omnívoras. Los miembros más tardíos del grupo acumulaban una cabeza pequeña, cuello alargado, dientes en forma de hoja y garras enormes.
Xing Xu, del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias y de la Universidad de Yunnan, y sus colegas definen al grupo como un conjunto de terópodos “anatómicamente extraño y raro”.
Kayrasaurus suma una característica propia. Su mandíbula inferior alojaba más de 45 dientes, extremadamente pequeños y muy apretados. La cantidad más alta registrada en cualquier terizinosaurio conocido corresponde a esa parte de la mandíbula. La mandíbula superior tenía más de 32 dientes.
Las vértebras del cuello eran más largas que las de la espalda. Además, una de las garras de la mano presentaba un reborde que sobresalía hacia arriba, un rasgo que los autores usan para distinguir a Kayrasaurus de sus parientes.
Cuatro especies y dos estrategias ecológicas
El equipo comparó a Kayrasaurus con otros tres terizinosaurios de Jehol: Beipiaosaurus, Jianchangosaurus y Lingyuanosaurus. En el árbol familiar, la nueva especie quedó entre Jianchangosaurus yixianensis y Beipiaosaurus inexpectus.
Kayrasaurus y Beipiaosaurus tenían cuerpos más robustos, mandíbulas preparadas para morder con más fuerza y una constitución menos ágil. Jianchangosaurus y Lingyuanosaurus eran más ligeros, estaban mejor adaptados para correr y dependían más de sus extremidades delanteras para conseguir alimento.
“La integración de datos morfológicos, biomecánicos y de tamaño corporal sugiere la presencia de al menos dos estrategias ecológicas distintas entre los terizinosaurios de Jehol: una que favorece el procesamiento oral y los cuerpos robustos, y otra que privilegia la agilidad”, escribieron Chun-Chi Liao, William Freimuth, Lindsay Zanno y Xing Xu.
Los propios investigadores consideran provisional esta lectura. Para comprobar cómo se repartían el hábitat y los recursos, hacen falta más fósiles completos y nuevos análisis biomecánicos.
La presencia de cuatro terizinosaurios comparables en un mismo yacimiento permite estudiar una etapa temprana del grupo, antes de que sus miembros más tardíos desarrollaran los rasgos más extremos. Por ahora, Kayrasaurus es la pieza más grande de esa comparación, y el ejemplar descrito murió antes de completar su crecimiento.
