✨︎ Resumen (TL;DR):
- Meta implementó pausas de 30 minutos y opciones de exención en su sistema de monitoreo interno tras fuertes quejas del personal.
- La herramienta registraba clics y pulsaciones en más de 200 aplicaciones, elevando el consumo de internet y capturando datos sin encriptar.
- El rechazo surge tras el despido de 8,000 empleados en mayo, desatando el miedo de que los trabajadores estén entrenando a su reemplazo.
Meta redujo el alcance de su polémico sistema de monitoreo de empleados, tras semanas de protestas internas. La compañía implementó nuevas restricciones, como una pausa de 30 minutos y un proceso de exención, luego de que trabajadores estadounidenses rechazaran grabar cada pulsación de su teclado y clic del mouse para entrenar modelos de inteligencia artificial.
El programa MCI (Model Capability Initiative) es un sistema que captura movimientos del mouse, tipeos y capturas de pantalla para enseñar a agentes de IA a realizar tareas de software de forma autónoma. En su lanzamiento en abril, Meta justificó el rastreo afirmando que permitiría a los empleados “ayudar a que nuestros modelos mejoren simplemente haciendo su trabajo diario”.
El rechazo fue inmediato. El personal descubrió que el software abarcaba más de 200 aplicaciones y sitios web, superando el alcance notificado originalmente. El consumo de datos en redes domésticas se disparó; algunos trabajadores reportaron gastar su plan de internet mensual en cuestión de días, provocando la aparición de panfletos de protesta en varias oficinas de Estados Unidos.

Alerta de privacidad e impacto en Europa
La controversia escaló cuando un reporte de la agencia Reuters detalló que el sistema también grababa correos y mensajes de empleados fuera de Estados Unidos, incluida la Unión Europea, si se comunicaban con colegas que tenían la herramienta activa. Un experto legal advirtió que esto podría violar el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR).
Auditorías de seguridad revelaron que MCI extraía información delicada, como URLs, modificaciones de código y contenidos del portapapeles en formatos no encriptados. Ante esto, Dave Arnold, vocero de Meta, declaró a Reuters que la empresa había notificado a los empleados internacionales sobre la herramienta y que habían “considerado cuidadosamente y mitigado los posibles riesgos de privacidad”.
El fantasma de los recortes masivos
Este ajuste a las políticas de privacidad interna llega en un momento crítico para la plantilla de la compañía de Mark Zuckerberg. En mayo, Meta despidió a cerca de 8,000 empleados para reestructurar sus finanzas hacia el desarrollo de inteligencia artificial, y reasignó a otros 7,000 trabajadores a equipos enfocados en IA.
La mezcla de recortes masivos y una herramienta diseñada para replicar patrones de trabajo generó pánico corporativo. Como se leyó en uno de los foros internos de la compañía, la sensación generalizada de la plantilla es que, de facto, solo están “entrenando a sus propios reemplazos”.
