✨︎ Resumen (TL;DR):
- La fiebre por chips para servidores de IA reduce la capacidad de producción para celulares y computadoras de consumo masivo.
- Los envíos globales de smartphones cayeron 2.9% a inicios de 2026, con alzas de precio de hasta 50% en mercados emergentes.
- El mercado de teléfonos de menos de 100 dólares colapsó 59% en regiones clave, obligando a los usuarios a pagar más por menos.
Los smartphones de gama baja se están volviendo más caros y difíciles de conseguir. La causa directa es la enorme demanda de componentes de memoria por parte de los centros de datos de inteligencia artificial, lo que ha llevado a los fabricantes de chips a descuidar los componentes para dispositivos de consumo masivo para priorizar los servidores de alto margen.
La tecnología que alimenta a la IA compite directamente por los mismos recursos de fabricación que tu próximo celular. Aunque la memoria de alto ancho de banda (HBM) usada en servidores de IA no va dentro de un teléfono, su producción consume cerca de tres veces más obleas de silicio por gigabyte que la memoria convencional DDR5.
Esto obliga a los productores de semiconductores a reasignar su capacidad instalada hacia donde están las mayores ganancias. La consecuencia para la telefonía móvil es grave: el margen para conseguir memoria de bajo consumo (LPDDR) barata se redujo al mínimo, afectando de forma directa a los celulares de entrada.
De acuerdo con Nabila Popal, directora senior de investigación de IDC, la industria de la telefonía móvil se enfrenta a un panorama complejo. “El mercado de smartphones entró en uno de sus periodos más desafiantes”, detalló la especialista al analizar el impacto de los costos de la memoria a nivel global durante el primer trimestre de 2026.

El desplome de los teléfonos de menos de 100 dólares
La presión de costos ya se refleja en las tiendas de los mercados emergentes, donde los precios de algunos equipos se elevaron entre 40% y 50%. En el primer trimestre de 2026, los envíos mundiales de smartphones cayeron un 2.9% interanual, alcanzando los 293.8 millones de unidades.
El caso de India ilustra la gravedad del problema. Las ventas de smartphones en ese país cayeron un 4.1% interanual con un precio promedio récord de 302 dólares. Lo más alarmante es que el segmento de teléfonos de menos de 100 dólares se desplomó un 59%, reduciendo su participación de mercado del 18% a solo el 8%.
Esta crisis se manifiesta en el mercado de cuatro formas:
- Menos variedad económica: Las marcas prefieren descontinuar modelos baratos porque el costo de la RAM elimina sus ganancias.
- Premiumización obligatoria: Los usuarios se ven forzados a gastar más de 100 dólares para conseguir un equipo funcional.
- Menos descuentos: Las promociones agresivas desaparecen por la presión de costos en componentes.
- Presión en Android: Las marcas enfocadas en gamas bajas sufren más que rivales como Apple o Samsung.
Para complicar el panorama, la firma Counterpoint proyecta una caída anual de 2.1% en los envíos globales debido a un aumento del 20% al 30% en el costo de los materiales desde el arranque de 2026.
El consumidor deja de ser la prioridad de los fabricantes
La salida de marcas tradicionales del sector de consumo confirma esta tendencia. El 3 de diciembre de 2025, Micron anunció el cierre de su negocio de consumo masivo bajo la marca Crucial en tiendas minoristas y distribuidores.
Sumit Sadana, vicepresidente ejecutivo de Micron, explicó la decisión de forma directa: “El crecimiento impulsado por IA en centros de datos provocó un aumento en la demanda de memoria y almacenamiento”. Cuando los gigantes tecnológicos compran a precios premium, el usuario común pierde prioridad.
Sanjay Mehrotra, CEO de Micron, advirtió que las condiciones de suministro para memorias DRAM y NAND se mantendrán sumamente ajustadas más allá de 2026, lo que anticipa precios elevados a largo plazo.
¿Qué significa esto para el mercado en México?
Aunque las cifras locales varían, el consumidor en México resentirá este fenómeno de tres maneras: pagando más por el mismo celular, recibiendo teléfonos con menos almacenamiento, o experimentando un estancamiento en la memoria RAM de los modelos de gama media.
Esta crisis también amenaza a laptops, consolas portátiles y unidades SSD. De hecho, IDC prevé que los envíos de computadoras personales sufran caídas de entre 4.9% y 8.9% si las restricciones de abasto de memoria continúan.
Aunque se está construyendo nueva infraestructura para fabricar chips, el alivio tardará años. La firma IDC prevé que la estabilización de precios de memoria no llegará sino hasta la segunda mitad de 2027. Por ahora, el viejo beneficio de obtener mejores especificaciones por el mismo precio ha quedado suspendido.
