✨︎ Resumen (TL;DR):
- La OMM confirmó la consolidación de El Niño en el Pacífico tropical, previendo una intensificación drástica entre julio y septiembre.
- La NOAA estima un 63% de probabilidad de que el fenómeno alcance un nivel histórico de intensidad comparable con los registros de 1950.
- El impacto ya genera un déficit de lluvias del 40% en India, mientras que otras regiones proyectan precipitaciones de hasta un 145% de su promedio.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el fenómeno climático de El Niño ya se estableció en el Pacífico tropical y se fortalecerá con rapidez entre julio y septiembre de este año. Este evento elevará las temperaturas a nivel global y detonará condiciones meteorológicas extremas en distintas regiones del planeta.
El Niño es un fenómeno climático natural que calienta las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, alterando drásticamente los patrones de viento y lluvia a escala mundial.
Alvaro Silva, científico climático de la OMM, explicó que la comunidad científica tiene “mucha más confianza en que se desarrollarán condiciones de un El Niño fuerte”, apoyados en el consenso de múltiples modelos de predicción. Por su parte, Celeste Saulo, Secretaria General de la OMM, alertó que esta alteración “intensificará las probabilidades de sequías y lluvias torrenciales, así como el riesgo de olas de calor terrestres y marinas en muchas regiones”.
El Centro de Predicción Climática de la NOAA de Estados Unidos confirmó la vigencia de estas condiciones y anticipó que se prolongarán hasta el invierno de 2026-2027. El organismo estima una probabilidad del 63% de que se consolide un evento extraordinariamente fuerte, situándose entre los registros de mayor impacto documentados desde 1950.

Sequías extremas e inundaciones proyectadas
Los efectos iniciales de esta anomalía térmica ya merman el monzón de verano en India, el cual comenzó con un déficit del 40% en sus precipitaciones durante junio. El gobierno indio identificó 315 distritos vulnerables y estableció una célula especial de monitoreo, ante la previsión de que las lluvias monzónicas alcancen apenas el 90% de su promedio histórico.
En contraste, el Servicio Meteorológico de Israel proyecta para el invierno de 2026-2027 precipitaciones acumuladas de entre el 140% y el 145% del promedio histórico en ciertas zonas geográficas, elevando el riesgo de inundaciones repentinas y nevadas severas.
Los análisis de la OMM apuntan a que las secuelas de este ciclo persistirán durante 2027, lo que podría posicionar al próximo año como el más caluroso de la historia reciente, superando los récords térmicos establecidos en 2024.
