✨︎ Resumen (TL;DR):
- Los países aprobaron la Ruta de Ereván para acelerar la protección de la naturaleza hasta 2030.
- El marco incluye conservar al menos el 30% de zonas terrestres, aguas continentales y marinas, y movilizar 200,000 millones de dólares al año para la biodiversidad en 2030.
- La COP18, en Quito, Ecuador, retomará en 2028 la decisión sobre el mecanismo financiero y la metodología pendiente del Fondo de Cali.
Los países reunidos en la COP17 de biodiversidad aprobaron en Ereván, Armenia, la Ruta de Ereván, una hoja de ruta para acelerar hasta 2030 la protección de la naturaleza. También aplazaron hasta 2028 la decisión sobre qué institución administrará un futuro mecanismo internacional de financiamiento.
La conferencia terminó el 31 de octubre, después de que las negociaciones se prolongaran durante la noche. La ruta responde a la primera evaluación global del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, aprobado en 2022. Según la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, el avance actual es insuficiente para cumplir las 23 metas fijadas para 2030.
La ruta busca acelerar 23 metas para 2030
Entre las metas del marco de 2022 están conservar al menos el 30% de las zonas terrestres, de aguas continentales y marinas. El marco también fija la movilización de al menos 200,000 millones de dólares estadounidenses al año, provenientes de todas las fuentes, para la biodiversidad en 2030.
La Ruta de Ereván pide acelerar la aplicación de esos compromisos y aumentar el apoyo a los países en desarrollo.
Durante la conferencia se anunciaron iniciativas de financiamiento por casi 2,000 millones de dólares estadounidenses, según la Secretaría. El monto reúne anuncios de distintos participantes y no se presentó como una cantidad anual garantizada.
La meta de 200,000 millones se refiere a los recursos que deberían movilizarse cada año para 2030. Por eso, esa cifra no equivale al dinero anunciado durante la COP17.
El mecanismo financiero queda pendiente hasta 2028
Los delegados fijaron criterios para un mecanismo financiero permanente posterior a 2030, pero aplazaron la decisión sobre su estructura. La COP18 deberá decidir si será un fondo nuevo o si recurrirá a una institución existente.
Algunos países desarrollados buscaban ampliar la lista de gobiernos donantes para incluir a economías emergentes. El acuerdo invita a los países interesados a manifestar voluntariamente su intención de integrarse a esa lista antes de la COP18.
La discusión es distinta de la del Fondo de Cali. El Fondo de Cali es un mecanismo que busca compartir los beneficios obtenidos por empresas que usan información genética de plantas, animales y otros seres vivos, por ejemplo, en productos farmacéuticos o cosméticos.
El Fondo de Cali avanza con reglas provisionales
El Fondo de Cali reserva al menos la mitad de sus recursos para atender necesidades identificadas por pueblos indígenas y comunidades locales. En Ereván, los países aprobaron una disposición que permite al comité del fondo autorizar repartos excepcionales antes de la COP18 si su capital alcanza 150 millones de dólares estadounidenses.
La metodología de distribución requiere más trabajo y volverá a discutirse en la próxima conferencia. El fondo seguía casi vacío al cierre de la reunión.
Los subsidios dañinos siguen en la agenda
El marco acordado en 2022 también propone reducir los incentivos perjudiciales para la biodiversidad, incluidos subsidios, en al menos 500,000 millones de dólares estadounidenses al año para 2030. Pueden incluir apoyos relacionados con combustibles fósiles o actividades agrícolas que dañan la naturaleza.
El texto de Ereván alienta a los países a acelerar esa reforma de acuerdo con sus circunstancias nacionales. La cifra de 500,000 millones corresponde al compromiso anterior; no representa una reducción conseguida durante la COP17.
“No podemos proteger la naturaleza mientras seguimos financiando su destrucción”, dijo Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, en el comunicado de cierre.
La reunión también aprobó las reglas de funcionamiento de un órgano permanente dedicado a asuntos de pueblos indígenas y comunidades locales. En cambio, el texto sobre biodiversidad y cambio climático dejó fuera referencias a evaluaciones científicas recientes.
La COP18 se celebrará en Quito, Ecuador, en 2028. Allí los países retomarán las decisiones sobre los mecanismos de financiamiento cuando falten dos años para el plazo de las metas de biodiversidad.
