✨︎ Resumen (TL;DR):
- HHS anunció SURPASS el 30 de septiembre de 2026 para probar ensayos clínicos más rápidos y menos costosos.
- El modelo plantea reutilizar infraestructura, usar grupos de control comunes y analizar los datos mientras se acumulan.
- La guía de la FDA de 2019 advierte que revisar resultados repetidamente sin ajustes estadísticos puede generar falsos positivos.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS) anunció el 30 de septiembre de 2026 SURPASS, un programa de ARPA-H para probar ensayos clínicos más rápidos y menos costosos. Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud, presentó el anuncio en Austin, Texas. El plan propone compartir infraestructura y analizar los datos mientras se acumulan, aunque sus métodos todavía deben demostrar que generan evidencia fiable.
SURPASS es un programa de ARPA-H que busca probar un modelo de ensayos clínicos con infraestructura compartida, grupos de control comunes y análisis de datos durante el estudio. Su objetivo es que cada tratamiento nuevo aproveche recursos ya construidos para otros estudios.

Una plataforma abierta para distintos tratamientos
En el modelo que describe ARPA-H, una plataforma permanece abierta para evaluar distintos tratamientos con infraestructura compartida y grupos de control comunes. La propuesta busca reducir los arranques repetidos de los estudios y facilitar ajustes conforme aparezcan nuevos datos.
Para poner ese diseño a prueba, HHS plantea tres componentes:
- Simular el diseño del ensayo con gemelos digitales y otros modelos predictivos antes de iniciarlo.
- Analizar los resultados en tiempo real para ajustar el estudio mediante métodos estadísticos válidos.
- Automatizar la preparación, la incorporación de tratamientos y la recopilación y depuración de datos.
El diseño previsto por HHS, descrito como “sin fases”, también contempla reunir evidencia para que los reguladores puedan evaluar esos métodos.
Acelerar el análisis sin aumentar falsos positivos
La FDA ya contempla los ensayos adaptativos en una guía de 2019. El documento recomienda definir por adelantado los cambios posibles, el calendario de análisis y las reglas para decidir cuándo aplicarlos.
La guía advierte que evaluar repetidamente si un tratamiento funciona, sin ajustes estadísticos adecuados, puede aumentar la probabilidad de declararlo eficaz cuando no lo es. También señala que ciertas adaptaciones pueden exagerar la estimación de su beneficio.
Los falsos positivos son el riesgo central del rediseño: un análisis más rápido no debe aumentar la probabilidad de concluir que funciona un tratamiento que en realidad no funciona. SURPASS necesita métodos que controlen ese riesgo y produzcan evidencia útil sobre un medicamento.
Tres adjudicaciones con funciones distintas
Las fichas oficiales de ARPA-H registran tres adjudicaciones complementarias con inicio en septiembre de 2026. La convocatoria de SURPASS se tramita por separado.
| Proyecto | Monto máximo | Entidad receptora |
|---|---|---|
| STACK | US$41.18 millones | Evidence Health Inc. |
| COMMONS | US$49.9 millones | Evidence Health Inc. |
| CINCH | US$8.95 millones | Courage Health, Inc. |
STACK busca agilizar la activación de centros mediante un consorcio y una red de orientación. HHS añade que usará IA para preparar sitios que antes no realizaban ensayos.
COMMONS apunta a un recurso nacional de datos reales de pacientes. Su uso dependerá del consentimiento y el acceso estará protegido para investigación. La ficha fija como metas abarcar a más de 40 millones de personas y contar con 3 millones de registros vinculados.
CINCH se enfoca en adultos con cáncer, inicialmente en zonas rurales y con menos acceso a servicios. Reunirá sus expedientes y producirá evaluaciones revisadas por oncólogos para que las utilicen el paciente y su equipo médico local.
La convocatoria tiene dos fechas clave
El calendario de SURPASS fija el 30 de noviembre de 2026 para entregar un resumen del proyecto. Las propuestas completas deberán presentarse el 22 de enero de 2027.
Esas fechas colocan al programa en la búsqueda de equipos que prueben el rediseño. El reto pendiente es concreto: acelerar las decisiones durante un ensayo sin aumentar la probabilidad de concluir, por error, que un tratamiento funciona cuando no lo hace. La evidencia que generen esas pruebas será la base para que los reguladores evalúen los métodos.
