✨︎ Resumen (TL;DR):
- Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, calcula que la IA podría curar la mayoría de las enfermedades graves en cinco a diez años.
- Una revisión científica de junio de 2026 no encontró medicamentos descubiertos y diseñados íntegramente con IA con autorización de comercialización.
- Rentosertib llegó a fase III para la fibrosis pulmonar idiopática, pero sus resultados de fase IIa no demuestran que cure la enfermedad.
La inteligencia artificial podría acelerar el descubrimiento de medicamentos, pero una revisión científica publicada en línea en junio de 2026 encontró que, hasta entonces, ningún medicamento descubierto y diseñado íntegramente con IA había recibido autorización de comercialización, incluida la de la FDA de Estados Unidos. La previsión de Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, de que la tecnología cure la mayoría de las enfermedades graves en cinco a diez años recibió una respuesta cautelosa de David Reese, exdirector tecnológico de Amgen, y Mary Rozenman, directora financiera y de negocios de Insitro.

La biología no cabe en una predicción
Amodei expuso su pronóstico en un ensayo de septiembre de 2026. Reese y Rozenman cuestionaron ese tipo de promesa durante una conversación sobre las expectativas generales de la IA, cubierta por la Association of Health Care Journalists.
Reese reconoció que los modelos pueden predecir la estructura de algunas proteínas en minutos y ahorrar meses de trabajo. Su reserva está en el siguiente paso: muchas predicciones sobre curas subestiman la complejidad de las enfermedades.
Rozenman puso el foco en los datos. Los sistemas necesitan información biológica fiable y comparable. Cuando se combinan datos sin estandarización, los modelos pueden aprender errores.
El descubrimiento de fármacos con IA es un proceso de investigación que usa modelos para identificar posibles dianas biológicas y diseñar compuestos. Esa ayuda puede aparecer en una etapa concreta, sin que el medicamento completo haya sido descubierto y diseñado con IA.
Participar en ensayos no equivale a aprobar
Un análisis publicado en octubre en Cancer Treatment Reviews identificó 129 candidatos terapéuticos con participación de IA que habían llegado a ensayos en personas hasta el 1 de marzo de 2026. De ellos, cinco habían iniciado o completado la fase III.
El recuento incluye distintas formas de usar IA. Sus autores lo consideran un punto de partida para evaluar si la tecnología mejora las aprobaciones y los resultados clínicos.
Una revisión de Translational Psychiatry describe, por ejemplo, cómo se empleó la tecnología para buscar un nuevo uso a la dexmedetomidina, una molécula que ya existía. Ese caso no pertenece a la misma categoría estricta que un medicamento descubierto y diseñado íntegramente con IA.
La diferencia también importa ante la FDA, la agencia estadounidense de alimentos y medicamentos. En Estados Unidos, permitir que un fármaco experimental entre en investigación clínica no equivale a aprobar su venta. La FDA tramita por separado las solicitudes para estudiar productos que todavía no tienen autorización comercial.
Rentosertib llega a la fase III
El caso de Rentosertib, desarrollado por Insilico para la fibrosis pulmonar idiopática, muestra tanto el avance como los pasos que aún faltan. La enfermedad provoca un deterioro progresivo de los pulmones. El equipo usó IA para identificar una posible diana biológica y diseñar el compuesto.
Un ensayo de fase IIa publicado en Nature Medicine en 2025 asignó al azar a 71 pacientes distintas dosis del candidato o un placebo durante 12 semanas. Su objetivo principal era evaluar la seguridad.
Los investigadores observaron una señal favorable en una medida de función pulmonar con la dosis más alta, pero pidieron estudios más grandes y prolongados. Las causas más comunes de suspensión del tratamiento fueron la toxicidad hepática y la diarrea.
Insilico patrocinó el ensayo y varios de sus empleados participaron como autores. En julio de 2026, la compañía anunció el inicio de una fase III diseñada para incluir a 320 pacientes durante 52 semanas. El estudio busca evaluar con más amplitud la seguridad y la eficacia del candidato.
Los resultados de fase IIa no demuestran que Rentosertib cure la enfermedad.
Por ahora, Rentosertib muestra el alcance real de la IA en este caso: ayudó a identificar una diana y a diseñar un compuesto que llegó a fase III. La fase avanzada todavía debe aportar la evidencia sobre seguridad y eficacia que no entregó la fase IIa. Que la IA participe en el desarrollo de un candidato no significa que ese candidato ya cure una enfermedad ni que tenga autorización comercial.
