Tres empresas diseñarán un servicio para desorbitar satélites

Tres empresas diseñarán un servicio para desorbitar satélites

Tres empresas diseñarán un servicio del Pentágono para desorbitar satélites; solo una lo probará en órbita.

Por Humberto Toledo el 16 de agosto del 2026 a las 8:46 pm PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • La Defense Innovation Unit (DIU) y la Space Development Agency (SDA) adjudicaron el 13 de agosto contratos iniciales a D-Orbit Space, Firefly Aerospace y Katalyst Space.
  • Las agencias no revelaron el monto: D-Orbit reportó 24 millones de dólares por el alcance total de su adjudicación y Defense Daily situó en unos 8.4 millones de dólares el valor conjunto de las tres adjudicaciones iniciales.
  • DIU y SDA esperan las revisiones preliminares de diseño para finales de 2026; después elegirán a una sola empresa para la demostración completa en órbita.

La Defense Innovation Unit (DIU) y la Space Development Agency (SDA) adjudicaron el 13 de agosto contratos iniciales a D-Orbit Space, Firefly Aerospace y Katalyst Space. Las tres diseñarán un servicio comercial para alcanzar, capturar y desorbitar satélites militares al final de su vida. Tras revisar los diseños, las agencias elegirán a una sola empresa para la demostración completa en órbita.

El anuncio no significa que las tres vayan a volar. El encargo inicial cubre la revisión preliminar de diseño y los trabajos de reducción de riesgo, no la misión completa. DIU y SDA evaluarán esos resultados antes de seleccionar al proveedor que hará la prueba orbital.

Deorbit as a Service es un servicio comercial escalable que se acerca a satélites no preparados para recibir servicio, los captura y los desorbita sin generar más basura.

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El reto es capturar una nave no preparada

Las naves objetivo nunca se construyeron para que algo las sujetara y podrían ser incapaces de colaborar con el vehículo que se aproxima. Por eso, un servicio viable debe encadenar en una sola secuencia operaciones que hoy se ensayan por separado.

El servicio tendrá que:

  • colocar el vehículo servidor en la órbita correcta;
  • localizar al objetivo y aproximarse de manera autónoma;
  • determinar la orientación y el movimiento del satélite;
  • sujetarlo sin desprender fragmentos;
  • aportar empuje suficiente para desorbitar la masa combinada.

Además, debe ofrecerse a un precio que haga atractiva la compra comercial. En el otro extremo está el objeto que sí se retira con años de planeación y con un vehículo hecho a la medida.

Tres propuestas para una sola demostración

D-Orbit Space, el brazo estadounidense de la italiana D-Orbit, trabajará con TransAstra y Falcon Exodynamics. Su propuesta incluye un vehículo propio y la pinza de captura Mantis, de 4 metros, pensada para objetos que nunca se construyeron para ser sujetados.

Firefly Aerospace plantea Elytra. La nave se lanzaría a órbita baja, maniobraría hasta el objeto cliente, haría operaciones de encuentro y proximidad, lo inspeccionaría y ejecutaría el desorbitado. El sistema que la compañía integra en Elytra puede trabajar en órbita baja, media o geoestacionaria.

“Este sistema regulable puede desorbitar satélites de tamaños y configuraciones muy distintos”, dijo Jason Kim, director ejecutivo de Firefly. Kim enmarcó el diseño en la orden de la Casa Blanca sobre mitigación de basura orbital.

Elytra todavía no ha volado su primera misión. Sus componentes vienen del cohete Alpha y del módulo Blue Ghost que la compañía posó en la Luna.

Katalyst Space no ha detallado el vehículo que propone para el servicio. La empresa llega a esta adjudicación mientras opera una misión que se parece mucho a la que las agencias quieren comprar.

El monto de los contratos sigue sin aclararse

Las agencias no divulgaron el valor de los contratos. Firefly y Katalyst tampoco publicaron una cifra. D-Orbit sí comunicó 24 millones de dólares por el alcance total de su adjudicación.

Defense Daily, por su parte, situó en unos 8.4 millones de dólares el valor combinado de las tres adjudicaciones iniciales. Las dos cifras pueden coexistir porque describen alcances distintos: D-Orbit habló del total de su adjudicación, mientras la cifra de Defense Daily corresponde al tramo de diseño que las tres empresas ejecutan ahora.

Ninguna de las agencias ha aclarado la diferencia, así que la aritmética pública sigue incompleta.

LINK enfrenta su propia prueba orbital

La nave LINK de Katalyst debe alcanzar el observatorio Neil Gehrels Swift de la NASA, capturarlo y elevarlo para alargar su vida científica. Swift no tiene propulsión propia y su órbita lleva años cayendo.

El 25 de julio, LINK perdió el control de actitud. Dos de sus tres ruedas de reacción quedaron fuera de servicio y su sistema de propulsión por gas frío quedó degradado. El encuentro con Swift quedó previsto para finales de agosto, unas semanas más tarde de lo previsto.

NASA informó el 11 de agosto que Katalyst subió una actualización de software de vuelo con algoritmos de control de actitud diseñados para mantener la estabilidad usando los actuadores que aún le quedan a la nave. LINK quedó lista para continuar el acercamiento.

El aviso también situó a Swift a unos 347 kilómetros de altitud. NASA dejó escrito que una maniobra de elevación de órbita se vuelve más difícil por debajo de los 300 kilómetros de promedio.

La arquitectura militar detrás del servicio

Ninguna de las tres empresas había participado en adjudicaciones previas de desorbitado. La SDA seleccionó a seis empresas en 2024 para estudios de viabilidad y en enero de 2026 firmó con Starfish Space un acuerdo de prueba de concepto por 52.5 millones de dólares, con su nave Otter apuntada a 2027.

Detrás de todo está la Proliferated Warfighter Space Architecture, una constelación de unos 450 satélites en órbita baja que la SDA tendrá que ir renovando.

DIU y SDA esperan las revisiones preliminares de diseño de las tres propuestas para finales de 2026. Después escogerán a una sola empresa para la demostración completa en órbita.

El primer dato real sobre si esta capacidad funciona llegará antes de esa decisión, con lo que LINK logre hacer con Swift durante las próximas semanas. La nave continuará su acercamiento con dos ruedas de reacción menos y con el piso de altitud que NASA ya dejó por escrito.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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