✨︎ Resumen (TL;DR):
- SpaceX presentó un plan para convertir satélites en nodos de procesamiento de inteligencia artificial en órbita.
- El proyecto utilizará la plataforma Starlink V3 y ofrecerá hasta 150 kilovatios de potencia máxima por satélite.
- El anuncio ocurre días antes de la histórica salida a bolsa de SpaceX, con una valoración estimada en 1.75 billones de dólares.
SpaceX detalló sus planes para lanzar satélites de inteligencia artificial que funcionarán como nodos de procesamiento en el espacio. El director ejecutivo de la empresa, Elon Musk, presentó este proyecto estratégico a solo unos días de que la compañía debute en la bolsa de valores.
Un nodo de procesamiento orbital es un satélite de computación que funciona como centro de datos en órbita para procesar cargas de trabajo de inteligencia artificial.
En un video de 31 minutos transmitido el lunes, Musk y el ingeniero de SpaceX, Ian Dahl, explicaron que construir centros de datos en el espacio exterior no requiere de tecnologías inexistentes.
“Queremos enfatizar que no se requiere tecnología extraordinaria que no esté ya disponible”, afirmó Elon Musk, quien aseguró que el hardware necesario ya forma parte de la plataforma de satélites de próxima generación Starlink V3.
Estos satélites utilizarán paneles solares para generar energía y disiparán el calor directamente en el vacío del espacio. Con este método, SpaceX busca evitar las limitaciones de electricidad y enfriamiento que actualmente frenan el desarrollo de la infraestructura de IA en la Tierra.
Cada satélite diseñado para inteligencia artificial ofrecerá una potencia máxima de aproximadamente 150 kilovatios, con una capacidad de procesamiento continuo de unos 120 kilovatios. La empresa utilizará los sistemas de gestión térmica y los paneles solares que ya desarrolla para sus satélites Starlink V3.

Un debut histórico en Wall Street
La presentación de este proyecto no ocurre por casualidad. SpaceX comenzará a cotizar en el índice Nasdaq el próximo 12 de junio bajo la clave de pizarra SPCX.
La compañía estableció un precio de salida de 135 dólares por acción, lo que representa una valoración de mercado estimada en 1.75 billones de dólares y busca recaudar hasta 75,000 millones de dólares en lo que se perfila como la mayor oferta pública inicial de la historia.
A inicios de este año, SpaceX solicitó la autorización de los reguladores estadounidenses para lanzar hasta un millón de satélites a la órbita baja de la Tierra. El plan es que esta megaconstelación opere como un centro de datos masivo.
Además, existe una propuesta para fusionar SpaceX con xAI, la firma de inteligencia artificial de Musk, la cual sigue bajo revisión regulatoria y podría centralizar el desarrollo de modelos de IA y el lanzamiento de satélites en una sola entidad comercial.
Desafíos en órbita
A pesar del entusiasmo de Musk, diversos analistas señalan que mantener equipo de cómputo de alto rendimiento en el espacio plantea retos severos, como la exposición constante a la radiación, las dificultades para reparar el hardware y los altos costos de lanzamiento.
Sin embargo, Musk minimizó estas preocupaciones al asegurar que superar estos obstáculos de ingeniería es un reto manejable “en comparación con nuestros proyectos actuales”.
