✨︎ Resumen (TL;DR):
- Científicos de la Universidad de Kyushu lograron generar gas hidrógeno mezclando iones de hierro, metanol y luz ultravioleta.
- El sistema alcanza una tasa de producción de 921 milimoles por hora por gramo de catalizador.
- El hallazgo permite crear combustibles a partir de biomasa sin depender de metales preciosos o costosos.
Investigadores de la Universidad de Kyushu en Japón descubrieron un método directo y de bajo costo para producir gas hidrógeno. El equipo logró la reacción química al combinar iones de hierro con metanol e hidróxido de sodio, para luego exponer la mezcla a luz ultravioleta. Los resultados, publicados el 17 de abril en la revista Communications Chemistry, representan un avance claro hacia la producción sostenible de energía.
El hallazgo ocurrió por accidente durante un experimento de control que teóricamente debía fallar. Takahiro Matsumoto, coautor del estudio, explicó el momento del descubrimiento:
“En lo que solo puede considerarse una increíble casualidad, descubrimos en uno de nuestros experimentos de control que mezclar metanol, iones de hierro e hidróxido de sodio, y luego irradiarlo con luz UV, generaba una cantidad considerable de gas hidrógeno. Fue difícil de creer al principio”, detalló Matsumoto.
Al validar las pruebas, el equipo registró una tasa de producción de hidrógeno de 921 milimoles por hora por gramo de catalizador. Los investigadores afirman que esta cifra compite con los mejores catalizadores actuales, los cuales dependen de metales preciosos muy caros o compuestos organometálicos complejos.

Versatilidad comercial y biomasa
El sistema funciona a través de la deshidrogenación de alcohol, una reacción que libera el hidrógeno presente en las moléculas de alcohol. Al utilizar hierro, el metal de transición más abundante y barato del planeta, el método se vuelve comercialmente atractivo.
Además del metanol, el equipo demostró que su modelo extrae hidrógeno de distintos materiales derivados de biomasa:
- Glucosa
- Almidón
- Celulosa
El proyecto, financiado por la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón, destaca por su simplicidad operativa en entornos básicos de laboratorio. El equipo científico ya trabaja en afinar el proceso para escalar la tecnología y llevarla a la industria energética comercial.
