✨︎ Resumen (TL;DR):
- La parálisis de infraestructura en Qatar retira el 17% de su capacidad de exportación de gas natural licuado.
- Estiman un déficit global de 8,000 millones de pies cúbicos diarios para 2026, arrastrando al mercado a una crisis prolongada.
- El cierre del estrecho de Ormuz disparó los precios del gas en Europa a casi 50 euros por megavatio-hora.
Un reporte de Enverus Intelligence Research (EIR) reveló que el mercado global de gas natural entró en un déficit estructural de suministro que podría persistir hasta el final de la década. Los daños severos en la infraestructura de exportación de Qatar y el cierre del Estrecho de Ormuz eliminaron cualquier expectativa de estabilidad económica para este año, desatando una crisis energética a nivel mundial.
La parálisis operativa en el complejo industrial de Ras Laffan Industrial City dejó fuera de servicio aproximadamente el 17% de la capacidad qatarí de exportación. Los análisis de EIR proyectan que unos 2,000 millones de pies cúbicos diarios (Bcf/d) sigan inactivos hasta casi 2030 debido a daños permanentes en la planta.
Gas natural licuado (GNL) es un hidrocarburo enfriado a estado líquido que permite su transporte marítimo a grandes distancias para abastecer plantas eléctricas e industrias en continentes sin conexión terrestre por gasoducto.
Ante la gravedad del daño, el gobierno de Qatar declaró estado de fuerza mayor en sus contratos de largo plazo con clientes en Europa y Asia, lo que provocó que los precios internacionales del combustible se duplicaran desde finales de febrero de 2026.
“Esta parálisis altera profundamente el equilibrio global de GNL al retirar una fuente significativa de suministro de bajo costo en un momento en que la capacidad de exportación en otros lugares ya está utilizada casi en su totalidad”, afirmó Josephine Mills, analista de Enverus Intelligence Research.

Presión extrema en los precios de Europa
La falta de suministro qatarí desató una feroz competencia entre compradores europeos y asiáticos por adquirir los cargamentos disponibles en el mercado spot. En el índice TTF de referencia en Europa, el gas cotizó recientemente entre los 49 y 50 euros por megavatio-hora (MWh), superando por mucho los 30 euros previos al conflicto.
Esta crisis confirma las advertencias que Morgan Stanley lanzó en marzo de 2026, donde adelantaba que cualquier interrupción en la producción de Qatar que se extendiera más de un mes provocaría un déficit inmediato en el suministro global.
Para empeorar el panorama energético, la Administración de Información de Energía de EE. UU. (EIA) estima que el Estrecho de Ormuz permanecerá bloqueado de forma efectiva. Esto recortó el flujo de petróleo de Medio Oriente en 10.8 millones de barriles diarios, reduciendo los inventarios globales de crudo en unos 2 millones de barriles diarios durante este año.
Impacto macroeconómico y alternativas en el Pacífico
Las consecuencias macroeconómicas ya son visibles. El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó la proyección de crecimiento para la eurozona a solo 1.1% para este año debido al impacto del costo energético en la industria. Asimismo, el Banco Central Europeo (BCE) advirtió que la inflación se mantendrá por encima del objetivo del 2% en el corto plazo.
Ante este escenario de escasez, los desarrollos de GNL orientados al Pacífico toman un rol estratégico clave. Proyectos como LNG Canada Fase 2 y la instalación de Ksi Lisims LNG en Columbia Británica, liderada por comunidades indígenas, se perfilan como opciones prioritarias para los compradores que buscan rutas marítimas seguras y diversificadas.
La capacidad de adaptación definirá el impacto en los próximos meses. Países de Asia con capacidad para sustituir gas por carbón en la generación eléctrica, como India, Japón y Corea del Sur, resistirán mejor la crisis. Por el contrario, las economías europeas y los mercados que carecen de alternativas inmediatas sufrirán una fuerte presión inflacionaria.
