✨︎ Resumen (TL;DR):
- La casa de subastas Sotheby’s pondrá a la venta a Gus, un fósil de Tyrannosaurus rex con el 61% de su esqueleto intacto.
- Se estima que el ejemplar alcanzará un valor de entre 20 y 30 millones de dólares, una cifra inalcanzable para la ciencia pública.
- Los paleontólogos advierten que la privatización de estos restos impide la investigación y restringe el acceso al conocimiento.
La casa de subastas Sotheby’s venderá este martes 14 de julio a Gus, un fósil de Tyrannosaurus rex descubierto en Dakota del Sur, por un precio estimado de entre 20 y 30 millones de dólares. La comunidad científica internacional ha encendido las alarmas ante el riesgo de que el espécimen quede atrapado en una colección privada y fuera del alcance de la investigación académica.
Un fósil de dinosaurio es un resto orgánico mineralizado que permite reconstruir la vida prehistórica y entender la evolución biológica del planeta. En el caso de Gus, su valor radica en que conserva el 61% de su estructura ósea completa, posicionándolo como uno de los tiranosaurios más intactos de los que se tiene registro.
Un ganadero estadounidense descubrió el fósil en su terreno y, por la legislación local, es el dueño absoluto de todo lo que se encuentre en su propiedad. Tras un meticuloso proceso de extracción que tomó tres años debido a las inclemencias del clima, el propietario optó por la venta comercial en lugar de la donación científica.

El debate entre el negocio y el conocimiento
El análisis preliminar de Gus revela marcas de mordidas de otros depredadores y fracturas sanadas en vida. Estos detalles aportan datos invaluables sobre el comportamiento y la supervivencia de la especie, información que podría perderse si el comprador final restringe el acceso al espécimen.
“Las personas que buscan estos fósiles pasan meses en el campo, con tiendas de campaña y comida en sus mochilas, acampando en medio de la nada, rodeados de serpientes de cascabel, insectos y pumas”, explicó Cassandra Hatton, directora global de Historia Natural de Sotheby’s, para justificar el alto costo de la pieza tras el complejo esfuerzo de rescate.
La especialista detalló que la excavación solo ocurre por temporadas breves. “Solo se puede cavar durante la temporada de cultivo. Así que hay que esperar a que el suelo se descongele. Y luego hay que cavar sin descanso hasta que el suelo se congela de nuevo”, comentó.
Sin embargo, los paleontólogos rechazan que el patrimonio natural se trate como mercancía de lujo. La última gran venta similar ocurrió hace 30 años con el T-Rex Sue, adquirido por el Field Museum de Chicago por 8 millones de dólares, una cifra que ahora parece pequeña comparada con las proyecciones para Gus.
“Ya nos resulta imposible acceder a muchísimos ejemplares debido a los altos precios”, advirtió Susannah Maidment, investigadora del Museo de Historia Natural de Londres. La experta señala que tratar a los fósiles como obras de arte exclusivas fomenta un mercado que asfixia a las instituciones públicas, las cuales no pueden competir con las carteras de los multimillonarios.
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