✨︎ Resumen (TL;DR):
- Una coalición liderada por la ACLU exige a Mark Zuckerberg cancelar la integración de reconocimiento facial en sus smart glasses.
- La petición agrupa a 75 organizaciones que rechazan la tecnología interna de la compañía conocida como Name Tag.
- Los activistas advierten que la herramienta expondrá información personal de los ciudadanos ante acosadores y vigilancia estatal.
Una coalición de 75 organizaciones civiles, encabezada por la ACLU, publicó una carta abierta dirigida a Mark Zuckerberg para exigir la cancelación inmediata del reconocimiento facial en los lentes inteligentes de Meta (Ray-Ban y Oakley). La campaña, bautizada como “Eyewear, Not Spyware!”, califica esta tecnología como “una línea roja que la sociedad no debe cruzar”.
El conflicto tiene su origen en una investigación de The New York Times publicada en febrero. El reporte reveló que Meta desarrolla desde el año pasado una función interna llamada Name Tag.
Name Tag es un software de identificación biométrica que permite a los usuarios de smart glasses ubicar a desconocidos en tiempo real y extraer su información personal mediante un asistente de inteligencia artificial.
Un memorando interno obtenido por el diario confirmó que el proyecto conlleva “riesgos de seguridad y privacidad”. El documento también señalaba que el clima político actual en Estados Unidos presentaba un escenario oportuno para su lanzamiento.
La misiva reúne firmas de grupos como la Electronic Frontier Foundation, GLAAD, EPIC y Access Now. Los activistas señalan que usar estas gafas en protestas, clínicas médicas o entornos laborales expondría la identidad de cualquier persona sin su consentimiento.

Privacidad en riesgo para comunidades vulnerables
El bloque de derechos civiles afirma que los peligros de esta tecnología no pueden resolverse “mediante cambios en el diseño del producto, mecanismos de exclusión voluntaria o salvaguardas incrementales”.
Organizaciones de apoyo a sobrevivientes de violencia doméstica y comunidades LGBTQ+ advierten que la función afectará de forma desproporcionada a sectores históricamente marginados.
- Acosadores, estafadores o agentes estatales tendrían la capacidad de cruzar los rostros obtenidos con bases de datos digitales.
- La vinculación de identidades revelaría historiales laborales, médicos y de relaciones personales.
Meta ya había enfrentado cuestionamientos sobre sus planes con este hardware. En 2021, la compañía descartó incluir el reconocimiento facial en la primera versión de sus gafas Ray-Ban debido a dilemas éticos.
En marzo de este año, un grupo de senadores estadounidenses exigió a Zuckerberg respuestas sobre la existencia del proyecto, mientras otra coalición de más de 60 organizaciones llevó quejas similares ante el Congreso.
Aunque Meta no ha confirmado públicamente el proyecto de acuerdo con Wired, la filial de la ACLU en Massachusetts ya activó una campaña para presionar directamente a la tecnológica. La decisión que tome la empresa fijará un estándar definitivo sobre los límites de vigilancia para la próxima generación de dispositivos wearables.
