✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un equipo encabezado por la geoquímica Kliti Grice detectó señales químicas relacionadas con la sangre y microestructuras parecidas a glóbulos rojos; el estudio las interpreta como células sanguíneas mineralizadas.
- El fósil pertenece a Aratasaurus museunacionali, fue encontrado en 2008 y el animal tenía unos cuatro años cuando murió.
- Mary Schweitzer cuestiona que las estructuras sean glóbulos rojos, aunque considera más convincente la evidencia química de hemo y aminoácidos relacionados con el colágeno.
Un equipo encabezado por la geoquímica Kliti Grice detectó señales químicas relacionadas con la sangre y microestructuras parecidas a glóbulos rojos en un fósil de Aratasaurus museunacionali, un dinosaurio carnívoro que vivió en lo que hoy es Brasil hace unos 115 millones de años. El estudio, publicado el 2 de noviembre de 2026 en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), interpreta esas formas como células sanguíneas mineralizadas, aunque la paleontóloga Mary Schweitzer cuestiona esa identificación.
El fósil fue encontrado en 2008 en una mina de yeso de Ceará, en el noreste de Brasil. Según Reuters, se estima que el animal tenía unos cuatro años cuando murió.
Los investigadores ubicaron las estructuras microscópicas en canales vasculares de los huesos de una extremidad. El hemo es una molécula asociada con la hemoglobina, una proteína que transporta oxígeno en la sangre; en esos canales, el equipo buscó sus señales.

Cómo buscaron el hemo en el hueso
Para examinar extractos del hueso, el equipo utilizó cromatografía líquida y espectrometría de masas. Identificó señales de hemo B y de moléculas alteradas derivadas de este compuesto.
Esas señales tenían una composición distinta de la clorofila y la bacterioclorofila detectadas en el material que rodeaba el fósil. Los autores consideran que esa diferencia favorece un origen en el animal y ayuda a evaluar la posibilidad de contaminación del entorno.
Con espectroscopía Raman y microscopía electrónica de transmisión, los investigadores localizaron señales asociadas al hemo y elementos como hierro, nitrógeno y carbono en las microestructuras. También encontraron hausmannita, un mineral de manganeso que, según la hipótesis del equipo, pudo ayudar a estabilizarlas durante la fosilización.
La combinación de ubicación, forma y señales químicas sostiene la interpretación de los autores. La diferencia con el material circundante ayuda a evaluar la posibilidad de contaminación, pero la identidad de las microestructuras sigue abierta a discusión.
La forma de las estructuras mantiene la duda
Mary Schweitzer, paleontóloga de North Carolina State University que ha estudiado tejidos en fósiles de dinosaurios, dijo a The Guardian que no está convencida de que las microestructuras sean glóbulos rojos.
Su objeción se centra en la forma. Las células sanguíneas de dinosaurio deberían mostrar una protuberancia asociada al núcleo, mientras que las formas observadas son cóncavas.
Schweitzer consideró más convincente la evidencia de hemo y de aminoácidos relacionados con el colágeno en el hueso. Grice explicó a Reuters que encontrar esos aminoácidos no equivale a recuperar una proteína antigua intacta.
El antecedente de 1997 y el límite del hallazgo
En 1997, Schweitzer y otros investigadores publicaron evidencia de compuestos de hemo o de productos de degradación de la hemoglobina en extractos de un hueso de Tyrannosaurus rex.
El nuevo estudio propone una combinación más precisa: señales químicas vinculadas con estructuras de aspecto celular situadas dentro de los canales vasculares del fósil. Esa relación entre las señales y su ubicación distingue el hallazgo de una detección química aislada, pero no resuelve qué son las microestructuras.
El equipo no encontró ADN de dinosaurio. Grice advirtió a Reuters que la conservación de moléculas pequeñas o de restos químicos transformados no demuestra que el material genético haya sobrevivido. La procedencia de las señales y la identidad de las microestructuras son cuestiones distintas: la segunda es la que Schweitzer mantiene en duda.
El resultado no confirma por sí solo que las formas sean glóbulos rojos. Presenta señales de hemo junto con microestructuras ubicadas en canales vasculares, mientras que la identidad de esas estructuras sigue abierta a discusión.
