✨︎ Resumen (TL;DR):
- Cursor identificó las versiones 2.1.312 y 2.1.313 de una extensión alterada para Windows y macOS.
- El código intentaba preparar una conexión SSH persistente y recopilar datos del equipo y del usuario.
- Anthropic niega una intrusión en sus sistemas; Cursor pide aislar los equipos expuestos y renovar credenciales.
Cursor retiró una copia alterada de la extensión Claude Code después de identificar que intentaba preparar una conexión remota persistente mediante SSH en computadoras con Windows y macOS. Anthropic afirmó que no creó ni publicó esa versión y que no hubo intrusión en sus sistemas ni en las computadoras de sus empleados.
Claude Code es un asistente de programación de Anthropic que funciona en editores compatibles. La copia alterada estuvo disponible en el mercado de extensiones de Cursor, un editor de código que también utiliza herramientas de inteligencia artificial. Cursor indicó que las versiones maliciosas no fueron desarrolladas por Anthropic.
El aviso actualizado de Cursor identifica las versiones 2.1.312 y 2.1.313, distribuidas en su mercado entre las 2:27 y las 13:35 del 29 de octubre de 2026, hora del Pacífico de Estados Unidos. En UTC, la misma ventana fue de las 9:27 a las 20:35.
Los paquetes identificados corresponden a Windows y macOS. Por eso, la versión instalada y el lugar desde el que se descargó son relevantes para saber si una instalación pudo quedar expuesta.
WIRED había estimado un máximo de 5,000 usuarios afectados. El aviso actualizado de Cursor ahora identifica las dos versiones, pero no muestra esa cifra ni aclara si el límite abarca ambas.

La copia intentaba dejar un acceso persistente
SSH es un protocolo que permite acceder a computadoras a distancia. El código malicioso intentaba usarlo para preparar una conexión remota persistente.
Según Cursor, la extensión también recopilaba información del dispositivo y del usuario, incluidos el nombre de la computadora, la dirección IP pública y el correo configurado en Git.
El análisis de la firma de seguridad Phorion, reportado por BleepingComputer, encontró errores que podían impedir que el programa activara en Windows y macOS el servicio necesario para completar ese acceso. Si el servicio ya estaba activo, la situación podía ser distinta.
Que la conexión remota fallara no eliminaba todo el riesgo. La extensión todavía podía recopilar datos y dejar mecanismos para permanecer en la computadora. Cursor advierte que desinstalarla puede no ser suficiente para retirar esos componentes.
Phorion también encontró código preparado para Linux. Sin embargo, el aviso de Cursor identifica paquetes afectados para Windows y macOS. La existencia de ese código no confirma que se haya distribuido un paquete alterado para Linux.
Cursor retiró la copia y Anthropic negó la intrusión
Cursor aseguró que retiró la extensión maliciosa, cerró temporalmente su mercado para revisarlo y después lo restableció. También informó que trabajó con el proveedor de alojamiento para dejar fuera de servicio el servidor utilizado por el atacante. Durante su revisión, no encontró otras extensiones manipuladas.
Felix Rieseberg, integrante del equipo técnico de Anthropic, afirmó que la empresa no creó ni publicó la copia alterada. También sostuvo que no hubo una intrusión en los sistemas de Anthropic ni en las computadoras de sus empleados, y que las versiones de sus canales oficiales no fueron afectadas.
Anthropic sostiene que un atacante usó acceso al mercado de Cursor para publicar la copia. Esa declaración no explica cómo obtuvo ese acceso. WIRED señaló que Cursor tampoco respondió a su consulta sobre cómo se publicó la extensión ni sobre si el incidente se debió a una intrusión en sus sistemas.
Qué recomienda Cursor a los usuarios expuestos
Las recomendaciones de Cursor se dirigen a quienes instalaron o actualizaron las versiones identificadas desde su mercado en Windows o macOS durante la ventana señalada.
Luke Roberts, cofundador de Phorion, explicó a Ars Technica que las extensiones se actualizan automáticamente por defecto en Cursor, aunque esa opción puede cambiarse.
Cursor pide:
- Revisar las computadoras en busca de indicios de ejecución y aislar las que muestren señales de compromiso.
- Retirar los componentes persistentes y considerar si es necesario reconstruir el sistema.
- Renovar desde un dispositivo confiable las credenciales y sesiones accesibles desde la computadora afectada.
El código identificado recopilaba nombres de variables de entorno, pero Cursor advierte que no puede descartar un acceso posterior a credenciales a través de la puerta trasera. Por eso, quitar la extensión puede no ser suficiente.
La pregunta que sigue abierta es cómo el atacante publicó la copia en el mercado de Cursor. Mientras ese punto no tenga una explicación pública, las instalaciones dentro de la ventana señalada requieren una revisión del equipo y de las credenciales, no solo una desinstalación.
