✨︎ Resumen (TL;DR):
- El telescopio James Webb identificó metano y otros compuestos en el cometa 3I/ATLAS mediante espectroscopía infrarroja.
- La sonda Juice de la ESA detectó la fuga de 2,000 kilogramos de vapor de agua por segundo provenientes de la coma del objeto.
- El cometa posee hasta 40 veces más deuterio que los océanos de la Tierra, lo que delata su formación en un entorno estelar muy antiguo.
El telescopio espacial James Webb detectó metano por primera vez en un objeto interestelar. Durante el paso del cometa 3I/ATLAS cerca de Júpiter, los investigadores capturaron su espectroscopía en el infrarrojo medio, lo que reveló la composición química intacta de su interior.
Los hallazgos, publicados en The Astrophysical Journal Letters, derivan de las observaciones realizadas en diciembre de 2025. El equipo liderado por Matthew Belyakov, estudiante de posgrado de Caltech, utilizó el instrumento MIRI del telescopio para identificar agua, dióxido de carbono, níquel atómico y la señal inédita de metano.
La intensidad del metano aumentó mientras el cometa se alejaba del Sol. Este comportamiento sugiere que el objeto perdió su capa exterior, bombardeada por rayos cósmicos, para exponer sus hielos subterráneos originales.
“Ha estado viajando por la galaxia durante al menos mil millones de años”, indicó Belyakov. “La alta velocidad a la que pasó junto a nosotros nos dio una ventana muy estrecha para estudiarlo”.
Las proporciones de dióxido de carbono y metano en relación con el agua muestran niveles enriquecidos frente a los cometas típicos de nuestro sistema solar. Estos datos trazan la huella química del sistema planetario alienígena donde se formó el objeto.

Anomalías químicas y el rastro del deuterio
De forma independiente, la Agencia Espacial Europea (ESA) reportó los resultados de su nave Juice, que observó al cometa en noviembre de 2025 en su ruta hacia Júpiter. El 2 de noviembre, solo cuatro días después de la máxima aproximación del cometa al Sol, el instrumento MAJIS arrojó datos contundentes:
- Emisiones masivas: Registró la fuga de 2,000 kilogramos de vapor de agua por segundo, una cantidad equivalente a 70 albercas olímpicas diarias.
- Origen del vapor: La mayor parte del agua fluía desde la cara iluminada por el Sol. Se originaba en granos de polvo helado suspendidos en la coma y no en el núcleo sólido.
- Exceso de deuterio: El radiotelescopio ALMA descubrió que el agua del cometa contiene entre 30 y 40 veces más deuterio que los océanos de la Tierra, superando a cualquier cometa conocido en el sistema solar.
Según la ESA, esta concentración extrema de deuterio indica que el cometa nació “en un entorno muy frío y muy antiguo, donde estuvo expuesto a mucha radiación ultravioleta de estrellas jóvenes”.
El James Webb apuntará sus instrumentos hacia 3I/ATLAS por última vez esta primavera. Posteriormente, el cometa superará la órbita de Júpiter y se perderá de forma definitiva en el espacio profundo.
