El chaleco de Artemis I reduciría 60% la dosis de 1972

El chaleco de Artemis I reduciría 60% la dosis de 1972

Un estudio calcula que AstroRad reduciría 60% la dosis de 1972 y 40% la del evento de referencia de la NASA.

Por Humberto Toledo el 14 de agosto del 2026 a las 8:13 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • Un estudio calcula que AstroRad, un chaleco de polietileno de 26 kilos, habría bajado de 222 a 87.5 milisieverts la dosis de una tormenta solar como la de agosto de 1972.
  • La caída estimada llega a cerca de 60% para 1972, pero baja a alrededor de 40% frente a la suma de eventos de octubre de 1989, referencia de diseño de la NASA.
  • Artemis I no enfrentó una tormenta solar: el resultado proviene de un modelo basado en las mediciones de Helga y Zohar dentro de Orion.

Un equipo de Estados Unidos, Alemania e Israel calculó que el chaleco AstroRad, un blindaje de polietileno de 26 kilos que viajó sobre el maniquí Zohar durante Artemis I, habría reducido de 222 a 87.5 milisieverts la dosis de una tormenta solar como la de agosto de 1972. Publicado el 12 de agosto de 2026 en Science Advances, el estudio calcula una reducción cercana a 40% frente a la referencia de diseño de la NASA, que suma los eventos de octubre de 1989. Artemis I no enfrentó una tormenta solar, así que las cifras salen de modelar las mediciones de dos maniquíes en el cinturón de Van Allen interior.

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Foto: Walter Alejandro / Pexels

La cifra de 60% sale de un modelo

AstroRad es un chaleco de polietileno de 26 kilos que distribuye el material de blindaje según la sensibilidad a la radiación de los órganos que cubre.

Artemis I despegó el 16 de noviembre de 2022 y amerizó el 11 de diciembre, después de algo más de 25 días de ida y vuelta a la Luna. La misión no llevó tripulación.

En dos asientos de pasajero viajaron los maniquíes femeninos idénticos Helga y Zohar, parte del experimento MARE, Matroshka AstroRad Radiation Experiment, que dirige el Centro Aeroespacial Alemán, DLR. Zohar llevaba puesto AstroRad; Helga voló sin protección.

El vuelo no coincidió con ninguna erupción solar de importancia. Lo que sí registraron los maniquíes fue el paso por el cinturón de Van Allen interior.

El cinturón de Van Allen interior es una región de partículas cargadas que el campo magnético terrestre mantiene atrapadas alrededor del planeta. Con esas mediciones, el equipo modeló cuánta protección habría dado el chaleco durante dos tormentas históricas.

Jordan Houri contó a Space.com que el equipo esperaba una reducción cercana a 45%. Al ver el resultado, dijo: “Pensamos que teníamos que volver y encontrar un error”.

Los autores explican que el chaleco no reparte el material de forma uniforme. Calculan el grosor según la sensibilidad a la radiación de los órganos que cubre. Según Houri, esa distribución rinde alrededor de 30% más que repartir la misma masa por todo el cuerpo.

Ars Technica señaló dos supuestos del modelo. El equipo representó el casco de Orion con dos materiales simplificados y tomó el espectro del cinturón de Van Allen de una predicción estadística, no de un registro directo de la radiación.

La NASA toma 1989 como evento de diseño

El escenario de 1972 no es el evento con el que la NASA diseña sus naves y refugios. La norma médica NASA-STD-3001 fija dos límites de radiación.

El primero corresponde a la carrera completa de un astronauta: la dosis efectiva acumulada debe quedar por debajo de 600 milisieverts, un límite universal para todas las edades y sexos.

El segundo aplica a un evento solar. El requisito V1 4031 exige que los programas protejan a la tripulación frente al espectro de protones del evento solar de referencia de diseño. La norma define ese evento como la suma de los eventos de octubre de 1989 y fija la dosis efectiva por debajo de 250 milisieverts.

Los 222 mSv que el estudio calcula para una tormenta tipo 1972 sin chaleco representan 37% del presupuesto de radiación de toda una carrera. Con AstroRad, los 87.5 mSv modelados equivalen a menos de 15%.

La referencia de 1989 es más energética. Para ella, el estudio calcula una reducción cercana a 40%. Los autores traducen el resultado a días de exposición continua evitados en el espacio profundo: 193 días para el escenario de 1972 y 131 días para el de 1989.

La comparación del estudio queda así:

  • Tormenta solar de agosto de 1972: reducción cercana a 60%, de 222 a 87.5 mSv. La norma no la usa como evento de referencia de diseño.
  • Suma de eventos de octubre de 1989: reducción cercana a 40% y 131 días de exposición continua evitados. Es el evento de referencia, con un tope de 250 mSv.
  • Rayos cósmicos galácticos: quedan fuera del alcance del chaleco. La NASA todavía no ha adoptado un límite formal para esa fuente.

AstroRad no está pensado para rayos cósmicos

Las tormentas solares son el escenario para el que se diseñó AstroRad. La otra fuente de radiación del espacio profundo, los rayos cósmicos galácticos, llega de forma continua y con energías mucho más altas.

Houri explicó a Ars Technica que usar el chaleco contra esos rayos no sería razonable, porque habría que llevarlo puesto todo el tiempo.

La ficha técnica de radiación de la Oficina del Jefe de Salud y Medicina de la NASA ofrece una referencia general. El aluminio y el polietileno, los dos materiales de blindaje más usados, reducen en promedio 50% la dosis de una tormenta solar y apenas 7% la de los rayos cósmicos galácticos. El blindaje y el tejido humano generan radiación secundaria, lo que limita la utilidad de añadir material.

La NASA todavía no adopta formalmente un límite para los rayos cósmicos galácticos. Houri describe el chaleco como una medida de emergencia para usar durante horas o días, cuando aumenten los niveles de radiación, no durante toda la misión.

Frente al refugio blindado que Orion lleva a bordo, el mismo equipo sostiene que AstroRad ofrece una protección parecida sin obligar al astronauta a permanecer encerrado. Así, la tripulación puede moverse por la cabina y continuar con tareas críticas.

El experimento midió la dosis con miles de sensores

StemRad desarrolló AstroRad en colaboración con Lockheed Martin. Jordan Houri, científico principal de exploración espacial de StemRad, firma como primer autor. Oren Milstein, director general y cofundador de la empresa, aparece entre los coautores.

El trabajo recibió financiamiento de tres agencias: la NASA, el DLR y la Agencia Espacial de Israel. El experimento MARE lo dirige el DLR, cuyo responsable de radiación es el físico Thomas Berger.

La medición quedó a cargo de un aparato independiente del fabricante. El DLR desarrolló, construyó y probó los detectores. El DLR describe 1,400 posiciones de sensores con dosímetros pasivos de cristal en cada maniquí, además de detectores activos a pilas ubicados en pulmón, estómago, útero y médula ósea.

El recuento publicado por Space.com habla de más de 5,600 sensores por maniquí. Cada cuerpo mide 95 centímetros, está formado por 38 secciones apiladas y la empresa estadounidense CIRS fabricó ambos.

Artemis II dejó el chaleco en tierra

Artemis II despegó el 1 de abril de 2026 con Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a bordo, en un vuelo de 10 días alrededor de la Luna. El chaleco no viajó. AP explicó que la misión era corta y que el espacio era limitado, aunque AstroRad podría viajar como equipaje de mano en futuras tripulaciones lunares.

El vuelo sí llevó cuatro detectores de radiación mejorados del DLR. El DLR los entregó a la NASA el 2 de febrero de 2026; los instrumentos viajaron sujetos con velcro en cuatro puntos de la cápsula, con distintos niveles de blindaje.

Por ahora, Houri no ve la necesidad de hacer más pruebas en el espacio profundo. Helga y Zohar dejaron un conjunto de datos amplio y de alta fidelidad, explicó. El equipo trabaja en una versión modular que permita ajustar un solo chaleco base a distintos cuerpos y reducir la masa que debe lanzarse.

Además, el equipo imprimió en 3D un componente del chaleco a bordo de la Estación Espacial Internacional con polietileno reciclado de empaques, en un proyecto con Redwire.

Para el escenario con el que la NASA diseña sus naves, la cifra utilizable es la de 1989: cerca de 40% menos dosis durante una tormenta solar. Frente a los rayos cósmicos galácticos, que llegan de forma continua durante el trayecto, el chaleco casi no cambia la exposición. Zohar y su AstroRad ya se exhiben en el Centro Espacial Kennedy, desde donde salieron rumbo a la Luna.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5, 6

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