✨︎ Resumen (TL;DR):
- El conflicto armado entre EE. UU., Israel e Irán provocó el bloqueo comercial del Estrecho de Ormuz.
- El precio de la turbosina se disparó 103%, superando los $209 dólares por barril en solo un mes.
- Aerolíneas como SAS, Ryanair y Lufthansa ya cancelaron vuelos o preparan recortes de capacidad.
El conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán, que estalló el 28 de febrero de 2026, provocó el bloqueo del Estrecho de Ormuz y dejó a las aerolíneas europeas a semanas de quedarse sin suministro de combustible. La Agencia Internacional de Energía (IEA) clasificó la crisis como “la mayor interrupción de suministro en la historia del mercado petrolero mundial”.
Por esta ruta transita el 20% del petróleo mundial. Su cierre disparó el crudo Brent un 50% por encima de los niveles previos al conflicto. A mediados de abril, el barril rondaba los $94 dólares, tras alcanzar un pico cercano a los $120 dólares, según datos de Intellectia.
La IEA calculó que la guerra recortó la oferta global en 11 millones de barriles diarios a finales de marzo, mientras que el banco ANZ ubicó la pérdida en 9 millones. Proyecciones de Reuters apuntan a que la demanda superará a la oferta por un promedio de 750,000 barriles diarios durante 2026.
Las negociaciones entre Washington y Teherán lograron un alto el fuego de dos semanas en abril, pero el tráfico por Ormuz sigue 90% por debajo de su flujo habitual, reportó CNBC. Saul Kavonic, analista de MST Marquee, advirtió a ABC: “el momento crítico llegará a finales de abril y mayo, cuando veremos una creciente competencia entre las naciones de Asia y otros lugares, todas luchando por asegurar los suministros de combustible restantes”.

Alerta roja para la industria aérea comercial
El sector aéreo recibió el golpe más duro. Según IATA, el precio del jet fuel se disparó 103% mensual a finales de marzo, escalando de $96 a más de $209 dólares por barril para el 3 de abril.
Europa enfrenta un déficit sistémico de combustible de aviación que golpeará en tres semanas, alertó ACI Europe a la Comisión Europea a través de CNBC. El impacto corporativo ya comenzó:
- SAS canceló 1,000 vuelos en abril por no contar con hedging financiero contra el alza de combustibles.
- Ryanair evalúa recortar capacidad para el verano.
- Lufthansa analiza suspender operaciones en rutas específicas.
- Virgin Atlantic indicó al Financial Times que solo posee seis semanas de suministro asegurado.
- Qantas pausó su programa de recompra de acciones por la volatilidad en costos.
Las aerolíneas europeas exigieron el martes a Bruselas la implementación de medidas de emergencia, incluyendo la suspensión temporal del mercado de carbono y la eliminación de impuestos sectoriales. La recuperación de la producción petrolera dependerá de los daños a los campos de extracción y la reapertura de Ormuz, un proceso que tomará meses y mantendrá la presión inflacionaria sobre los vuelos globales.
