✨︎ Resumen (TL;DR):
- El presidente de Brasil alerta sobre un punto crítico ante el desabastecimiento de energía, alimentos y medicinas.
- Hay más de 96,000 cirugías pendientes y un millón de personas sufren problemas de distribución de agua.
- El colapso se agravó tras una orden ejecutiva de 2026 de Donald Trump y la caída de envíos petroleros venezolanos.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, alertó que la isla atraviesa “la situación más crítica de toda su historia”. Según un reporte publicado el lunes por la Agencia Noticias Argentinas, existe una escasez generalizada de alimentos, electricidad, combustible y suministros médicos. Frente a esto, el mandatario subrayó la urgencia de actuar, aunque enfatizó que “solo los cubanos pueden definir su propio camino a seguir”.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) catalogó la situación humanitaria en un “punto crítico”. La nación caribeña suma tres meses sin el combustible necesario para operar, provocando que la red eléctrica nacional colapsara tres veces tan solo en marzo, dejando al país a oscuras durante días.
Las cifras del sistema de salud y de infraestructura evidencian el golpe. Actualmente existen 96,000 cirugías pendientes, de las cuales 11,000 son pediátricas. A la par, cerca de un millón de habitantes dependen de pipas de agua, un servicio que colapsó por la falta de diésel. Además, la agencia UPI reportó que 170 contenedores de ayuda humanitaria están varados en los puertos.

Un estrangulamiento energético y diplomático
El déficit energético empeoró drásticamente el 29 de enero de 2026, cuando el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles a cualquier país que venda petróleo a Cuba.
Esta medida chocó directamente con el freno total de los envíos de Venezuela —que aportaban entre 25,000 y 35,000 barriles por día— tras la captura de Nicolás Maduro en enero. Bajo presión estadounidense, México también suspendió sus envíos marítimos.
Durante la 39ª Conferencia Regional de la FAO en Brasilia, Lula da Silva abordó directamente las causas: “Cuba no pasa hambre porque no sepa producir. Cuba pasa hambre porque hay quienes no quieren que tenga acceso a las cosas a las que todos deberían tener derecho”. La FAO respaldó esta postura y confirmó que el impacto en el sector agrícola es grave, impidiendo el acceso a productos de la canasta básica.
Hasta la fecha, la ONU logró movilizar 26.2 millones de dólares, pero advierte que todavía existe un déficit de financiamiento de 68 millones.
El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó el panorama de “profundamente preocupante” y dictaminó que “la salud nunca debe ser rehén de la geopolítica, los bloqueos energéticos y los apagones”.
Frente al deterioro de las condiciones de vida y las sanciones internacionales, el presidente brasileño mantuvo firme su posición sobre la soberanía de la isla. “Lo que realmente se necesita es un plan de recuperación a mediano y largo plazo, pero solo el pueblo cubano puede hacerlo realidad”, concluyó Lula.
