✨︎ Resumen (TL;DR):
- Tesla y SpaceX contactaron a proveedores globales de hardware para solicitar cotizaciones urgentes de equipo de manufactura.
- La empresa abrió vacantes en Taiwán para expertos en chips de 2 nanómetros, alertando a la industria local sobre una posible fuga de cerebros.
- Terafab busca alcanzar 1 terawatt de capacidad de cómputo IA anual con una inversión inicial de entre $20,000 y $25,000 millones de dólares.
El proyecto de semiconductores Terafab, impulsado por Elon Musk, pisa el acelerador. Equipos conjuntos de Tesla y SpaceX comenzaron a solicitar cotizaciones urgentes a proveedores globales de hardware para equipar su futura planta en Austin, Texas. En paralelo, la compañía lanzó una agresiva campaña de reclutamiento en Taiwán, buscando ingenieros expertos para operar la fábrica que promete producir un terawatt de capacidad de cómputo de Inteligencia Artificial al año.
Recientemente, el personal de Terafab contactó a gigantes como Applied Materials, Tokyo Electron y Lam Research. El objetivo es obtener estimaciones rápidas de precios y tiempos de entrega para equipos de fabricación, desde fotomáscaras hasta sistemas de deposición.
Según Bloomberg, los proveedores recibieron solicitudes con especificaciones técnicas mínimas, una señal clara de la urgencia de Musk por avanzar en la construcción de la planta.
La estrategia también apunta a robar capital humano de la cuna del hardware. Tesla publicó nueve vacantes de ingeniería de semiconductores en Taiwán. Buscan candidatos con más de cinco años de experiencia en procesos de fabricación avanzada, específicamente en tecnologías por debajo de los 7 nanómetros y de clase de 2 nanómetros.
Reuters reporta que esta movida ya encendió las alarmas en la isla por el riesgo de una fuga de talento, dado que ahí opera TSMC, el mayor fabricante por contrato del mundo.

Un proyecto de dimensiones colosales
Terafab es una fábrica de semiconductores integrada verticalmente que unificará la producción de lógica, memoria, empaquetado, pruebas y máscaras de litografía bajo un mismo techo. Musk presentó la iniciativa el 21 de marzo en Texas, describiéndola como “el ejercicio de construcción de chips más épico de la historia, por mucho”.
El plan es producto de una alianza entre Tesla, SpaceX y xAI, a la que Intel se sumó oficialmente el 7 de abril. Los detalles duros incluyen:
- Una inversión inicial de entre $20,000 y $25,000 millones de dólares.
- Instalación central en el North Campus de Giga Texas.
- Una línea de producción piloto programada para iniciar la fabricación de silicio alrededor de 2029.
La industria observa el cronograma con escepticismo. El CEO de TSMC, C.C. Wei, advirtió sobre la complejidad del sector: “No hay atajos en el negocio de las fundiciones”. Wei explicó que construir una planta nueva toma entre dos y tres años, más otros dos para alcanzar la etapa de producción comercial masiva.
La viabilidad financiera es otro punto de debate. Los analistas de Bernstein calculan que alcanzar la meta del terawatt anual exigiría un gasto de capital brutal: entre $5 billones y $13 billones de dólares, el equivalente a financiar entre 140 y 360 fábricas nuevas.
Mientras tanto, competidores como Samsung mantienen el diálogo abierto con Tesla, aunque los surcoreanos sugirieron expandir su propia planta en Taylor, Texas, en lugar de integrarse directamente al consorcio de Musk.
