✨︎ Resumen (TL;DR):
- Meta presentó los modelos Adventurer y Fury por 299 dólares, y el modelo Starfire por 399 dólares.
- Los lentes integran Muse Spark, el modelo de inteligencia artificial multimodal de la empresa.
- El lanzamiento coincide con investigaciones por código de reconocimiento facial oculto y acoso a usuarias.
Meta presentó una nueva línea de lentes inteligentes con inteligencia artificial desde los 299 dólares. Se trata del primer intento de la compañía por vender dispositivos vestibles de bajo costo bajo su propia marca, dejando de lado el sello de Ray-Ban, con el objetivo de masificar su tecnología en el mercado.
La nueva oferta de hardware incluye los modelos Meta Adventurer y Meta Fury a un precio de 299 dólares cada uno. Esto representa una reducción de 80 dólares frente a los lentes Ray-Ban Meta Wayfarer de segunda generación. Además, la tecnológica lanzó una edición especial llamada Starfire por 399 dólares, desarrollada en colaboración con la celebridad Kylie Jenner.
Estos dispositivos integran el procesador y hardware básico de los modelos anteriores sin pantalla, pero añaden tecnología avanzada. Muse Spark es un modelo de inteligencia artificial que habilita capacidades de percepción multimodal en los dispositivos. Este sistema es el primer desarrollo de Meta Superintelligence Labs, presentado originalmente en abril.
Alex Himel, vicepresidente de wearables en Meta, detalló a Bloomberg que esta estrategia responde a la demanda de “un punto de precio más accesible”. El directivo añadió que Meta y su socio de manufactura, EssilorLuxottica, decidieron posicionar la marca de Meta en un segmento inferior a las líneas premium de Ray-Ban Meta y Oakley Meta. Los lentes también ofrecen navegación peatonal paso a paso, una función que la empresa expandió a los 50 estados de EE. UU. a inicios de año.

Un historial complicado con la privacidad
El lanzamiento ocurre en un momento de tensión para la compañía debido al uso de sus tecnologías de captura. A inicios de junio, el medio WIRED reportó que Meta ocultó código inactivo de reconocimiento facial, denominado internamente como NameTag, dentro de su aplicación Meta AI, instalada en más de 50 millones de dispositivos.
Este código permitiría crear una firma biométrica de cualquier rostro captado por la cámara de los lentes para avisar al usuario si identifica a alguien conocido. Aunque la empresa retiró el código tras el reporte de prensa, el vocero Ryan Daniels declaró: “No se ha tomado una decisión final sobre qué hacer aquí, si es que se hace algo”.
La presión sobre el manejo de datos de Meta no es nueva. En abril, más de 70 grupos civiles como la ACLU y la Electronic Frontier Foundation exigieron frenar estas funciones. Además, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, inició una investigación en mayo, mientras que la empresa enfrenta una demanda colectiva desde marzo luego de que medios suecos revelaron que subcontratistas en Kenia revisaban videos sensibles de los usuarios.
A esto se suman reportes de acoso, donde hombres han usado estos dispositivos para grabar a mujeres en espacios públicos sin su consentimiento y difundir las imágenes en redes sociales, lo que llevó a varias universidades a emitir alertas de seguridad. Aunque Meta argumenta que sus políticas prohíben el acoso y que los lentes incluyen un indicador LED que se enciende al grabar, diversos críticos señalan que esta luz es fácil de tapar o ignorar.
A pesar de las críticas, la tecnológica mantiene sus metas de expansión de hardware a tope. Un memorando interno de Himel filtrado en mayo por The Information reveló que Meta planea vender 10 millones de dispositivos vestibles en la segunda mitad de 2026 y lanzar hasta cuatro nuevos modelos este mismo año.
