✨︎ Resumen (TL;DR):
- Sanjay Mehrotra, CEO de Micron, reveló que el abasto de nuevos chips de memoria no aumentará sustancialmente sino hasta el año 2028.
- La producción de memoria de banda ancha alta (HBM) para inteligencia artificial consume tres veces más recursos que la estándar DDR5.
- La escasez provocará un encarecimiento de smartphones y una caída histórica proyectada de 12.9% en envíos globales para 2026.
El CEO de Micron, Sanjay Mehrotra, reveló que la escasez mundial de chips de memoria es de carácter estructural y no se solucionará pronto. La altísima demanda de hardware para inteligencia artificial supera por mucho la capacidad de producción de los fabricantes, por lo que el nuevo suministro no aumentará significativamente sino hasta el año 2028.
Durante una entrevista en la planta de Manassas, Virginia, donde la compañía planea cuadruplicar la producción de componentes DDR4, el directivo explicó que el alivio tardará años en llegar. Aunque Micron planea una inversión masiva de 200,000 millones de dólares para expandir plantas en Idaho, Virginia y Nueva York, las nuevas líneas de producción tardarán en arrancar de forma óptima.
Esta crisis de abasto se remonta a finales de 2025. Durante el reporte financiero de diciembre de ese año, donde la empresa alcanzó ingresos récord de 13,640 millones de dólares, Mehrotra ya advertía sobre la situación. En marzo de 2026, el directivo reiteró en una entrevista televisiva que “el suministro de memoria está actualmente muy limitado y no se puede aumentar fácilmente”.
La raíz de este problema radica en un cambio de prioridades. Las fábricas están destinando su producción a la memoria de banda ancha alta (HBM). HBM es un tipo de memoria que acelera el procesamiento de datos en sistemas de inteligencia artificial consumiendo obleas de silicio en una proporción de tres a uno en comparación con la memoria convencional DDR5. Este movimiento dejó casi sin capacidad a los segmentos de DRAM tradicional, afectando a la electrónica de consumo, automóviles y redes.

Precios al alza y caídas históricas en el mercado tecnológico
Otras firmas clave de la industria respaldan este sombrío panorama global. Nanya Technology, con sede en Taiwán, admitió en abril de 2026 que la empresa “no puede satisfacer al 100% la demanda del mercado este año” y prevé que el desabasto se extienda durante todo 2027. Los precios de venta promedio de Nanya se dispararon más de un 70% en el primer trimestre de 2026, a pesar de que sus envíos de componentes disminuyeron.
Asimismo, el presidente de SK Hynix, Chey Tae-won, sugirió que la escasez global de chips de memoria podría prolongarse incluso hasta el fin de la década actual.
Las consecuencias de esta situación ya golpean directamente el bolsillo de los consumidores. Lei Jun, CEO de Xiaomi, advirtió que los precios de los smartphones seguirán subiendo debido a este fenómeno, con una ola inflacionaria que se mantendrá hasta finales de 2027. De hecho, la firma ya aumentó el precio de varios modelos en abril argumentando los “fuertes aumentos continuos en los precios de componentes clave como los chips de memoria”.
El impacto en el mercado global de dispositivos móviles será severo. La consultora IDC pronostica una contracción del 12.9% en los envíos mundiales de smartphones para 2026, lo que representaría la caída anual más grande en la historia de este mercado. Con los costos de los componentes por las nubes, la industria tecnológica tendrá que soportar la presión financiera al menos dos años más antes de ver una recuperación real.
