✨︎ Resumen (TL;DR):
- Dazzle usa fotos recientes y el historial de la galería para sugerir compras, reparaciones, actividades y regalos.
- Las compras y reservas requieren aprobación explícita; un equipo humano puede intervenir en tareas complejas.
- La política permite compartir fotos y metadatos con proveedores, además de contemplar transferencias de datos a Estados Unidos.
Marissa Mayer, ex CEO de Yahoo, impulsa Dazzle, un servicio de asistentes de IA que usa las fotos del teléfono para proponer compras, reparaciones y planes. El anuncio que Mayer firmó en el blog oficial de la compañía señala que Dazzle se presentó el 29 de septiembre de 2026. La propuesta busca reducir las instrucciones que el usuario debe escribir, mientras la empresa afirma que las compras y reservas requieren aprobación explícita.

Menos instrucciones, más señales de la galería
Dazzle es un servicio de asistentes de IA que usa fotos del teléfono para proponer compras, reparaciones y planes. En una entrevista con The New York Times, recogida por Daily Mail, Mayer explicó que busca una experiencia menos técnica.
El enfoque apunta especialmente a mujeres con poco tiempo, para quienes la jerga de la IA puede resultar intimidante. Con Dazzle, la empresa quiere reducir la cantidad de instrucciones que el usuario debe escribir.
De la galería a un pendiente
La empresa describe dos usos de la galería. Las imágenes recientes pueden sugerir pendientes: una invitación aporta fechas para el calendario y una foto de un desperfecto puede iniciar la búsqueda de un profesional.
El historial fotográfico cumple otra función. Dazzle lo usa para inferir gustos y recomendar actividades o regalos.
El permiso para actuar va por separado. Dazzle asegura que pide aprobación explícita para compras y reservas, y que un equipo humano puede intervenir en tareas complejas. Esa asistencia forma parte del servicio junto con los agentes de IA.
El contexto también tiene límites
Al probarlo, Marina Temkin, de TechCrunch, encontró fallos de contexto en las recomendaciones de regalos, pese a que Dazzle tenía acceso al historial fotográfico. El acceso a la galería, por sí solo, no evitó esos fallos en la prueba.
Qué ocurre con las fotos
Dazzle permite compartir toda la galería, seleccionar imágenes o usar el servicio sin darle acceso a las fotos. Esa elección determina qué material puede analizar el asistente para personalizar sus respuestas.
La política de privacidad contempla recoger metadatos asociados a las imágenes, como la fecha y la ubicación. También permite compartir fotos y datos con proveedores de IA y servicios de alojamiento para operar el producto.
La empresa afirma que sus acuerdos prohíben a esos socios entrenar modelos con la información recibida. Excluir las fotos del entrenamiento de modelos y enviarlas a proveedores para procesarlas son cuestiones distintas: la política admite ese procesamiento externo y señala que los datos pueden transferirse a Estados Unidos.
Acceso en iPhone
En la App Store estadounidense, la ficha de Dazzle muestra una descarga gratuita para iPhone y está en inglés. Para acceder al servicio, su descripción indica que el usuario debe solicitar una invitación.
Dazzle separa dos decisiones del usuario: qué material de la galería puede analizar y cuándo autoriza una compra o reserva. Esa separación convive con el procesamiento externo previsto en la política y con los fallos de contexto encontrados durante la prueba de TechCrunch.