✨︎ Resumen (TL;DR):
- El CEO de Palantir arremetió contra OpenAI y Anthropic por el cobro ineficiente de tokens.
- Palantir anunció una alianza con Nvidia para implementar modelos de peso abierto en el sector militar.
- Las acciones de Palantir subieron más del 9% tras las declaraciones del directivo en televisión.
El CEO de Palantir, Alex Karp, calificó de “completa locura” el modelo de negocio actual de la inteligencia artificial liderado por OpenAI y Anthropic. Durante una entrevista en televisión, el directivo acusó a los grandes laboratorios de cobrar tarifas excesivas por tokens que no aportan valor real y de apropiarse de la propiedad intelectual de sus clientes corporativos.
El directivo aprovechó el espacio en el programa Squawk Box de CNBC para arremeter contra el esquema comercial dominante. En este formato, las corporaciones pagan según el volumen de texto procesado, algo que según Karp funciona como un “impuesto a la riqueza” que drena recursos financieros sin entregar resultados tangibles.
“No los estoy criticando, pero algo salió completamente mal. La visión general entre las empresas de este país es: voy a relajarme y perder el tiempo con tokens, no voy a obtener ningún valor y ellos se van a quedar con mi propiedad intelectual”, declaró Karp. Su acusación apunta a que los laboratorios de IA absorben la ventaja competitiva de los clientes al entrenar o retener información confidencial.
Aunque OpenAI y Anthropic no respondieron a estos señalamientos, Palantir reforzó su postura con la publicación de un manifiesto corporativo. En este documento advierte que transferir datos a terceros bajo esquemas cerrados es un riesgo crítico para las organizaciones que buscan proteger su conocimiento interno.

El choque por la seguridad nacional y el control de datos
La tensión aumentó cuando Karp trasladó su crítica al sector de la defensa de Estados Unidos. Para el ejecutivo, depender de sistemas cerrados controlados por firmas de Silicon Valley en misiones de seguridad nacional es inviable. “¿De verdad vamos a subcontratar el campo de batalla de este país al consenso de Silicon Valley? Eso es una completa locura”, sentenció.
Esta preocupación técnica radica en quién controla los pesos del modelo, es decir, los parámetros que definen el aprendizaje del sistema. Palantir sostiene que las agencias militares y los operadores de infraestructura crítica exigen el control total de estas herramientas para evitar filtraciones y garantizar operaciones autónomas.
Este debate coincide con un contexto regulatorio complejo en el país. El Pentágono catalogó previamente a Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro por sus políticas de restricción de uso, mientras que el gobierno federal presiona para obtener una mayor supervisión de los modelos antes de su lanzamiento.
Alianza con Nvidia: la alternativa de peso abierto
Para responder a estas preocupaciones, Palantir presentó una alianza estratégica con Nvidia firmada el 29 de junio de 2026. Este acuerdo integra los modelos de peso abierto Nemotron de Nvidia dentro de las plataformas de software de Palantir, permitiendo a las agencias gubernamentales correr inteligencia artificial en entornos aislados.
En este contexto, la Soberanía de IA es un protocolo de seguridad que garantiza el control exclusivo de los datos y parámetros de un modelo.
El sistema funciona bajo las siguientes bases técnicas:
- Soberanía total: Las dependencias entrenan los modelos con datos propios y retienen la propiedad absoluta de los pesos resultantes, prescindiendo de llamadas API externas.
- Infraestructura aislada: Los procesos se ejecutan localmente en servidores seguros con GPUs Blackwell Ultra para evitar cualquier fuga de información gubernamental.
- Plataforma agnóstica: El sistema operativo de Palantir permite alternar entre distintos modelos de IA según las necesidades operativas de la misión.
Reacción del mercado y repercusiones corporativas
La agresiva postura de Karp resonó en Wall Street de forma inmediata. Las acciones de Palantir (PLTR) reaccionaron con un repunte superior al 9% en la jornada posterior a la entrevista, alcanzando un valor estimado de 127 dólares por título, a pesar de que la empresa arrastra una contracción acumulada en lo que va del año.
A nivel corporativo, el reclamo de Karp refleja una tendencia más amplia de optimización de costos. Gigantes comerciales que antes consumían recursos ilimitados de IA han comenzado a limitar el presupuesto asignado a herramientas externas debido al alto costo de los tokens, optando por infraestructuras de código abierto para proteger su información sensible.
Esta disputa comercial define la nueva etapa de adopción tecnológica, donde el control de los datos pesa más que las promesas de las plataformas cerradas.
