✨︎ Resumen (TL;DR):
- Amazon emitió 81 millones de toneladas métricas de CO2 en 2025, un incremento del 16% impulsado por la expansión de AWS y su red logística.
- Las emisiones acumuladas del gigante del e-commerce han crecido un 58% desde 2019, alejando a la firma de sus metas de neutralidad de carbono.
- Google registró un aumento del 18% en sus emisiones debido al desarrollo de hardware especializado para inteligencia artificial.
Amazon registró un incremento del 16% en sus emisiones de carbono durante 2025, alcanzando aproximadamente 81 millones de toneladas métricas de CO2 equivalente. Este repunte, impulsado por la construcción masiva de centros de datos de Amazon Web Services (AWS) para soportar la inteligencia artificial, aleja a la compañía de sus metas de sostenibilidad ambiental frente a las demandas de la infraestructura digital.

El voraz apetito eléctrico de la nube
La expansión física de AWS es el motor detrás de este impacto ambiental. De acuerdo con el reporte anual de sostenibilidad de la empresa, las emisiones relacionadas con la electricidad que adquiere para sus operaciones se dispararon un 34%.
Este aumento refleja el consumo energético de las instalaciones que albergan los servidores de inteligencia artificial y almacenamiento, sumado a las necesidades de su red logística de distribución.
Con este resultado, Amazon acumula un incremento del 58% en sus emisiones desde 2019. Ese mismo año, la firma prometió alcanzar la neutralidad de carbono para 2040, una meta que hoy luce distante ante la realidad de sus operaciones.
Google enfrenta el mismo dilema por el hardware de IA
La situación de Amazon no es un caso aislado. Google reportó que sus emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron un 18% en comparación con el año anterior, el incremento anual más grande en su historia, impulsado por la fabricación de hardware especializado como chips y servidores de alto rendimiento.
El informe ambiental de Google detalla los siguientes retos operativos:
- La demanda de energía eléctrica se incrementó en un 37%, una cifra 3.5 veces mayor a la registrada en 2019.
- El consumo de agua dulce para enfriar sistemas de procesamiento subió un 34%, alcanzando los 10.9 mil millones de galones (unos 41,200 millones de litros).
- La construcción de infraestructura física anuló los esfuerzos de eficiencia operativa en otras divisiones.
A pesar de esto, Google mitigó parte del impacto al firmar acuerdos por 12 gigavatios de energía limpia, logrando que las emisiones ligadas directamente al consumo eléctrico disminuyeran un 3% en comparación con 2024.
Una huella digital que supera las estimaciones globales
El impacto de la transformación tecnológica trasciende a las firmas individuales. Un estudio de la firma de análisis Allianz Trade estimó que las emisiones globales de los centros de datos alcanzaron las 286 millones de toneladas de CO2 en 2025, superando por un 57% las proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
El análisis de Allianz Trade desglosa la contaminación de estos complejos de la siguiente manera:
- El consumo de energía eléctrica directa representa el 76% de la huella de carbono de los centros de datos.
- La manufactura de hardware y las obras de construcción civil representan el 23% restante.
- La concentración geográfica es masiva: casi el 70% de las emisiones de estos complejos se localizan en Estados Unidos y China.
Si no ocurre una descarbonización rápida de las redes eléctricas mundiales, el almacenamiento y procesamiento de datos podría duplicar sus emisiones para el año 2030, alcanzando las 643 millones de toneladas de CO2. Esto implicaría un costo estimado de 154,000 millones de dólares anuales en daños climáticos derivados.
