✨︎ Resumen (TL;DR):
- El gobierno de Donald Trump lanzó en San Antonio Project Watershed 250, un piloto de seis meses para examinar las defensas de las redes de agua y aguas residuales de Texas.
- Microsoft, Palo Alto Networks, Dragos y Reflection AI realizarán pruebas de intrusión autorizadas, sin costo para los proveedores de agua.
- La Casa Blanca quiere replicar el esquema en todo Estados Unidos, pero aún no informa cuántos operadores participarán ni qué ocurrirá con el apoyo privado al terminar el piloto.
El gobierno de Donald Trump lanzó el lunes 31 de agosto de 2026, en San Antonio, Project Watershed 250, un piloto de seis meses para que Microsoft, Palo Alto Networks, Dragos y Reflection AI detecten fallas y refuercen las defensas de las redes de agua y aguas residuales de Texas. El gobernador de Texas, Greg Abbott, y Sean Cairncross, director nacional cibernético de la Casa Blanca, presentaron el plan. Los proveedores reciben asistencia gratuita y la administración quiere replicarlo en todo Estados Unidos con apoyo de la EPA, CISA y el Texas Cyber Command.

Red teaming para encontrar y cerrar las brechas
Project Watershed 250 es un programa piloto de seis meses que conecta a los operadores de agua de Texas con empresas estadounidenses de ciberseguridad para probar sus defensas, encontrar vulnerabilidades y reforzarlas.
El programa usa red teaming. Red teaming es una práctica de ciberseguridad que simula el ataque de un adversario para localizar vulnerabilidades y reforzar las defensas. En el piloto, equipos autorizados atacan la red como lo haría un adversario, elaboran una lista de fallas aprovechables y después refuerzan esos puntos con herramientas de ciberseguridad e inteligencia artificial, explicó un funcionario de la Casa Blanca a Fox News Digital.
Las empresas participantes aportan capacidades distintas:
- Dragos trabaja en seguridad industrial, donde los controladores y sensores mueven bombas y válvulas.
- Microsoft aporta inteligencia de amenazas y capacidades de seguridad con IA, de acuerdo con Chris Barry, su presidente para el sector público de Estados Unidos.
- Reflection AI destaca modelos de pesos abiertos, construidos en Estados Unidos y ejecutados dentro de los sistemas del operador, sin depender de una nube ajena, explicó Becky Sosnov, directora de asuntos corporativos.
- Palo Alto Networks también forma parte del grupo que realizará las pruebas de intrusión autorizadas.
El Texas Cyber Command coordina la parte estatal. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) y la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) participan como socios federales.
Los operadores pequeños tienen menos margen
Muchos operadores de agua no tienen personal especializado en ciberseguridad, presupuesto ni experiencia técnica. Esa falta de recursos coloca a los servicios de agua entre los sectores de infraestructura crítica más vulnerables de Estados Unidos, según Nextgov/FCW.
Funcionarios actuales y anteriores han advertido que los sistemas de acceso remoto mal protegidos pueden abrir un camino directo hacia los equipos que controlan el tratamiento y la distribución del agua.
Robert Lee, CEO de Dragos, dijo a Fox News Digital que las amenazas contra la infraestructura hídrica estadounidense están activas y documentadas, sobre todo en los servicios pequeños. Añadió que Watershed 250 busca llevarles tecnología, capacitación y soporte antes de que ocurra un ataque.
La oficina de Abbott señala a los proveedores rurales como los que tienen menos recursos para defenderse.
La Casa Blanca desvincula el plan de Minnesota
A finales de julio, un ataque coordinado alcanzó más de 30 sistemas de agua de Minnesota. La campaña también afectó servicios comunitarios de otros estados y se había extendido a 12 estados, aunque la alerta del FBI no nombró a Irán.
Funcionarios sospechan que Irán está detrás, pero no existe una atribución oficial. El FBI y CISA participan en la respuesta. Las autoridades estatales dijeron que los sistemas afectados siguieron operando con seguridad y sin efectos conocidos sobre la salud pública.
Un funcionario de la Casa Blanca insistió en que Project Watershed 250 no responde a esos incidentes y que el trabajo había comenzado el año pasado, aunque admitió que “estos ataques recientes han reiterado la necesidad de esta modernización”.
La oficina de Abbott presenta el piloto como una forma de volver los sistemas de agua un blanco más difícil para China, Irán y otros adversarios extranjeros hostiles.
De acuerdo con la información difundida por Fox News, el piloto toma como base la orden ejecutiva de junio Promoting Advanced Artificial Intelligence Innovation and Security y la Cyber Strategy for America, publicada en marzo.
Texas creó un mando estatal con 135 millones
El Texas Cyber Command nació el año pasado con 135 millones de dólares de fondos estatales. El organismo protege los sistemas de los gobiernos estatal y locales y coordina la respuesta a ciberataques.
Tiene sede en San Antonio y lo dirige el vicealmirante retirado TJ White, excomandante del U.S. Fleet Cyber Command y de la Cyber National Mission Force.
La Legislatura de Texas aprobó la House Bill 150 durante el 89º periodo de sesiones, después de que Abbott la declarara asunto de emergencia. La oficina del gobernador describe al Texas Cyber Command como el departamento estatal de ciberseguridad más grande del país.
White acompañó a Abbott y Cairncross en la mesa redonda del lunes, junto con directivos de las compañías involucradas. Abbott presentó a Texas como el estado líder de Estados Unidos en guerra cibernética.
El gobernador también dijo que Watershed 250 conectará a los proveedores de agua con recursos de ciberdefensa sin costo, al combinar la experiencia de las empresas privadas con la del Texas Cyber Command.
El alcance nacional aún tiene preguntas abiertas
El piloto durará seis meses. Las comunicaciones difundidas el lunes no precisan cuántos proveedores entrarán, cuánto costará el programa, qué ocurrirá con el soporte privado cuando termine el plazo ni a qué alude el 250 del nombre.
La Casa Blanca quiere llevar el esquema de Texas al resto del país. De esas respuestas depende que la administración pueda replicar el modelo fuera de Texas.
