✨︎ Resumen (TL;DR):
- Beale Infrastructure continúa la construcción de Project Blue cerca de Tucson, pese a la oposición vecinal por el agua y la electricidad.
- Arizona autorizó dos pozos bajo derechos existentes con un máximo conjunto de 31 millones de galones al año, unos 117 millones de litros.
- El condado de Pima impuso en septiembre una moratoria de 120 días para nuevos centros de datos, pero Project Blue ya estaba en marcha.
Beale Infrastructure continúa la construcción de Project Blue, un complejo de centros de datos cerca de Tucson, Arizona, pese a las protestas vecinales por el agua y la electricidad que necesitará. Arizona autorizó dos pozos bajo derechos de agua subterránea existentes, con un máximo conjunto de 31 millones de galones al año, en un estado que se prepara para recibir entre 27% y 30% menos agua del río Colorado.
Las protestas reúnen a residentes de distintas posturas políticas. El debate acompaña la expansión de la infraestructura que sostiene servicios digitales y aplicaciones de inteligencia artificial. También contrasta con la llegada de TSMC a Phoenix, recibida con entusiasmo por autoridades que esperaban inversión y empleos.

El permiso fija un máximo, no el consumo real
Arizona autorizó dos pozos para Project Blue bajo derechos de agua subterránea existentes. En conjunto, esos derechos permiten extraer hasta 31 millones de galones al año, unos 117 millones de litros.
Ese volumen es un máximo autorizado, no un registro de agua ya extraída. La compañía vinculada a los pozos tendrá que informar cada año su uso al Departamento de Recursos Hídricos de Arizona, de acuerdo con Arizona Public Media (AZPM).
Beale cambió el diseño original, que contemplaba refrigeración con agua, por un sistema de enfriamiento por aire con un circuito cerrado. Un portavoz dijo a The Verge que el agua de los pozos se usaría durante la construcción y que, una vez en marcha el complejo, quedaría limitada a necesidades como baños, cocinas y seguridad.
AZPM también informó que la solicitud identificaba el agua potable y la protección contra incendios como usos principales.
El cambio no despejó todas las dudas de los vecinos. Generar la electricidad que necesita un centro de datos también puede requerir agua, y la cantidad depende de la fuente de energía. La coalición No Desert Data Center sostiene que la refrigeración por aire podría aumentar ese uso indirecto.
Beale niega que el cambio eleve el consumo total de electricidad, pero los reportes disponibles no incluyen una estimación independiente que resuelva la diferencia para Project Blue.
TSMC ofrece un contraste difícil de medir
El debate también gira en torno a qué recibe Arizona a cambio de sus recursos. TSMC emplea a más de 3,500 personas en el estado, según un portavoz citado por The Verge, y su llegada ha atraído a empresas proveedoras. La instalación también ha generado inquietudes por su demanda de agua.
La fábrica de TSMC utiliza unos 4.75 millones de galones diarios, cerca de 18 millones de litros. Entre 60% y 65% del agua que pasa por su primera fábrica se recicla.
Ese dato incluye reutilización y no debe leerse como si TSMC extrajera de nuevo todo ese volumen cada día. El flujo de agua de la fábrica y el máximo anual autorizado para Project Blue miden cosas distintas.
Para Project Blue, un informe preparado para el condado de Pima en 2025 proyectaba 180 empleos directos y de contratistas a tiempo completo para 2029. Esa cifra era una estimación previa a los cambios de diseño, no un recuento de puestos ya creados.
Por eso, las cifras de TSMC y Project Blue no bastan por sí solas para comparar su consumo neto. Una mide agua que circula por una fábrica e incluye reutilización; la otra fija la extracción máxima permitida para dos pozos.
La presión del río Colorado
Arizona se prepara para un recorte de entre 27% y 30% en su asignación del río Colorado. Ese porcentaje se refiere a la asignación del río, no al total del agua que utiliza el estado.
La agricultura de regadío sigue siendo el mayor usuario de agua en Arizona, con cerca de 72% del suministro disponible, según el Departamento de Recursos Hídricos.
Investigadores consultados por Cronkite News señalaron que los centros de datos no son la causa de la crisis actual del río Colorado, aunque su crecimiento puede añadir presión si no se gestiona. También advirtieron que resulta difícil cuantificar el uso de cada instalación porque no todas las empresas reportan públicamente sus datos.
Arizona discute cómo regular los nuevos centros de datos
El 31 de agosto, la fiscal general de Arizona, Kris Mayes, pidió una pausa estatal en la aprobación y construcción de nuevos centros de datos hasta que exista un plan para gestionar su crecimiento.
La gobernadora Katie Hobbs rechazó una pausa general, aunque en junio firmó una moratoria de tres años sobre nuevos incentivos fiscales para esos proyectos, informó Cronkite News.
En septiembre, el condado de Pima impuso una moratoria de 120 días para nuevos centros de datos en sus áreas no incorporadas. Project Blue ya estaba en marcha y continúa en construcción.
Por ahora, la autorización de 31 millones de galones al año describe un máximo, no el consumo efectivo del complejo. La tensión pendiente es medir el uso directo de los pozos y el agua indirecta ligada a la electricidad; mientras tanto, Project Blue continúa en construcción y la moratoria de Pima se aplica a nuevos centros de datos, no a una obra que ya estaba en marcha.
