✨︎ Resumen (TL;DR):
- El contratista chino Harbin Xinguang presentó los sistemas portátiles Lijian II y Lijian III en Pekín.
- Las armas pesan entre 25 y 30 kilos y pueden destruir drones a 500 metros en solo cuatro segundos.
- Cada unidad cuesta unos 295,000 dólares, ofreciendo un costo por disparo mucho menor que los misiles tradicionales.
El contratista de defensa chino Harbin Xinguang Optic-Electronics Technology presentó los sistemas Lijian II y Lijian III, dos nuevas armas láser portátiles diseñadas para que un solo soldado pueda derribar drones en el campo de batalla. La presentación ocurrió durante la Exposición de Equipos de Información y Tecnología de Defensa 2026 en Pekín.
Lijian II es un sistema de armas láser portátil de 30 kilogramos, mientras que la versión Lijian III reduce su peso a los 25 kilogramos. Ambos desarrollos se dividen en tres componentes básicos: un emisor láser, un enfriador de aire y una terminal de control manual. Todo el equipo se puede guardar y transportar en una sola mochila, lo que facilita su despliegue individual.
Estos dispositivos operan con una potencia aproximada de 2 kilovatios. Según los datos de la exhibición y reportes del South China Morning Post, tienen la capacidad de perforar y destruir un dron a una distancia de 500 metros en tan solo cuatro segundos. Para objetivos más distantes, las variantes más grandes de la serie Lijian pueden alcanzar aeronaves no tripuladas a un rango de hasta 1,200 metros.

Puntería asistida por inteligencia artificial
La operación de estas armas no requiere de un equipo complejo de artillería. Las unidades integran un sistema de fijación de objetivos asistido por IA que detecta y rastrea los drones de forma automática, reduciendo la carga de trabajo para que un solo operador controle todo el proceso desde la terminal de mano.
El precio de cada unidad ronda los 2 millones de yuanes (aproximadamente 295,000 dólares). Aunque el costo inicial de adquisición es elevado, el costo por cada disparo es extremadamente bajo en comparación con los interceptores cinéticos convencionales, como los misiles antiaéreos.
Esta ventaja económica impulsa el desarrollo de energía dirigida a nivel global. Arabia Saudita ya realiza pruebas con el sistema láser de mayor tamaño Silent Hunter, de fabricación china, mientras que Estados Unidos e Israel aceleran el desarrollo de sus propias tecnologías compactas para neutralizar la proliferación de drones en zonas de conflicto.
