✨︎ Resumen (TL;DR):
- WashU Medicine redujo el exceso de ASNS en ratones modificados para estudiar el síndrome de Angelman.
- La corrección genética mejoró la síntesis de proteínas, el peso cerebral y algunas conductas, pero no resolvió las alteraciones del sueño ni el déficit de coordinación.
- Las pruebas incluyeron 71 ratones distribuidos en cuatro grupos; todavía falta demostrar si intervenir después del diagnóstico produce un beneficio.
Un equipo de WashU Medicine redujo el exceso de la enzima ASNS en ratones con un modelo del síndrome de Angelman y observó una mejoría parcial en el crecimiento cerebral. El estudio, publicado el 21 de octubre de 2026 en Nature, identifica una respuesta de estrés que frena la producción de proteínas y que podría orientar futuras terapias.
El síndrome de Angelman es un trastorno genético que causa retraso del desarrollo, discapacidad intelectual y dificultades para hablar, moverse y mantener el equilibrio. En las neuronas, la copia materna de UBE3A es la activa; perder su función deja a estas células sin la actividad normal del gen.
ASNS es una enzima, la asparagina sintetasa, que fabrica asparagina, un aminoácido que forma parte de las proteínas. UBE3A produce una proteína que marca otras proteínas para su eliminación. Cuando falta esa actividad, ASNS se acumula y activa una respuesta de estrés celular que reduce la producción de proteínas necesarias para el crecimiento.
El comunicado de WashU describe esta reacción como un intento del cerebro de conservar recursos. En datos previamente publicados de dos líneas neuronales humanas de pacientes también apareció un aumento de ASNS, según el artículo de Nature.

La corrección genética mejoró algunas funciones
Para probar el papel de la enzima, los investigadores cruzaron ratones del modelo de Angelman con animales que tenían inactivada una copia de Asns. Así devolvieron la cantidad de enzima a niveles cercanos a los normales.
El resultado fue parcial. La corrección mejoró la síntesis de proteínas, el peso cerebral y algunas conductas. Persistieron las alteraciones del sueño y el déficit de coordinación en la prueba de barra giratoria.
Las pruebas de actividad y coordinación incluyeron 71 ratones, repartidos en cuatro grupos. La modificación genética estaba presente durante el desarrollo. Demostrar un beneficio al intervenir después del diagnóstico sigue pendiente.
Reducir ASNS sin perder su función
La cantidad de esta enzima también plantea un límite. MedlinePlus documenta que la deficiencia de ASNS causa otra enfermedad genética, asociada con microcefalia, retraso grave del desarrollo y convulsiones.
Ese antecedente señala la necesidad de estudiar cuánto puede reducirse ASNS sin comprometer su función. El equipo de Jason Yi investiga dónde se activa esta respuesta en el cerebro y en qué etapas del desarrollo tendría más sentido intervenir, según WashU.
Esos datos ayudarán a definir las condiciones para explorar una posible terapia. Por ahora, el hallazgo muestra una mejoría parcial en ratones tras una corrección genética aplicada durante el desarrollo. El beneficio de reducir ASNS después del diagnóstico y el nivel de reducción compatible con su función siguen sin demostrarse.
