✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un equipo dirigido por Richard Ghail propone un origen marino para tres tipos de relieve de Venus.
- El agua habría cubierto cerca del 90% de la superficie y equivaldría a alrededor del 40% del agua de los océanos terrestres.
- VERITAS, DAVINCI y EnVision podrían aportar los datos para separar la hipótesis marina de las explicaciones volcánicas y tectónicas.
Un equipo dirigido por el geólogo Richard Ghail, de la University of London, propone que tres tipos de relieve de Venus encajan mejor con restos de antiguos mares que con un origen volcánico. El estudio, publicado en Earth and Planetary Science Letters, estima que el agua habría cubierto cerca del 90% de la superficie y equivaldría a alrededor del 40% del agua que hoy contienen los océanos de la Tierra. La propuesta no confirma un pasado oceánico: las tres pistas provienen del radar de Magallanes y ninguna resulta concluyente por separado.
Venus hoy tiene una temperatura que ronda los 465 °C. Su atmósfera de dióxido de carbono ejerce unas 93 veces la presión de la Tierra, y sus nubes producen lluvia de ácido sulfúrico. El estudio, titulado The lost oceans of Venus, no incorpora observaciones nuevas: ofrece una lectura distinta de relieves que la ciencia planetaria atribuyó al vulcanismo durante décadas.

Polígonos que podrían ser lodo marino
Buena parte de las llanuras bajas de Venus está cubierta por redes de fracturas que dividen el terreno en polígonos de 1 a 2 kilómetros de ancho. El equipo clasificó esos patrones en seis tipos, según la forma en que se ordenan las grietas.
La explicación clásica atribuye estas figuras a roca volcánica que se enfrió, se contrajo y terminó por agrietarse. Ghail y sus colegas las comparan con sistemas de fallas poligonales presentes en sedimentos marinos ricos en arcilla de la Tierra.
En esos sedimentos, las capas gruesas de lodo del fondo del mar quedan enterradas, se compactan y expulsan agua. Al encogerse, el material se rompe en polígonos que pueden extenderse por kilómetros.
Canali y el problema de la lava
Canali es un tipo de relieve de Venus que forma canales sinuosos y, en algunos casos, alcanza miles de kilómetros. Durante décadas, los investigadores interpretaron estas estructuras como cauces de lava.
El problema es su longitud. Varios canales son más largos de lo que muchos investigadores creen que la lava puede recorrer antes de solidificarse. El equipo señala que se parecen a canales submarinos terrestres, tallados por corrientes densas que bajan por el fondo del océano.
La relación con los polígonos aporta otra señal. Casi un tercio de los terrenos poligonales aparece asociado con canali que brotan de las llanuras sin una fuente volcánica evidente y terminan en cuencas más profundas. Ese recorrido coincide con el de un canal submarino.
Dorsales sobre una capa de sal
Las tierras bajas de Venus también tienen dorsales arrugadas que atraviesan el terreno. El estudio plantea que podrían apoyarse sobre capas gruesas de sal, acumuladas cuando los mares antiguos se evaporaron.
Los autores calculan un depósito de al menos 64 metros de espesor, quizá más, suficiente para deformar la corteza que está encima. La comparación terrestre está en el Mediterráneo.
Durante la crisis de salinidad del Messiniense, el Mediterráneo casi se secó hace unos 5.5 millones de años y dejó depósitos salinos de escala parecida bajo el lecho marino.
La hipótesis todavía tiene límites
Las tres pistas no son concluyentes por separado. Los polígonos, los canali y las dorsales también pueden explicarse mediante vulcanismo, tectónica u otros procesos geológicos. Los propios autores advierten que su interpretación no es inequívoca.
Los autores del estudio escriben: “hay un caso convincente de que Venus albergó océanos, y quizá vida, en gran parte de su superficie”.
El cálculo del agua se basa en la extensión de los terrenos que el equipo interpreta como marinos. Por eso, el 90% de la superficie y el 40% del agua son estimaciones, no una medición directa de la cantidad de agua que tuvo Venus.
Según la propuesta, Venus perdió sus mares hace menos de mil millones de años, cuando un efecto invernadero desbocado habría evaporado el agua. Para entonces, la vida ya estaba firmemente establecida en la Tierra.
La prueba depende de nuevas misiones
Casi todo lo que se sabe de la superficie venusiana proviene de Magallanes, la sonda de la NASA que cartografió el planeta con radar a principios de los noventa. A partir de sus imágenes, los investigadores catalogaron más de 85,000 rasgos volcánicos.
Con esa resolución, la explicación volcánica y la marina caben en el mismo píxel. Por eso, la discusión no se resolverá revisando otra vez las imágenes de 1991. Harán falta instrumentos nuevos.
VERITAS y DAVINCI serán las primeras naves de la NASA en explorar Venus desde los años noventa. La agencia promete que VERITAS mejorará los mapas de Magallanes en órdenes de magnitud.
Una de las preguntas que VERITAS busca responder es si Venus tuvo continentes formados en presencia de agua. La misión está dirigida por la investigadora principal Sue Smrekar, desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro, y orbitará el planeta a unos 400 kilómetros después de frenar con la atmósfera. También cuenta con aportaciones de Italia, Alemania y Francia.
Por el lado europeo, la ESA prepara EnVision con un objetivo parecido. Marte ofrece una referencia para esta estrategia: las pistas de agua antigua se acumularon rover tras rover hasta convertirse en consenso.
En Venus, la decisión queda pendiente de mapas con una resolución capaz de separar ambas lecturas. Por ahora, el estudio ofrece tres indicios compatibles con un pasado oceánico, no una confirmación de que el planeta haya tenido océanos.
