✨︎ Resumen (TL;DR):
- Científicos expusieron al hongo Aspergillus calidoustus a vacío, radiación y temperaturas bajo cero en simuladores espaciales.
- Es la primera vez que un organismo de las instalaciones de la misión Mars 2020 demuestra resistir todas las fases del viaje.
- El hallazgo obliga a actualizar los protocolos de esterilización de hardware para evitar la contaminación de otros mundos.
Un hongo filamentoso descubierto en las instalaciones de ensamblaje de naves de la NASA demostró su capacidad para soportar las condiciones extremas de un viaje a Marte. El estudio, publicado esta semana en Applied and Environmental Microbiology, revela que el Aspergillus calidoustus resistió la presión del vacío, temperaturas de congelación y altos niveles de radiación, lo que cuestiona la eficacia de los métodos actuales para evitar que la biología terrestre viaje al espacio profundo.
El equipo liderado por el microbiólogo Kasthuri Venkateswaran, exinvestigador del Grupo de Biotecnología y Protección Planetaria en el Jet Propulsion Laboratory (JPL), aisló 27 cepas fúngicas. Estas muestras provienen de los cuartos limpios utilizados durante el programa Mars 2020, responsable de enviar el rover Perseverance al planeta rojo.
Para ejecutar la prueba, los científicos generaron conidios (esporas reproductivas asexuales) y los bombardearon con el rigor del entorno espacial. El material fúngico soportó radiación ultravioleta e ionizante, exposición directa al regolito marciano y la falta de atmósfera terrestre.
“Esto no significa que la contaminación de Marte sea probable, pero nos ayuda a cuantificar mejor los posibles riesgos de supervivencia microbiana”, declaró Venkateswaran. “Los microorganismos pueden poseer una resiliencia extraordinaria a los estreses ambientales”.

El reto de la protección planetaria
Los investigadores comprobaron que el hongo sucumbió únicamente cuando aplicaron frío extremo y alta radiación de forma simultánea. Este detalle expone una brecha operativa en las estrategias de protección planetaria actuales, las cuales históricamente evalúan sus técnicas germicidas usando bacterias resistentes, ignorando por completo la amenaza de los hongos eucariontes.
A partir de esta publicación, el A. calidoustus se posiciona como el organismo candidato principal para poner a prueba las futuras medidas de descontaminación de hardware en misiones robóticas y tripuladas.
Este reporte llega tras la confirmación de otras alertas biológicas recientes en las agencias espaciales:
- A finales del año pasado, se detectaron 26 especies bacterianas desconocidas operando en los cuartos limpios del Kennedy Space Center.
- Gran parte de estos microorganismos portan genes que les otorgan resistencia natural a la radiación y facilitan la producción veloz de esporas.
“En conjunto, estas investigaciones ayudan a refinar las estrategias de protección planetaria de la NASA y los enfoques de evaluación de riesgos microbianos para las misiones de exploración espacial actuales y futuras”, concluyó Venkateswaran.
