✨︎ Resumen (TL;DR):
- Google lanzará el satélite experimental MVP el 1 de octubre de 2026 en un Falcon 9 de SpaceX.
- Sus cuatro TPU tendrán un poder de cómputo equivalente al de un solo servidor y funcionarán con alrededor de 1 kW de energía solar.
- La misión pondrá a prueba vibraciones, radiación y calor antes de pasar a enlaces láser y flotas de más de 80 satélites.
Google pondrá por primera vez sus propios chips de inteligencia artificial en órbita el 1 de octubre de 2026, cuando el satélite experimental MVP despegue en un Falcon 9 de SpaceX desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California. El aparato llevará cuatro unidades de procesamiento tensorial (TPU), con un poder de cómputo equivalente al de un solo servidor, y operará cerca de un año para probar si el hardware resiste el lanzamiento, la radiación y los extremos de temperatura. Construido junto con Planet, será el primer vuelo de Project Suncatcher, el proyecto que Google presentó en noviembre de 2025 para llevar el cómputo de IA a la órbita baja.
MVP es un satélite experimental que probará la resistencia del hardware de IA en órbita baja. El lanzamiento ocurrirá dentro de la misión compartida Transporter-18. Su tamaño y capacidad son deliberadamente modestos frente a la infraestructura orbital que Google plantea para los próximos años.
Project Suncatcher es un proyecto de Google que busca llevar el cómputo de IA a la órbita baja. Antes de pensar en una constelación, la compañía necesita comprobar que sus chips sobreviven al viaje y pueden trabajar en un entorno sin aire.

Tres pruebas antes de escalar
El primer desafío llegará durante el despegue. Un viaje a la órbita baja dura unos 10 minutos y somete a la nave a cargas sostenidas de hasta 10 veces la fuerza de gravedad. Google explicó en su blog que componentes como los chips pueden recibir entre 50 y 100 g.
El equipo del proyecto sacudió el satélite en sus tres ejes para imitar las frecuencias de un lanzamiento. El hardware soportó esa prueba en tierra.
La segunda prueba ocurre con la radiación. Google expuso sus TPU al haz de protones del Crocker Nuclear Laboratory, en la Universidad de California en Davis, mientras ejecutaban cargas de IA.
La compañía afirma que sus chips Trillium resistieron una dosis total ionizante mayor que la que recibirían durante una misión de cinco años. De acuerdo con el reportaje de The New York Times, los errores causados por la radiación se corregían, en general, al reiniciar los chips.
El calor plantea el problema más incómodo. En el vacío no hay aire que se lleve la temperatura, así que el satélite debe liberar el calor mediante radiadores. Google combinó tubos de calor con paneles radiadores, un sistema que hasta ahora solo había probado en una cámara de vacío térmico en tierra.
Travis Beals, director sénior de gestión de producto de Suncatcher, explicó al Times que los chips pueden trabajar unos 15 minutos antes de apagarse para enfriarse. El conjunto funcionará con alrededor de 1 kW de energía solar y responderá consultas sencillas de Gemini desde la órbita.
Un servidor hoy, una constelación después
MVP queda muy lejos del diseño orbital que Google imagina. La empresa proyecta satélites con decenas de TPU cada uno, volando en grupos y conectados mediante láseres de gran ancho de banda a distancias muy cortas.
The New York Times reportó que Google explora flotas de más de 80 satélites. Baton Rouge Business Report añadió que la compañía también estudia un satélite del largo de una cancha de fútbol.
El artículo de investigación de noviembre de 2025 incluyó una configuración ilustrativa mucho más ambiciosa:
- MVP: un solo satélite con cuatro TPU, capacidad equivalente a un servidor, sin enlaces entre naves, ciclos de unos 15 minutos antes de apagarse para enfriarse y alrededor de 1 kW de energía solar. Su horizonte de operación es de cerca de un año.
- Diseño de Project Suncatcher: una constelación ilustrativa de 81 satélites a 650 km de altitud, agrupados en un radio de 1 kilómetro. Cada nave tendría decenas de TPU y se comunicaría con las demás mediante enlaces láser de decenas de terabits por segundo.
El objetivo de esos enlaces sería igualar el funcionamiento de un centro de datos en tierra. El demostrador de laboratorio de Google llegó a 1.6 terabits por segundo con un solo par de transceptores.
La primera prueba de enlaces láser entre dos satélites está prevista para 2027. A largo plazo, Google plantea constelaciones que podrían alcanzar una escala de gigavatios, pero ese escenario depende de que MVP supere primero las pruebas físicas más básicas.
El calendario cambió desde 2025
Cuando Google presentó Suncatcher en noviembre de 2025, fijó como siguiente hito una misión de aprendizaje con Planet que incluiría dos satélites prototipo antes de principios de 2027. El plan se dividió en dos etapas.
Primero volará MVP, un solo satélite, en octubre de 2026. Después llegará la prueba de los enlaces láser entre dos naves, programada para 2027. Google detalló este ajuste en una entrada de su blog publicada el 24 de septiembre.
James Manyika, vicepresidente sénior de investigación de Google, calificó de excelentes los resultados de las pruebas de vibración. Aun así, reconoció ante The New York Times que el proyecto sigue en una etapa temprana y que la empresa no espera tener nada útil en operación durante los próximos años, de acuerdo con la reproducción de WION.
La cuenta depende del precio del lanzamiento
El argumento económico de Google parte de la energía disponible en órbita. La empresa sostiene que un panel solar puede rendir hasta ocho veces más en la órbita adecuada que en la Tierra.
Google calcula que, si el precio del lanzamiento baja de 200 dólares por kilogramo hacia mediados de la década de 2030, operar un centro de datos espacial costaría aproximadamente lo mismo que la energía de un centro de datos terrestre equivalente, medido por kilovatio al año. La cifra es una proyección de la propia empresa y no tiene verificación independiente.
Google tampoco llega sola a este tipo de pruebas. La startup Starcloud, respaldada por Nvidia, puso en órbita una GPU H100 en noviembre de 2025 y la utilizó para ejecutar Gemma, un modelo abierto de Google, según The Next Web.
MVP no dirá si un centro de datos en el espacio es rentable. Responderá una pregunta previa: si un chip comercial de Google puede aguantar cerca de un año de radiación y calor sin aire alrededor. Con esa respuesta se diseñarán los dos satélites que Google planea probar en 2027.
