NASA alista misión nuclear de $2,000 millones rumbo a Marte

NASA alista misión nuclear de $2,000 millones rumbo a Marte

La NASA prepara SR-1 Freedom para Marte en 2028: más de 20 kW y un costo superior a 2,000 millones de dólares.

Por Humberto Toledo el 9 de agosto del 2026 a las 1:06 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • La NASA prepara SR-1 Freedom, una nave con un reactor de fisión que apunta a despegar hacia Marte a finales de 2028.
  • El sistema generará más de 20 kilovatios eléctricos y cubrirá 140 millones de millas, unos 225 millones de kilómetros, hasta la órbita marciana.
  • El plan presupuestal supera 2,000 millones de dólares, solicita 890 millones para el año fiscal 2027 y no incluye el costo de SkyFall.

La NASA prepara en el Idaho National Laboratory (INL) el SR-1 Freedom, la primera nave interplanetaria estadounidense impulsada por un reactor de fisión. La misión apunta a despegar hacia Marte a finales de 2028, generar más de 20 kilovatios eléctricos y costar más de 2,000 millones de dólares. El plan solicita 890 millones para el año fiscal 2027.

Jared Isaacman, administrador de la NASA, recorrió el INL el viernes 7 de agosto. El laboratorio está en el desierto, al oeste de Idaho Falls. La visita formó parte de la gira “NASA Inspiration Tour: Going Nuclear”, que terminó en un hangar de aviación con globos y aviones antiguos.

La agencia puso dos fechas sobre la mesa: el lanzamiento de SR-1 a finales de 2028 y la colocación de un reactor compacto en la superficie lunar en 2030 para alimentar una base permanente.

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Idaho prueba el hardware antes de Marte

Antes de revisar SR-1, Isaacman pasó por el Materials and Fuels Complex. Ahí, el INL montó un banco de pruebas de microrreactores que Radiant estrenará con su modelo Kaleidos. También visitó la Fuel Cycle Facility, donde el laboratorio reprocesa combustible nuclear usado.

En otra nave del complejo lo esperaba Bobby Gallagher, cofundador de Deployable Energy, junto a Unity, una batería nuclear con forma de cilindro plateado y firmas trazadas con marcador, acomodadas como una bandera. El equipo, integrado sobre todo por ingenieros nacidos en Australia, pasó de la idea al hardware en 155 días y con una inversión de 8 millones de dólares.

El INL quiso mostrar ese ritmo. En mayo de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva que exigía al menos 3 reactores en estado crítico antes del 4 de julio de 2026. Tres de los 4 reactores probados en Idaho, los de Antares, Deployable Energy y Aalo Atomics, llegaron a tiempo.

El paquete de 4 órdenes emitidas ese mes fijó la meta de cuadruplicar la capacidad nuclear de Estados Unidos hasta 400 gigavatios en 2050. El programa ya suma 5 empresas con reactores críticos. John C. Wagner, director del laboratorio, lo resumió ante sus empleados: “No estoy describiendo una esperanza, estoy describiendo un historial”.

Cuatro misiones nucleares en 12 meses

Stephen Johnson, director de Space Nuclear Power & Isotope Technologies del laboratorio, dijo que el INL tiene 4 misiones con lanzamientos dentro de una misma ventana de 12 meses:

  • Julio de 2028: unidades calefactoras de radioisótopos para el generador MMRTG de Dragonfly, el dron que la NASA enviará a Titán, la luna grande de Saturno.
  • Octubre de 2028: apoyo para Rosalind Franklin, el módulo y rover europeos que aterrizarán en Marte.
  • Finales de 2028: SR-1 Freedom. Johnson habló de noviembre, mientras que el anuncio original de la NASA apunta a diciembre.
  • Al año siguiente: un generador termoeléctrico de radioisótopos (RTG) para el rover Promise en la superficie lunar.

Los RTG que salieron de Idaho ya alimentan a Curiosity y Perseverance en Marte. Uno de ellos viajó a bordo de New Horizons durante 9 años y medio. Cuando la sonda despegó, Plutón todavía era un planeta; cuando llegó, ya lo habían degradado. New Horizons sigue aportando material científico una década después.

El componente español de esta agenda está en Rosalind Franklin. Su RLS, o Raman Laser Spectrometer, lo construyeron el Centro de Astrobiología (CAB, INTA-CSIC) y la Universidad de Valladolid, bajo la dirección del catedrático Fernando Rull.

El RLS es uno de los 3 instrumentos principales del laboratorio analítico del rover. Buscará biomarcadores en muestras tomadas hasta 2 metros bajo la superficie, una tarea que ningún rover marciano ha realizado. El aterrizaje está previsto en Oxia Planum en 2030, y el calor que mantendrá viva la electrónica durante las noches marcianas saldrá de Idaho.

La Luna necesita energía durante 336 horas

La razón más directa para usar un reactor está en la Luna: hay 14 días de sol seguidos y 14 de oscuridad total. Una noche de 336 horas obligaría a llevar desde la Tierra una granja completa de baterías, kilogramo por kilogramo.

Justin Coleman, director de la División de Tecnología de Reactores Nucleares del INL, explicó que la NASA todavía no necesita un reactor para los primeros pasos lunares, pero sí para sostener una base. Lo resumió así: “Cambiará por completo el paradigma de generación eléctrica en la Luna”.

Para el trayecto a Marte, la ventaja se mide con el impulso específico, una referencia de la eficiencia de un motor cohete. Los mejores motores químicos rondan los 450 segundos, mientras que los motores nucleares térmicos llegan a entre 800 y 1,000 segundos.

Isaacman dio esas cifras en el pódcast Moonshots, de Peter Diamandis. Un viaje con cohetes químicos tarda de 6 a 9 meses de ida; con propulsión nuclear térmica, el trayecto podría bajar a entre 3 y 4 meses. Menos tiempo en tránsito significa menos radiación acumulada para la tripulación y menos comida a bordo.

Propulsión nuclear eléctrica es un sistema que convierte la energía de un reactor en electricidad para alimentar propulsores iónicos.

SR-1 no usará el esquema nuclear térmico. Con uranio poco enriquecido, su reactor generará más de 20 kilovatios eléctricos y alimentará esos propulsores. El sistema es más lento y bastante más simple: arrancará dentro de las 48 horas posteriores al despegue y empujará durante cerca de 1 año hasta la órbita marciana.

El recorrido será de 140 millones de millas, unos 225 millones de kilómetros. Buena parte del hardware ya estaba comprado. El equipo reutilizará como cuerpo de la nave el elemento de potencia y propulsión fabricado para la estación lunar Gateway, que Isaacman canceló en marzo. Antares aportó un heat pipe que la NASA ya está usando, explicó la gerente de programa Dianne Ezell.

SkyFall llevará 3 helicópteros a Marte

SR-1 tampoco viajará vacío. Llevará SkyFall, un conjunto de 3 helicópteros de la clase Ingenuity gestionados por el JPL. AeroVironment los codiseñó y cofabricó, mientras que Firefly construirá el aeroshell bajo un subcontrato de 13 millones de dólares.

En órbita, la nave soltará el conjunto. Después, el vehículo de entrada cruzará la atmósfera marciana y desplegará los helicópteros en pleno aire. Una vez abajo, mapearán hielo del subsuelo y buscarán sitios de aterrizaje para futuras misiones tripuladas, sin depender de un rover que funcione como repetidor de comunicaciones.

Isaacman comparó este primer paso con la estrategia del almirante Hyman Rickover. La flota nuclear no comenzó con un diseño perfecto: Rickover empezó con el USS Nautilus, un submarino imperfecto que abrió el camino para los siguientes. Para Isaacman, SR-1 debe cumplir ese papel inicial; después deberían llegar misiones al estilo Apollo con materiales capaces de soportar temperaturas más altas, mejor conversión de potencia y propulsores más capaces.

Isaacman lo resumió con otra frase: “Plantar una bandera en Marte será apenas el principio”.

La cuenta supera 2,000 millones de dólares

El plan de gastos que la NASA envió al Congreso cifra la misión en más de 2,000 millones de dólares. El reparto propuesto por año fiscal es el siguiente:

  • 2026: 640 millones de dólares.
  • 2027: 890 millones de dólares.
  • 2028: 415 millones de dólares.
  • 2029: 180 millones de dólares.

El plan no incluye a SkyFall. Los recursos saldrían de la cuenta de exploración y de la Working Families Tax Cut Act of 2025, que apartó 2,600 millones de dólares para el Gateway ahora pausado.

Los 2,000 millones de SR-1 Freedom todavía no están depositados. La solicitud pide 890 millones para el año fiscal 2027, que comienza el 1 de octubre. Parte del resto corresponde a dinero reasignado del Gateway. La NASA sostiene que las cuentas cuadran, pero todavía no ha publicado cómo se asigna cada dólar.

El proyecto de asignaciones que la Cámara aprobó en comisión el 13 de mayo mantuvo el presupuesto total de la NASA en 24,438 millones de dólares. La cuenta de Exploración subió 14.7%, hasta 8,926 millones, mientras que la división de Ciencia bajó 17.2%, de 7,250 a 6,000 millones.

El mismo texto marca 110 millones de dólares para propulsión nuclear térmica, 50 millones para propulsión nuclear eléctrica, 5 millones para investigación en fusión y 419.9 millones para el reactor de superficie lunar. También respalda por nombre a SR-1 y SkyFall, dos programas que la solicitud presupuestal de la Casa Blanca para 2027 había dejado fuera.

El calendario de 2 años aún enfrenta dudas

En una reunión de las Academias Nacionales de junio, un integrante del consejo hizo notar que un desarrollo de 2 años se parece más al de un cubesat que al de una nave nuclear interplanetaria. Lori Glaze, responsable de exploración de la NASA, respondió: “Es ambicioso. Es un desafío”.

También siguen abiertas las preguntas sobre la seguridad de poner un reactor en órbita y entregarlo intacto en la Luna. Estados Unidos no vuela un reactor en el espacio desde hace décadas.

Para SR-1, la NASA planea mantener el reactor apagado hasta dentro de las 48 horas posteriores al despegue, cuando ya estará lejos de la Tierra. La nave lo llevará al final de una estructura para proteger la electrónica. El programa lunar mantiene otra incógnita: cómo entregar un reactor intacto en la superficie.

Por ahora, el calendario queda atado a dos fechas y una solicitud: SR-1 apunta a finales de 2028, el reactor de superficie lunar a 2030 y la misión necesita 890 millones cuando el año fiscal 2027 comience el 1 de octubre. El INL tiene las misiones alineadas; el financiamiento todavía figura como una propuesta.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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