✨︎ Resumen (TL;DR):
- Irán rechazó tajantemente la exigencia de la Unión Europea de reabrir el paso comercial sin cobrar peajes o imponer filtros militares.
- Francia y Reino Unido liderarán una misión naval con el respaldo de hasta 50 países para proteger a los buques mercantes.
- Estados Unidos quedó excluido de la operación europea, mientras mantiene un bloqueo naval activo contra los puertos iraníes.
El gobierno de Irán frenó este sábado las exigencias de la Unión Europea para reabrir sin restricciones el Estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el transporte global. La negativa ocurre un día después de que representantes de al menos 40 países se reunieran en París para estructurar una misión naval que restablezca el libre tránsito de buques.
Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, utilizó X para desestimar las demandas europeas y respaldar el derecho de Teherán a controlar la zona.
“Ninguna norma de derecho internacional prohíbe a Irán, el Estado ribereño, tomar las medidas necesarias para impedir que el Estrecho de Ormuz sea utilizado para librar una agresión militar contra Irán”, advirtió Baqaei en su publicación.
El portavoz calificó la idea de un paso incondicional como “una ficción” que, según sus palabras, “zarpó en el momento en que la agresión estadounidense/israelí trajo activos militares de EE. UU. al patio trasero del estrecho”, acusando además a Europa de “hipocresía”.

La respuesta militar europea
Previamente, el 17 de abril, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, indicó que el paso estaba “completamente abierto” para las embarcaciones comerciales durante el alto al fuego en el Líbano. La trampa estaba en las condiciones: las fuerzas armadas iraníes dictan qué barcos pasan, definen las rutas y exigen el pago de peajes.
Para contrarrestar este control, el Palacio del Elíseo albergó una cumbre de emergencia. El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, lideraron la reunión junto al canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra italiana Giorgia Meloni.
Starmer anunció que el Reino Unido y Francia dirigirán en conjunto una “misión multinacional estrictamente defensiva”. El objetivo central será escoltar a la marina mercante y ejecutar operaciones de limpieza de minas.
- Exigencia central: La cumbre europea demandó “la reapertura incondicional, sin restricciones e inmediata del Estrecho de Ormuz”.
- Condición de inicio: Los líderes subrayaron que los despliegues marítimos comenzarán únicamente cuando se logre un alto al fuego sostenible en Medio Oriente.
- Postura diplomática: La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, insistió en que “bajo el derecho internacional, el tránsito a través de vías navegables como el Estrecho de Ormuz debe permanecer abierto y libre de cargos”.
Estados Unidos destacó por su ausencia en París. Macron exigió que la misión se limite exclusivamente a naciones no beligerantes para evitar una escalada directa. Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que el bloqueo naval norteamericano sobre los puertos iraníes se mantendrá “en pleno vigor” hasta que Washington y Teherán firmen un acuerdo definitivo.
Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20
