✨︎ Resumen (TL;DR):
- Científicos confirman que la actividad humana intensificó el derretimiento de este bloque antártico.
- Para 2015, el calentamiento global sumó 4 kilómetros adicionales a la pérdida territorial de la zona.
- El impacto actual de las emisiones determinará el aumento del nivel del mar durante los próximos siglos.
El cambio climático provocado por la actividad humana intensificó el retroceso del Glaciar Pine Island en la Antártida entre 18% y 20% desde la década de 1940. Una investigación publicada el 28 de junio en The Cryosphere por el King’s College London y el British Antarctic Survey es la primera en atribuir directamente el deterioro de un glaciar principal a la acción antropogénica.
El Glaciar Pine Island drena una enorme porción de la capa de hielo de la Antártida Occidental hacia el Mar de Amundsen. Actualmente, esta estructura representa uno de los mayores contribuyentes individuales al aumento del nivel del mar a nivel mundial.
Los investigadores utilizaron modelos informáticos para comparar el comportamiento del hielo con y sin el impacto humano. Las simulaciones demostraron que, para el año 2015, la ausencia de calentamiento global habría evitado la pérdida de 4 kilómetros en la línea de conexión con la tierra, lo que equivale a casi una quinta parte del retroceso total observado.
“Nuestros resultados muestran que el cambio climático empeoró sustancialmente el retroceso del Glaciar Pine Island”, declaró el Dr. Alex Bradley, autor principal del Departamento de Geografía del King’s College London. “Sin el calentamiento sostenido del océano circundante desde mediados del siglo XX, el glaciar no habría retrocedido tanto”.

El impacto a largo plazo de las emisiones actuales
Los registros geológicos señalan que el hielo comenzó a perder terreno rápidamente en la década de 1940 por la entrada de corrientes marinas cálidas. Posteriormente, el calentamiento oceánico provocado por el humano, que inició en los años 60, aceleró este proceso de forma drástica.
Las proyecciones futuras de los modelos matemáticos prevén los siguientes escenarios:
- El glaciar podría estabilizarse brevemente a finales de este siglo al topar con una cresta de roca madre bajo su superficie.
- Esta pausa será temporal si las temperaturas globales no descienden.
- La actividad humana volverá a ser el principal motor del derretimiento en el siglo XXII.
“Las capas de hielo responden lentamente”, explicó Bradley. “Los impactos de las emisiones actuales seguirán configurando la pérdida de hielo antártico durante siglos”.
Por su parte, Mira Adhikari, modeladora del British Antarctic Survey, concluyó que estos hallazgos “se suman a la creciente evidencia de que el cambio climático impulsado por el hombre probablemente está afectando incluso a las regiones más remotas del planeta. Los cambios en la Antártida tienen consecuencias globales, particularmente para el aumento del nivel del mar, lo que destaca los impactos de largo alcance de un mundo en calentamiento”.
