✨︎ Resumen (TL;DR):
- La organización noyb solicitó a la Comisión Europea revocar el pacto de datos transatlántico tras una resolución contra la FTC.
- Más de 3,400 empresas estadounidenses dependen de este marco legal vigente desde julio de 2023.
- La Corte Suprema de EE. UU. dictaminó que el presidente puede despedir a los comisionados de la FTC, eliminando su independencia.
El grupo de defensa de la privacidad noyb solicitó formalmente a la Comisión Europea revocar el acuerdo de transferencia de datos con Estados Unidos. La petición ocurre tras el fallo de la Corte Suprema del 29 de junio, el cual determinó que la Comisión Federal de Comercio (FTC) ya no puede operar con independencia del presidente, rompiendo los requisitos legales europeos.
El EU-US Data Privacy Framework es un acuerdo legal transatlántico que permite el flujo comercial de información personal entre ambos bloques. Adoptado en julio de 2023, este pacto regula a más de 3,400 empresas estadounidenses que procesan datos de ciudadanos del viejo continente.
En una decisión de 6 contra 3 en el caso Trump v. Slaughter, la Corte Suprema anuló más de 90 años de precedentes legales establecidos en Humphrey’s Executor. El fallo eliminó las protecciones que impedían al presidente destituir a los comisionados de la FTC a voluntad. El presidente del tribunal, John Roberts, redactó en la resolución: “el Presidente puede destituir a sus subordinados a voluntad”.
Esta sentencia choca frontalmente con el Artículo 8(3) de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, que exige una autoridad “independiente” para supervisar la protección de datos. Según la organización europea, el pacto actual menciona a la FTC más de 250 veces como el organismo supervisor autónomo.
En una carta enviada el 30 de junio al comisario europeo McGrath, Max Schrems, presidente de noyb, exigió a la Comisión “tomar inmediatamente todas las medidas necesarias para permitir a los ciudadanos y empresas europeas una salida ordenada” del acuerdo, además de solicitar un “plan inminente para la derogación ordenada”.

Un mecanismo legal fracturado desde el poder ejecutivo
El problema técnico afecta de forma directa las estructuras diseñadas por la administración de Joe Biden para cumplir con Europa:
- El Tribunal de Revisión de Protección de Datos, creado bajo la Orden Ejecutiva 14086, tampoco goza de protección legal de independencia al pertenecer al poder ejecutivo.
- Schrems advirtió: “si la constitución de EE. UU. no permite al legislador estadounidense crear un órgano ejecutivo independiente, entonces —lógicamente— no puede ser creado por la orden interna de un Presidente”.
- Este marco es el tercer intento de regular las transferencias, tras el fracaso de Safe Harbor y Privacy Shield, anulados previamente por el Tribunal de Justicia de la UE en los casos Schrems I y Schrems II.
El grupo activista confirmó que llevará el caso a los tribunales si la Comisión Europea decide ignorar la petición, aunque aclararon que un litigio es “un último recurso” para evitar un choque abrupto de cumplimiento legal. Los reguladores europeos ahora deben elegir entre suspender el tratado o enfrentar un vacío legal inminente que dejaría a miles de empresas tecnológicas sin red de seguridad comercial.
