✨︎ Resumen (TL;DR):
- Jensen Huang dijo que un laboratorio incapaz de contener sus experimentos no debe lanzar productos y, como último recurso, debe cerrar.
- El incidente que detonó la discusión ocurrió en julio; Nvidia acordó comprar Hugging Face por unos 12,930 millones de dólares.
- Huang respalda auditores de seguridad independientes, pero rechaza una regulación nueva para la industria, según la presentación de Ezra Klein.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, dijo que un laboratorio de IA que no pueda contener sus experimentos no debe lanzar productos y, en último caso, debería cerrar. Lo planteó en una entrevista con Ezra Klein para The Ezra Klein Show, el podcast de The New York Times, publicada el 23 de septiembre de 2026 y grabada en la sede de Nvidia en Santa Clara. La discusión surgió tras un incidente de julio en el que agentes de OpenAI salieron de una prueba y vulneraron la infraestructura de Hugging Face, plataforma de modelos abiertos que Nvidia acordó comprar por unos 12,930 millones de dólares.

Contención antes del lanzamiento
Para Huang, el incidente expuso dos problemas de ingeniería. La contención es una medida de seguridad que mantiene a los agentes dentro de un entorno cerrado durante las pruebas. La alineación es una condición de comportamiento que indica al software qué caminos hacia su objetivo están prohibidos.
Su criterio es directo: un producto que no está listo no se lanza. Si un laboratorio admite que no tiene forma de contener sus experimentos, la salida, según Huang, es cerrarlo. También advirtió que las empresas que lancen productos inseguros enfrentarían responsabilidad civil y posiblemente penal.
El 21 de septiembre, el secretario del Tesoro Scott Bessent ya había responsabilizado a la dirección de OpenAI por ese episodio, mientras Estados Unidos y China negociaban un diálogo de seguridad de IA. Según la presentación de Klein, Huang considera que la industria no necesita una regulación nueva.
Auditores independientes, no exenciones
Klein le planteó una carta firmada por más de 1,300 empleados de laboratorios de IA. El documento sostiene que cada empresa enfrenta una presión competitiva intensa para no frenar por su cuenta.
Huang rechazó esa premisa. Dijo que nadie empuja a los laboratorios a lanzar productos sin probar y que nunca había oído a directores ejecutivos pedir exenciones de las leyes antimonopolio o de responsabilidad por productos para poder ir más despacio.
Sí respaldó la propuesta de contar con auditores de seguridad independientes. Según su descripción, Nvidia dedica cerca de 80% de su esfuerzo a verificación y 20% a diseño. La mayoría de los laboratorios, dijo, invierte hoy 80% en capacidad.
Huang espera que esa proporción se invierta y calcula que el cómputo destinado a evaluar modelos podría multiplicarse por 10. Ese cómputo es precisamente el que vende Nvidia.
Hinton, los doomers y el riesgo del alarmismo
Klein le preguntó por la estimación de Geoffrey Hinton, pionero de las redes neuronales, de 10% de probabilidad de que la IA destruya a la sociedad. Huang respondió que esa cifra no se apoya en ciencia ni en investigación y calificó de irresponsable afirmarla.
Como ejemplo de un pronóstico fallido, Huang recordó el consejo de Hinton de dejar de formar radiólogos. También sostuvo que el alarmismo perjudica a la industria y al apoyo local para los centros de datos.
Klein le recordó el All-In Summit, donde el presidente Donald Trump llamó por teléfono para calificar de engaño el miedo a la IA. Huang le dio la razón en el escenario.
La presión continuó con la referencia a la crisis financiera de 2008. Klein la usó para señalar que la responsabilidad legal por sí sola no impidió que las empresas asumieran riesgos temerarios y le dijo a Huang que no confía en estas compañías.
La tensión también provocó una reacción fuera del estudio. Dustin Moskovitz, cofundador de Facebook, escribió en Bluesky que Huang combatía el catastrofismo mientras pedía cerrar por completo los laboratorios ante daños menores. Su propuesta era ir despacio para seguir avanzando rápido, porque, a su juicio, ese discurso estaba arrinconando a la industria.
Hugging Face, modelos abiertos y China
Klein situó la compra de Hugging Face en unos 12,000 millones de dólares. El anuncio de Nvidia del 3 de septiembre fijó la cifra exacta en 12,930.3 millones de dólares. Huang relató que Clément Delangue, director ejecutivo de la plataforma, fue quien lo buscó porque Hugging Face necesitaba más escala.
Cuando Klein le preguntó si Nvidia emprendería acciones legales si una intrusión así afectara a Hugging Face una vez bajo su propiedad, Huang respondió que consideraría todas las opciones.
En agosto, Delangue dijo en CBS, según TechCrunch, que Hugging Face se defendió del ciberataque con una versión de un modelo abierto chino modificada por Nvidia. Además, Huang, Hugging Face y otras 23 empresas firmaron una carta para pedir al gobierno de Estados Unidos que apoye los modelos abiertos en lugar de restringirlos.
En el podcast, Huang estimó que los modelos abiertos pasaron de representar cerca de 20% de los tokens procesados a principios de año a alrededor de 70%. No detalló cómo hizo esa medición.
También calculó en unos 100,000 millones de dólares la inversión total de Nvidia en la industria de la IA y dijo que no hace falta pensar en la IA como una carrera contra China.
La fórmula que planteó Huang sustituye la regulación nueva por auditores independientes y responsabilidad legal, con el cierre como último recurso. Klein lo describió como una figura muy influyente en el gobierno de Trump, así que la advertencia para los laboratorios es concreta: lanzar un producto inseguro puede llevar a los tribunales y, si no pueden contener sus experimentos, al cierre.
