✨︎ Resumen (TL;DR):
- Algunos empleados actuales de Google DeepMind en Reino Unido piden eliminar las cláusulas contractuales que limitan las críticas públicas a Google.
- The Washington Post revisó un contrato y habló con dos trabajadores, quienes describieron restricciones que podrían extenderse durante toda la vida del empleado.
- Google afirma que cambió los términos para nuevas contrataciones y no aplica esas cláusulas a exempleados, pero no hay indicación de que haya aceptado modificar acuerdos existentes.
Algunos empleados de Google DeepMind en Reino Unido piden que la empresa retire de sus contratos las cláusulas que restringen las críticas públicas a Google. Según un reporte de The Washington Post, consideran que esas condiciones les impiden advertir sobre posibles riesgos de la inteligencia artificial que desarrollan. Google afirma que ya actualizó los términos para nuevas contrataciones, aunque la petición también busca cambiar los acuerdos existentes.
Un contrato revisado y dos testimonios
The Washington Post revisó un contrato y conversó con dos trabajadores actuales de DeepMind. Ambos pidieron el anonimato por temor a represalias.
De acuerdo con el documento y las entrevistas, algunos contratos prohíben criticar a Google incluso después de que el trabajador abandone la empresa y durante el resto de su vida. El reportaje no establece que toda la plantilla tenga la misma condición.
Las cláusulas de no descrédito son condiciones contractuales que restringen las críticas a una empresa. Los dos empleados sostienen que las suyas les impiden comunicar al público los posibles efectos de la IA que desarrollan. Por eso, piden que Google elimine esa disposición de los acuerdos ya existentes para contar con certeza jurídica, según el diario.
Uno de los trabajadores dijo al periódico que decenas de personas participaron recientemente en una conversación interna sobre la redacción contractual. Algunas criticaron la cláusula, aunque la participación en ese debate no indica cuántas solicitaron formalmente el cambio.
Google modificó los contratos nuevos
Una portavoz de Google dijo a The Washington Post que la empresa actualizó recientemente las condiciones para las nuevas contrataciones. También retiró la parte de las cláusulas que se aplicaba después de terminar el empleo.
Google sostiene que no hace cumplir esas cláusulas contra quienes ya salieron de la empresa y que dispone de canales internos para que los empleados comuniquen inquietudes a sus directivos.
Los trabajadores consultados piden algo distinto: que Google retire expresamente la cláusula de los acuerdos existentes. La información disponible no indica que la compañía haya aceptado hacerlo.
La entrevista que llevó a revisar los acuerdos
Esta discusión interna siguió a una entrevista que la BBC publicó en octubre con Sofia Liguori, una ingeniera de investigación que dejó DeepMind por sus preocupaciones sobre los contratos militares de Google.
Liguori dijo a la BBC que su contrato, en principio, le impedía criticar a la empresa durante toda su vida, pero decidió expresar su postura. Uno de los trabajadores dijo a The Washington Post que esa entrevista llevó a algunos compañeros a revisar sus propios acuerdos.
Qué cubre la protección británica
La guía del gobierno británico para Inglaterra, Escocia y Gales señala que una empresa no puede hacer cumplir una disposición contractual que impida una denuncia protegida de irregularidades.
Para recibir esa protección, entre otras condiciones, la persona debe creer razonablemente que la revelación es de interés público y que apunta a una irregularidad. Quien comunica la denuncia a un medio debe cumplir requisitos adicionales.
Eso no resuelve por sí solo si la cláusula del contrato revisado por el periódico es exigible. La protección depende de las circunstancias de cada denuncia y no equivale a una autorización general para cualquier declaración pública.
Un antecedente en la carta abierta de 2024
El debate tiene un antecedente en una carta abierta de 2024 firmada por empleados y exempleados de laboratorios de IA, entre ellos personas vinculadas con DeepMind.
Sus autores pidieron que las compañías no impidieran las críticas relacionadas con riesgos y facilitaran vías anónimas para plantear inquietudes ante directivos, reguladores y una organización independiente. La carta sostiene que algunas preocupaciones sobre esa tecnología todavía no están reguladas.
La diferencia entre ambas posiciones es concreta: Google dice que cambió los términos para nuevas contrataciones y que no aplica las cláusulas a exempleados; los trabajadores consultados quieren que la empresa elimine expresamente esas restricciones de los contratos vigentes. El reporte no señala que esa modificación ya haya ocurrido.
