UNICEF: 20 millones de menores sufrieron abuso en línea

UNICEF: 20 millones de menores sufrieron abuso en línea

UNICEF estima 20 millones de menores afectados en línea; menos del 1% llegó a una autoridad.

Por Humberto Toledo el 2 de septiembre del 2026 a las 10:41 pm PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • UNICEF estima que 20 millones de menores de 12 a 17 años sufrieron explotación o abuso sexual facilitados por la tecnología en 21 países durante un año.
  • Cerca del 60% de los casos ocurrió en redes sociales, otro 14% en juegos en línea y el 57% involucró a alguien conocido.
  • En más del 40% de los episodios, el menor no se lo contó a nadie; menos del 1% llegó a la policía, a un trabajador social o a una línea de ayuda.

UNICEF estima que 20 millones de niñas, niños y adolescentes de 12 a 17 años sufrieron al menos una forma de explotación o abuso sexual facilitados por la tecnología durante un año en 21 países. El informe Through Children’s Eyes, publicado el 3 de septiembre de 2026, calcula que casi uno de cada cinco menores que usan internet sufrió una de estas formas de abuso y que menos del 1% de los casos llegó a una autoridad.

El estudio forma parte de Disrupting Harm, un proyecto que UNICEF ejecuta junto con ECPAT International e INTERPOL. La investigación combinó encuestas nacionales a cerca de 21,000 menores conectados con entrevistas a fondo a 100 jóvenes que vivieron abuso durante su infancia. México, Brasil, Colombia y República Dominicana participaron en la segunda ronda.

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Foto: Ahmed akacha / Pexels

El agresor ya formaba parte del entorno del menor

En el 57% de los casos registrados en los 21 países, la persona agresora era alguien que el menor ya conocía. El informe ubica en ese grupo a otros menores, parejas sentimentales, amistades y familiares. El hallazgo contradice la idea de que el peligro proviene principalmente de desconocidos.

En el 38% de los casos, el primer contacto con el agresor ocurrió en línea. El informe apunta a las cuentas falsas y a las funciones de mensajería privada como vías que facilitaron ese acercamiento.

Quienes pasaron por este tipo de explotación reportaron cuatro veces más pensamientos o conductas suicidas y cuatro veces más autolesiones que sus pares. También registraron niveles de ansiedad alrededor de 11 puntos porcentuales por encima de los de otros menores. UNICEF presenta estas cifras como asociaciones estadísticas, no como una causalidad demostrada.

Una joven de República Dominicana relató a los investigadores que quedó en shock cuando, a los 14 años, circularon imágenes privadas suyas.

Las redes sociales concentran la mayoría de los casos

Cerca del 60% de los casos ocurrió en plataformas de redes sociales como Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok y WhatsApp. Los juegos en línea concentraron otro 14%.

Según el informe, quienes cometieron los abusos aprovecharon las características, funciones y diseño de estas plataformas para ganarse la confianza de los menores. El patrón varió por país: en Montenegro, las redes sociales concentraron más del 80% de los casos comunicados; en Colombia, concentraron más de la mitad.

Más del 40% no se lo contó a nadie

En más del 40% de los episodios, el menor no se lo contó a nadie. Menos del 1% llegó a la policía, a un trabajador social o a una línea de ayuda.

A escala global, la razón más frecuente del silencio fue no saber adónde ir ni a quién contarlo. En Armenia, más de la mitad de los casos no se le contó a nadie.

“Muchos niños y niñas sufren en silencio, sin saber adónde acudir”, dijo Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF.

México: uno de cada ocho adolescentes conectados

El informe global coloca a México entre los países donde la asociación con el riesgo suicida es más fuerte. Entre quienes sufrieron abuso, el riesgo de pensamientos o conductas suicidas fue más de ocho veces mayor, igual que en Macedonia del Norte. En Pakistán, el riesgo de autolesiones superó siete veces al del resto.

El 23 de junio de 2026, UNICEF, ECPAT International e INTERPOL presentaron Disrupting Harm México. Ese estudio estimó que uno de cada ocho adolescentes usuarios de internet, cerca de 1.6 millones, sufrió explotación o abuso sexual facilitados por la tecnología en un año.

En esa medición, el 67% de los incidentes ocurrió exclusivamente en línea; el 64% de los adolescentes conocía a la persona agresora y menos del 1% de los casos se denunció a la policía. Fernando Carrera, representante de UNICEF en México, la describió entonces como “una amenaza creciente, silenciosa y en expansión”.

La cifra mexicana queda por debajo del promedio de los 21 países. Las mediciones no son intercambiables: la mexicana cubre solo a México y se levantó en otro periodo.

Qué mide el informe y qué pide UNICEF

Los 20 millones no representan a toda la infancia. La muestra incluye únicamente a menores que usan internet, así que los resultados representan a esa población y no al conjunto de niñas y niños, sobre todo en países con menor conectividad. UNICEF advierte que la magnitud real probablemente sea mayor por los casos que nunca se reportan.

El documento reúne dos rondas de campo separadas por años. La primera recogió datos sobre todo entre 2020 y 2021 en 12 países de África y Asia, entre ellos Camboya, Kenia, Filipinas y Vietnam. La segunda, realizada en 2024 y 2025, sumó a Armenia, Brasil, Colombia, República Dominicana, México, Montenegro, Macedonia del Norte, Pakistán y Serbia.

Sobre esa base, la agencia pide:

  • Plataformas seguras desde el diseño, con más protección de la privacidad de los menores.
  • Restricciones al contacto no solicitado de adultos.
  • Sistemas de recomendación más seguros.
  • Legislación que alcance nuevas formas de abuso, como la extorsión sexual y el material de abuso generado con inteligencia artificial.
  • Sistemas de denuncia y apoyo en los que los menores confíen.

El material de abuso generado con inteligencia artificial es un contenido de abuso que una herramienta de IA genera. UNICEF pide que la legislación también contemple esta forma junto con la extorsión sexual.

Mientras menos del 1% de los casos llegue a una autoridad, los sistemas de protección seguirán trabajando sobre una fracción mínima del problema. UNICEF pide plataformas seguras desde el diseño y canales de denuncia y apoyo que los menores conozcan y en los que confíen.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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