✨︎ Resumen (TL;DR):
- Malasia y Tailandia encabezaron la capacidad de centros de datos en construcción del Sudeste Asiático durante el primer semestre de 2026.
- Asia-Pacífico tenía 4.8 gigavatios en obra y 21.7 gigavatios en proyectos planeados; el Sudeste Asiático aportó cerca de la mitad de la primera cifra.
- Tailandia prepara reglas por consumo eléctrico; Singapur pide al menos 50 % de energía verde e Indonesia detuvo una obra por permisos.
El Sudeste Asiático concentró cerca de 50 % de la capacidad de centros de datos en construcción en Asia-Pacífico durante el primer semestre de 2026, según Cushman & Wakefield. Malasia y Tailandia encabezaron la expansión con 1,039 y 859 megavatios en obra, mientras electricidad, agua y permisos empiezan a definir qué proyectos pueden avanzar y bajo qué condiciones.

El 50 % se refiere solo a la capacidad en construcción
Cushman & Wakefield calculó que Asia-Pacífico tenía 4.8 gigavatios (GW) de capacidad de centros de datos en construcción durante el primer semestre de 2026. Además, registró 21.7 GW en proyectos planeados.
El casi 50 % atribuido al Sudeste Asiático se refiere únicamente a la capacidad en obra. No incluye los centros existentes ni los proyectos planeados, así que no describe toda la capacidad regional.
Malasia encabezó la región con 1,039 megavatios (MW) en obra y Tailandia le siguió con 859 MW.
Juntos sumaron 1,898 MW, cerca de cuatro quintas partes de los aproximadamente 2,400 MW que resultan de aplicar el 50 % estimado al total en construcción de Asia-Pacífico. Como el porcentaje es aproximado, esa comparación también lo es.
La participación creció frente al informe anterior de Cushman & Wakefield, que la situaba en 31 % al cierre de 2025. Son dos cortes temporales distintos: la comparación no indica cuántas obras seguían activas en noviembre.
Dentro de Malasia, Johor, el estado fronterizo con Singapur, registró 1,110 MW de capacidad operativa y otros 602 MW en construcción durante el primer semestre de 2026. Esos 602 MW ya están incluidos en el total de Malasia, así que no deben sumarse de nuevo.
Tailandia revisa permisos y prepara nuevas reglas
El 4 de septiembre, las autoridades tailandesas anunciaron una pausa para 49 proyectos en construcción y para las decisiones de aprobación de otros 117 proyectos en revisión.
Danucha Pichayanan, secretario general del Consejo Nacional de Desarrollo Económico y Social, aclaró a AFP que el gobierno no tenía facultades para obligar a detener las 49 obras y que había pedido la cooperación de los desarrolladores.
El anuncio, por tanto, no demuestra cuántas obras se detuvieron efectivamente. Tampoco significa que los 117 proyectos en revisión hayan sido cancelados.
Según The Nation, el comité de política de centros de datos respaldó el 27 de octubre un esquema de siete categorías según el consumo eléctrico. El Ministerio de Finanzas preparaba presentarlo al gabinete el 10 de noviembre; las primeras aprobaciones de nuevos proyectos podrían llegar en diciembre.
El plan contempla requisitos más estrictos para las instalaciones de mayor demanda, entre ellos la ubicación de los proyectos y su conexión a las redes de agua y electricidad.
El 6 de noviembre, The Nation informó que Ruth Porat, presidenta y directora de inversiones de Alphabet y Google, y el primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, hablaron sobre posibles cambios a las reglas de agua y electricidad. También discutieron una propuesta de ventanilla única para permisos con inteligencia artificial. La reunión no puso esas medidas en vigor.
Energía y refrigeración condicionan los nuevos proyectos
Parte de la expansión responde a la demanda de servicios en la nube e inteligencia artificial. Los centros también necesitan conexiones eléctricas y sistemas de refrigeración capaces de operar a gran escala. Esas necesidades influyen en dónde se construyen y bajo qué condiciones, como documentó The Guardian en un reportaje publicado el 7 de noviembre.
En un análisis de junio de 2026, Wood Mackenzie estimó que los centros de datos representaban alrededor de 24 % del consumo eléctrico final de Johor y que podrían llegar a 40 % en 2035. La segunda cifra es una proyección, no consumo ya registrado.
La generación disponible parecía suficiente a corto plazo. El problema más inmediato estaba en puntos concretos de transmisión, distribución y conexión, donde se concentran los nuevos desarrollos. Tener electricidad disponible en el sistema no garantiza que llegue a tiempo a cada instalación.
Google presentó un plan de 15,000 millones de dólares para Malasia durante 2027 y 2028, que incluye centros de datos e iniciativas de energía y agua. La compañía también anunció la intención de sumar más de 1 gigavatio de capacidad de energía limpia a la red nacional. Se trata de un plan, no de capacidad ya añadida.
Singapur e Indonesia aplican filtros distintos
Tras una moratoria entre 2019 y 2022, Singapur volvió a asignar capacidad de forma selectiva. En la segunda convocatoria, concluida recientemente, los solicitantes debían abastecer al menos 50 % de su capacidad con fuentes de energía verde, según el Ministerio de Energía, Comercio e Industria.
En Indonesia, el gobierno de Java Occidental informó en octubre que había detenido la construcción de un centro en Jatiluhur porque faltaban permisos de construcción y evaluación ambiental. La decisión se centró en las autorizaciones de ese proyecto; Tailandia, en cambio, prepara criterios para todo el sector.
El balance regional combina 4.8 GW en construcción con 21.7 GW planeados, pero los proyectos planeados no equivalen a capacidad garantizada. Las conexiones a la red, las reglas sobre agua y los permisos ya condicionan el paso de un anuncio a una instalación operativa.
