Recientemente reportamos que Elon Musk, director general de Tesla Motors, liberó todas sus patentes para vehículos eléctricos con el fin de impulsar la creación de medios de transporte sustentables. En el anuncio, Musk mencionó fugazmente que miembros de la compañía automotriz BMW visitaron sus oficinas: “Creo que esa es una gran área común entre fabricantes. De hecho, el equipo de BMW visitó Tesla anoche. Hablamos de diferentes formas en las que podríamos colaborar, y una de ellas es una red de cargado rápido. Estamos más que felices de permitir a otros fabricantes usar esta red o bien, construir cargadores rápidos e instalarlos, y tal vez, llegar a un acuerdo de uso mutuo.”
Ken Sparks, portavoz de BMW, confirmó las declaraciones de Musk: “Ambas compañías están fuertemente comprometidas con el éxito de la movilidad electrónica y discutimos cómo fortalecer su desarrollo a nivel internacional.”
El cargado rápido de los automóviles eléctricos es uno de los principales retos a vencer para hacer práctico este medio de transporte. Los súper cargadores de Tesla no son compatibles con los de otros fabricantes, pues Musk considera que los de su compañía son mucho más eficientes y rechazó adoptar el estándar común. El reciente movimiento del ejecutivo para liberar todas sus patentes, da a la industria las herramientas necesarias para poder probar los sistemas de Tesla e incorporarlos si son superiores. Al parecer, esta nueva filosofía de la compañía llamó la atención de BMW que en meses recientes lanzó agresivamente su programa de automóviles eléctricos al anunciar sus modelos i3 y el híbrido i8.