✨︎ Resumen (TL;DR):
- Estados Unidos otorga 50 millones de dólares a la CEPI para desarrollar vacunas y terapias contra la cepa Bundibugyo del Ébola.
- La República Democrática del Congo acumula 676 casos y 136 muertes por este brote que carece de inmunización autorizada.
- La farmacéutica Moderna recibirá la mayor parte del subsidio para acelerar una fórmula basada en tecnología de ARNm.
El gobierno de Estados Unidos anunció una asignación de 50 millones de dólares para la Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI). El objetivo es acelerar el desarrollo de vacunas y tratamientos contra la variante Bundibugyo del virus del Ébola, la cual carece actualmente de una inmunización aprobada y mantiene bajo alerta a la República Democrática del Congo.
El Departamento de Estado de EE. UU. detalló que los recursos se canalizarán a estudios de laboratorio, ensayos clínicos y producción de tratamientos candidatos. Con este monto, el financiamiento total de Washington para responder a esta emergencia asciende a casi 270 millones de dólares, tras previas inyecciones de capital de 80 millones a finales de mayo, 38 millones el 5 de junio y 20 millones el 10 de junio.
La crisis sanitaria escaló rápidamente desde que el Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo declaró oficialmente el brote el pasado 15 de mayo.
Hasta el 11 de junio, el país africano sumaba 676 casos confirmados y 136 muertes distribuidas en 19 zonas sanitarias de la provincia de Ituri, extendiéndose también a Kivu del Norte y Kivu del Sur. Por su parte, Uganda ha registrado 19 contagios confirmados y dos fallecimientos, aunque no reporta nuevos casos desde el 5 de junio.

El reto de una variante sin vacuna
La Organización Mundial de la Salud catalogó esta situación como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional el 17 de mayo, debido al riesgo transfronterizo que implica la cepa Bundibugyo.
La subvención estadounidense refuerza la estrategia que la CEPI inició el 1 de junio, cuando distribuyó 62 millones de dólares entre tres proyectos de vacunas.
La mayor parte de estos fondos, equivalente a 50 millones de dólares, se entregó a Moderna para financiar el desarrollo preclínico y las pruebas de Fase 1 de una vacuna basada en tecnología de ARNm. Los recursos restantes se dividieron entre la Universidad de Oxford junto al Instituto de Suero de la India (8.6 millones de dólares) y la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida (3.2 millones de dólares).
Richard Hatchett, director ejecutivo de la CEPI, declaró a Reuters que podría ser factible tener vacunas listas para ensayos clínicos “en cuestión de meses”. Sin embargo, reportes de STAT News advierten que el proceso para iniciar las pruebas en humanos con fórmulas específicas para esta cepa podría demorar varios meses.
Cooperación internacional bajo presión
La respuesta estadounidense se suma a otros esfuerzos globales. La alianza para las vacunas Gavi liberó 50 millones de dólares para atender el brote, mientras que el Fondo para Pandemias del Banco Mundial aprobó hasta 220.6 millones de dólares en financiamiento de emergencia para las naciones afectadas y en riesgo de África Central y Oriental.
En el plano político, el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció el pasado 2 de junio que Estados Unidos reanudará su colaboración con Gavi. La administración estadounidense se había retirado de esta alianza en 2025, pero Rubio enfatizó que “necesitamos conducir esto hacia un resultado”.
