✨︎ Resumen (TL;DR):
- Astrónomos detectaron dos agujeros negros en órbita cerrada dentro de la galaxia Markarian 501.
- El Instituto Max Planck analizó datos de 23 años y estima que colisionarán en solo 100 años.
- El sistema permitirá medir ondas gravitacionales mediante matrices de temporización de púlsares.
El Instituto Max Planck de Radioastronomía en Bonn anunció el descubrimiento del primer par de agujeros negros supermasivos detectado de forma confiable, los cuales se encuentran en una órbita cerrada en el centro de la galaxia Markarian 501.
Un equipo internacional, dirigido por Silke Britzen, examinó observaciones de radio de alta resolución recopiladas durante 23 años en múltiples frecuencias.
Los datos revelaron la existencia de dos chorros de partículas moviéndose a una velocidad cercana a la luz, cada uno impulsado por su propio agujero negro.
Según la institución, la dupla colisionará y se fusionará en tan solo 100 años. El estudio fue aceptado para su publicación en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
Los modelos teóricos anticipaban este fenómeno tras el choque de sus galaxias anfitrionas, pero ningún equipo había logrado captar una imagen confiable de un par tan cercano.
Incluso el Event Horizon Telescope, responsable de las primeras fotografías directas de agujeros negros en 2019 y 2022, carece de la resolución visual para separar ambos objetos en Markarian 501.
Este sistema binario es ahora el candidato principal para utilizar matrices de temporización de púlsares, las cuales rastrean variaciones mínimas en las señales espaciales para detectar ondas gravitacionales.
“Si se detectan ondas gravitacionales, es posible que veamos que su frecuencia aumenta de manera constante a medida que los dos gigantes se acercan a la colisión, lo que ofrece una oportunidad poco común de ver cómo se desarrolla una fusión de agujeros negros supermasivos”, explicó el coautor Héctor Olivares.

Telescopio James Webb halla masas atípicas
De forma paralela, The Astrophysical Journal Letters publicó una serie de estudios apoyados en el telescopio James Webb para examinar galaxias pequeñas en el Cúmulo de Virgo, a 55 millones de años luz.
Los investigadores registraron dimensiones fuera de los parámetros habituales:
- La galaxia compacta NGC 4486B alberga un agujero negro de 360 millones de masas solares, abarcando hasta el 13% de su masa estelar total.
- La galaxia enana ultracompacta UCD736 posee un agujero negro que representa el 8% de su masa.
- El núcleo doble y el agujero negro descentrado de NGC 4486B sugieren el impacto de una fusión reciente.
El modelado de este último caso indica que el agujero negro resultante recibió un “retroceso” gravitacional que lo desplazó violentamente de su centro galáctico original.
“Los resultados nos dicen que hay una diversidad bastante amplia de agujeros negros en galaxias enanas”, afirmó Monica Valluri, profesora de investigación de astronomía en la Universidad de Michigan y autora principal.
“Nos dicen que los agujeros negros en las galaxias enanas, especialmente en el denso entorno del Cúmulo de Virgo, son muy interesantes”, concluyó la académica para perfilar el camino de las próximas observaciones.
