✨︎ Resumen (TL;DR):
- OpenAI presentó Guaranteed Capacity para asegurar acceso a largo plazo a su infraestructura de hardware.
- El programa exige contratos de uno a tres años con descuentos basados en el volumen de gasto anual.
- La medida busca mitigar la escasez global de chips para el entrenamiento y ejecución de modelos de IA.
OpenAI lanzó Guaranteed Capacity, un nuevo plan diseñado para que los clientes empresariales aseguren el acceso a largo plazo a su capacidad de procesamiento. Esta medida busca blindar el suministro de hardware para tareas críticas ante la alta demanda de procesamiento para inteligencia artificial.
El programa ofrece compromisos de uno a tres años, con descuentos progresivos según el nivel de inversión anual de cada organización. De acuerdo con la tecnológica, la oferta ayuda a sus socios comerciales a “planificar con antelación para cargas de trabajo críticas en un mundo con limitaciones de cómputo”.
“Presentamos OpenAI Guaranteed Capacity: una nueva oferta que permite a los clientes garantizar el acceso a largo plazo al cómputo de OpenAI”, anunció la compañía en redes sociales. El servicio opera mediante proveedores en la nube compatibles y está enfocado en agentes de IA, entornos de producción e infraestructura de misión crítica.

Prioridad para ChatGPT y Codex
A pesar de abrir su infraestructura a terceros, el CEO Sam Altman aclaró que la empresa reservará suficiente poder de procesamiento para sus propios productos, incluyendo su chatbot ChatGPT y la herramienta para programadores Codex.
Este movimiento responde a una demanda que sigue rompiendo récords. En febrero, la empresa reveló que ChatGPT superó los 900 millones de usuarios activos semanales y sumó más de 50 millones de suscriptores individuales, además de dar soporte a 9 millones de cuentas corporativas. Por su parte, la base de usuarios semanales de Codex se triplicó en lo que va de 2026, alcanzando los 1.6 millones de desarrolladores.
El negocio de la infraestructura
Esta modalidad se suma a Reserved Capacity, el producto previo de la tecnológica que ofrece servidores dedicados para tareas de inferencia a gran escala. El nuevo plan, sin embargo, apunta a otorgar una estabilidad financiera y técnica mayor para corporaciones que dependen del procesamiento diario de datos.
Para sostener este crecimiento operativo, OpenAI cerró a finales de febrero una colosal ronda de inversión de 110 mil millones de dólares, con una valuación previa de 730 mil millones de dólares respaldada por firmas de la talla de SoftBank, NVIDIA y Amazon.
Con esta iniciativa, sumada a su reciente alianza con los fondos de inversión TPG y Advent International, OpenAI acelera su transformación: deja atrás el perfil de un laboratorio de investigación científica que vende tokens de API y se consolida como el proveedor de infraestructura digital sobre el cual las empresas construirán sus herramientas durante los próximos años.
