✨︎ Resumen (TL;DR):
- Meta iniciará la fabricación de Iris, su chip interno de inteligencia artificial, en septiembre de 2026.
- La compañía proyecta duplicar su potencia de cómputo de 7 a 14 gigavatios para finales de 2027.
- El desarrollo busca disminuir la dependencia y los altos costos de proveedores externos como Nvidia y AMD.
Meta comenzará en septiembre de 2026 la fabricación de Iris, su propio procesador de inteligencia artificial, con el fin de duplicar su capacidad de cómputo y disminuir su dependencia de proveedores como Nvidia y AMD. Un memorando interno revelado por Reuters detalla que la firma proyecta pasar de 7 a 14 gigavatios de potencia en sus servidores para 2027.
Iris es un procesador de silicio de diseño propio que ejecuta tareas de inferencia de inteligencia artificial, las cuales ordenan los feeds y recomendaciones en Facebook e Instagram. El hardware superó su fase de depuración en seis semanas sin registrar fallas críticas. En el diseño de esta pieza participa Broadcom, mientras que Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC) se encargará de su manufactura directa.
La pieza pertenece a la familia MTIA (Meta Training and Inference Accelerators). En marzo pasado, la compañía presentó cuatro generaciones simultáneas: MTIA 300, 400, 450 y 500. El modelo MTIA 400 corresponde a Iris, mientras que el 450 y el 500 se conocen internamente como Arke y Astrid. El MTIA 300 ya se utiliza de forma activa para la clasificación de contenidos.
Esta estrategia implica lanzar un procesador nuevo cada seis meses hasta 2027. Yee Jiun Song, vicepresidente de ingeniería de Meta, señaló a Bloomberg que sus desarrollos “no necesitan ser de propósito general” debido a que la compañía no compite en el mercado abierto de hardware, lo que reduce costos al eliminar elementos innecesarios.

El reto de construir chips tras un historial de tropiezos
El rápido proceso de pruebas de seis semanas contrasta con el historial de la división de hardware de Meta, que acumula más de un lustro de dificultades. En febrero, trascendió que la empresa archivó Olympus, su chip más ambicioso para entrenamiento de modelos complejos, debido a dudas sobre su viabilidad financiera.
Antes de este movimiento, la tecnológica intentó adquirir la firma surcoreana FuriosaAI por 800 millones de dólares, pero la oferta fue rechazada. Posteriormente, Meta compró la startup Rivos junto con una plantilla de más de 400 ingenieros. A pesar de estos desvíos, la directora financiera de Meta, Susan Li, ratificó que siguen buscando procesadores propios capaces de entrenar modelos de lenguaje grandes.
La integración de hardware de terceros también ha generado fricciones internas. El documento filtrado califica la adopción de las últimas unidades de procesamiento gráfico (GPU) externas como “una tarea muy pesada, y nos ha costado tiempo”, lo que justifica la urgencia de transicionar hacia el silicio diseñado en casa.
El despliegue físico de 14 gigavatios en centros de datos
La meta de potencia requiere infraestructura real. Meta anunció recientemente el inicio de obras de su primer centro de datos en Sturgeon County, Alberta (Canadá), un proyecto de 1 gigavatio optimizado para inteligencia artificial que requiere una inversión de 13,000 millones de dólares canadienses. Con base en estas dimensiones, el plan de 14 gigavatios para 2027 equivale a multiplicar catorce veces una instalación de esa escala.
Meta planea inyectar hasta 145,000 millones de dólares en infraestructura de IA solo durante este año. Para asegurar el suministro de componentes, el memorando detalla acuerdos comerciales de largo plazo que no se habían hecho públicos:
- Samsung Electronics proveerá los módulos de memoria.
- Sandisk aportará el almacenamiento flash.
- Sumitomo Electric entregará el equipamiento de fibra óptica.
Esta expansión física enfrenta resistencia social. Una encuesta de Gallup realizada en marzo a 1,000 adultos estadounidenses reveló que el 71% de los ciudadanos se opone a la construcción de centros de datos de IA cerca de sus hogares, una cifra de rechazo superior al 53% que genera la instalación de plantas de energía nuclear vecinas.
Coexistencia con Nvidia y AMD
El despliegue de Iris no sustituirá por completo las soluciones externas. Meta mantiene su alianza con Broadcom hasta 2029 y un acuerdo con AMD para obtener hasta 6 gigavatios de aceleradores Instinct. Los procesadores de Nvidia y su entorno de desarrollo CUDA seguirán siendo indispensables para el entrenamiento de modelos de frontera.
El impacto de Iris se concentrará en la inferencia, la fase operativa que responde consultas y personaliza recomendaciones diariamente. Al procesar estas tareas de alto volumen en hardware propio, Meta reduce el pago de licencias externas, lo que permite mantener la gratuidad de servicios como Meta AI para los usuarios, aunque la cadena de producción siga expuesta al cuello de botella que representa la manufactura en Taiwán.
