✨︎ Resumen (TL;DR):
- Sam Altman publicó cinco ejes rectores para guiar el desarrollo de la Inteligencia General Artificial (AGI) en OpenAI.
- La empresa presentó previamente un documento de 13 páginas que propone cobrar impuestos a las ganancias generadas por la IA.
- Exfuncionarios cuestionan la originalidad del anuncio, recordando que el discurso es el mismo desde la salida de ChatGPT en 2022.
Sam Altman publicó este domingo los cinco principios rectores que dictarán cómo OpenAI desarrollará la Inteligencia General Artificial (AGI). Este documento resume la visión pública de la compañía bajo los ejes de democratización, empoderamiento, prosperidad universal, resiliencia y adaptabilidad.
El CEO de la firma tecnológica detalló estos lineamientos en su blog personal. “La IA debe democratizarse; el poder no puede estar demasiado concentrado”, escribió Altman. “El control del futuro pertenece a todas las personas y a sus instituciones”.
El primer pilar compromete a la empresa a “resistir el potencial de esta tecnología para consolidar el poder en manos de unos pocos”. Altman también recalcó que la adaptabilidad será vital en esta carrera, reconociendo que “algunas de nuestras creencias serán correctas y otras equivocadas, y a veces necesitaremos cambiar de opinión rápidamente a medida que la tecnología se desarrolle y la sociedad evolucione”.

Política industrial y roces con el Pentágono
Estos lineamientos llegan semanas después de que OpenAI publicara un documento de 13 páginas titulado “Política industrial para la era de la inteligencia”. El texto exige replantear el contrato social para amortiguar el impacto económico de los sistemas avanzados e incluye propuestas como:
- Creación de fondos de riqueza pública.
- Impuestos directos sobre las ganancias impulsadas por IA.
- Expansión de las redes de seguridad social.
La empresa también busca aclarar su relación con el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Altman admitió que su acuerdo inicial con el Pentágono parecía “oportunista y descuidado”, y se comprometió a bloquear por escrito el uso de su software para vigilancia nacional masiva o armas autónomas.
Escepticismo ante la cultura interna
No todos en la industria consideran que el documento aporta algo distinto. Soribel Feliz, exasesora de políticas de IA del Senado estadounidense, declaró a Fortune que conceptos como democratizar el acceso y mitigar riesgos han sido “el marco de cada conversación importante sobre la gobernanza de la IA desde que salió ChatGPT en noviembre de 2022″.
Además, una reciente investigación de la revista New Yorker cuestionó si estos compromisos públicos realmente se aplican en la cultura de trabajo diaria de la empresa. Ante la presión mediática, Altman respondió en su publicación asegurando que es “una persona defectuosa en el centro de una situación excepcionalmente compleja, tratando de mejorar un poco cada año”.
